Se venden juntos, se listan juntos y se discuten juntos, pero «péptidos mitocondriales» agrupa dos cosas que no son la misma. La humanina y el MOTS-c están codificados en el ADN mitocondrial y salen de la mitocondria a señalizar. El ss31 no está codificado ahí: es un tetrapéptido sintético que viaja hacia la mitocondria y se queda en su membrana. Comparten el apellido, no el origen, y las diferencias siguen creciendo cuando se miran los datos humanos.
Lo que has venido a saber
¿Qué diferencia hay entre el MOTS-c y el SS-31?
La más importante es de origen. El MOTS-c es un péptido de 16 aminoácidos codificado en el ADN mitocondrial que sale al citosol y llega al núcleo. El SS-31 es un tetrapéptido sintético que se queda en la membrana interna unido a la cardiolipina. Uno señaliza; el otro sostiene una estructura.
¿Cuál tiene más evidencia?
El SS-31, y por mucho: es el único con aprobación regulatoria, aunque sea acelerada y para una enfermedad ultrarrara. El MOTS-c no tiene ningún ensayo controlado con péptido exógeno en humanos, y la humanina no se ha probado nunca como tratamiento en una persona.
¿Se pueden combinar MOTS-c y SS-31?
No hay un solo estudio que haya probado la combinación en humanos ni en animales con endpoints clínicos. Sumar dos compuestos sin ensayo individual no da un protocolo: da dos incertidumbres multiplicadas y un perfil de seguridad que nadie ha caracterizado.
¿Mejoran el VO2max?
Ninguno de los tres tiene evidencia humana directa sobre VO2max en persona sana. Cero. Lo que existe es un dato en ratón envejecido con MOTS-c y correlaciones observacionales en humanos, que van en la dirección contraria a lo que se vende: el ejercicio sube el MOTS-c, no al revés.
¿Y la humanina?
Fue el primer péptido derivado de la mitocondria que se descubrió, en 2001, y es el que más literatura acumula y menos traslación tiene. Veinticinco años después, sus datos humanos siguen siendo observacionales: los niveles circulantes bajan con la edad. No hay tratamiento.
¿Qué dice KRECE?
Que la palabra «mitocondrial» está haciendo un trabajo comercial que la biología no respalda. La distancia regulatoria entre los tres es mayor que el parecido biológico que les da el nombre, y presentarlos como una gama es desinformación.
Péptidos mitocondriales: lo que vas a encontrar
Los tres péptidos, sección a sección
Derivados frente a dirigidos: la división que nadie hace
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El genoma mitocondrial humano es minúsculo: 37 genes, trece proteínas de la cadena respiratoria y el resto ARN de transferencia y ribosómico. Durante décadas se dio por hecho que eso era todo lo que codíficaba. En 2001 apareció el primer péptido escondido dentro de una de esas regiones ribosómicas, y en 2015 el segundo. Se les llama péptidos derivados de la mitocondria, o MDP.
La humanina sale de la región 16S rRNA, el gen MT-RNR2. El MOTS-c sale de la región 12S rRNA, el gen MT-RNR1. Ambos se traducen y salen de la mitocondria a hacer cosas fuera de ella: la humanina actúa como señal de supervivencia celular, y el MOTS-c llega hasta el núcleo a modular la expresión génica. Son mensajeros que nacen dentro y hablan hacia fuera.
El SS-31 no es nada de eso. Es un tetrapéptido diseñado en laboratorio, no codificado en ningún gen humano, que viaja desde fuera y se ancla a la cardiolipina de la membrana interna. La dirección del movimiento está invertida y el mecanismo también: los dos primeros señalizan, el tercero sostiene una geometría. Agruparlos bajo «péptidos mitocondriales» mezcla origen con destino, y esa confusión es exactamente lo que permite vender los tres en la misma lista.
Esta pieza es el mapa comparativo del clúster. Cada molécula tiene su propia entrada donde se desarrolla entera: la del SS-31 y la del MOTS-c. La humanina se desarrolla aquí porque, hoy por hoy, no da para entrada propia: no hay suficiente que decir sobre su uso.
Humanina: la primera, la más estudiada y la menos usable
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El descubrimiento de la humanina es de las mejores historias de la biología mitocondrial. En 2001, el grupo de Ikuo Nishimoto en la Universidad de Keio buscaba factores que protegieran neuronas de la muerte inducida por genes de Alzheimer familiar y por beta-amiloide. Construían librerías de ADN complementario a partir de tejido cerebral post mortem, y usaron el lóbulo occipital de un paciente de Alzheimer, una región relativamente respetada por la enfermedad. De ahí salió un péptido de 24 aminoácidos que abolía la muerte neuronal. Lo llamaron humanina.
Su mecanismo es citoprotector y antiapoptótico. Interactúa con la proteína proapoptótica BAX, bloqueando la cascada de muerte celular, y con la IGFBP-3. Existe además un análogo potenciado, la HNG o S14G-humanina, que es lo que en realidad se ha usado en buena parte de la literatura preclinica: cuando un artículo dice «humanina», a menudo se refiere al análogo y no a la secuencia nativa.
La parte humana es corta de contar. Los niveles circulantes de humanina descienden con la edad, y hay literatura sobre variantes asociadas a longevidad: se ha descrito una variante llamada P3S enriquecida en centenarios portadores del alelo APOE4, con menor acumulación de amiloide en modelo animal. Es fascinante y es correlación. Y hay también una señal que conviene no esconder: la humanina promueve la supervivencia celular, lo que en oncología puede jugar en contra, y se ha descrito progresión tumoral en algunos modelos.
Veinticinco años después del descubrimiento, la humanina no se ha probado nunca como agente terapéutico en un ser humano. Ese es el resumen. No hay dosis, no hay vía validada, no hay perfil de seguridad y no hay ensayo. Que la molécula con más años de investigación de la familia sea también la que menos ha llegado a la clínica dice algo sobre lo difícil que es traducir biología del envejecimiento en tratamiento.
MOTS-c: la flecha apunta al revés de como se vende
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El MOTS-c tiene entrada propia, así que aquí solo va lo que hace falta para compararlo. Es un péptido de 16 aminoácidos codificado en la región 12S rRNA del ADN mitocondrial, identificado en 2015 en la Universidad del Sur de California. Bajo estrés metabólico transloca al núcleo y modula la expresión génica, con la vía de AMPK como eje. Su relato comercial, «ejercicio en una jeringa», es coherente con esa biología.
El problema está en la dirección de la flecha. Los datos humanos que existen son observacionales, y dicen que el MOTS-c circulante sube con el ejercicio y baja con la edad y con la enfermedad metabólica. Es decir: el ejercicio produce MOTS-c, no al revés. Inferir de ahí que inyectar MOTS-c producirá los efectos del ejercicio es leer la correlación al revés, que es el error más repetido de todo este campo y el mismo que analizamos en los miméticos del ejercicio.
En intervención, hay un dato de ratón envejecido que se cita constantemente y ningún ensayo controlado con MOTS-c exógeno en humanos. La única empresa que lo intentó en serio fue CohBar, con un análogo llamado CB4211: completó una Fase 1a/1b y la Fase 2 se descontinuó. Ese análogo es, hasta donde llega la literatura, el único péptido derivado de la mitocondria que ha llegado a un ensayo humano, y ni siquiera era el péptido nativo.
SS-31: el intruso de la familia
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El SS-31 tiene su propio pilar, donde está el mecanismo completo, el expediente clínico y la dosis. Aquí interesa solo por qué desentona en esta lista y qué posición ocupa frente a los otros dos.
Desentona por origen: es sintético, no está codificado en el ADN mitocondrial y no es un MDP. Y desentona por estado: es el único de los tres con aprobación regulatoria. La FDA concedió aprobación acelerada en septiembre de 2025 para mejorar la fuerza muscular en síndrome de Barth con al menos 30 kilos de peso. Escrito también como ss31 o ss 31, es la molécula que arrastra a las otras dos en las búsquedas.
Ahora bien, esa aprobación dice mucho menos de lo que parece cuando se usa como argumento de venta para las otras dos. Es acelerada y condicional, es para una enfermedad de unas 150 personas en Estados Unidos, y en la indicación grande donde sí se probó a escala, con 218 pacientes, el ensayo aportó evidencia de Clase I de que no funciona. Trasladar «aprobado por la FDA» al MOTS-c o a la humanina por proximidad de catálogo es, directamente, prestar credibilidad de una molécula a otra.
¿Se combinan? Qué pasa si los apilas
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Lo esencial: no existe ningún estudio que haya evaluado la combinación de estos péptidos en humanos, ni su seguridad conjunta. Apilar compuestos que no tienen ensayo individual no produce sinergia, produce un perfil de riesgo que nadie ha caracterizado y la imposibilidad de saber a qué atribuir un efecto adverso. Esto se consulta con un médico antes de hacer nada.
La pregunta de si combinar MOTS-c con SS-31 es de las más buscadas de este tema, y merece una respuesta razonada y no un no seco. El argumento a favor es que actúan en niveles distintos y no compiten: uno señaliza hacia el núcleo por AMPK y el otro estabiliza la membrana interna. Sobre el papel, no hay antagonismo evidente.
El argumento en contra es más fuerte, y es doble. Primero, no puedes combinar dos cosas cuyo efecto individual en humanos no está establecido: si el MOTS-c exógeno no tiene un solo ensayo controlado, sumarlo a otra cosa no mejora nada, multiplica la incertidumbre. Segundo, y más práctico: si algo sale mal, no hay forma de saber cuál de los dos fue, ni si fue la interacción, ni si fue la calidad de uno de los viales.
Sobre la combinación con NAD+ o sus precursores, que también aparece en las búsquedas, la lógica es la misma con un agravante: se apila una intervención sin ensayo sobre otra intervención cuyo efecto en persona sana sigue en discusión. La jerarquía de palancas mitocondriales con evidencia real, ordenada por lo que de verdad ha demostrado algo, está en restauración mitocondrial, y no empieza por ninguno de estos tres.
VO2max: la promesa sin un solo dato
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Este apartado existe porque el VO2max es el argumento de venta y porque KRECE llegó a este tema por ahí. La respuesta técnica, en 2026, sigue siendo la misma y es un no rotundo: ninguno de los tres péptidos ha sido evaluado en un ensayo controlado en humanos con VO2max como variable. Ni con VO2max como objetivo primario ni como secundario.
Lo que hay es esto. En el MOTS-c, un resultado en ratón envejecido y correlaciones humanas que apuntan en la dirección contraria a la que se vende. En el SS-31, ensayos humanos en enfermedad que midieron capacidad funcional con el test de seis minutos y no la mejoraron, lo cual, si acaso, es evidencia en contra. Y en la humanina, ningún paciente tratado nunca.
Merece la pena detenerse en el segundo punto porque es el más desatendido. La prueba más cercana a rendimiento que se ha hecho con un péptido de esta familia se hizo en pacientes con miopatía mitocondrial primaria, es decir, en personas cuya limitación funcional es de origen mitocondrial demostrado, con 218 participantes y 24 semanas de tratamiento. Si no mejoró la marcha ahí, esperar que mejore el VO2max en un adulto sano y entrenado es una extrapolación sin suelo.
La vía que sí tiene datos para la capacidad aeróbica es aburrida y conocida: entrenamiento de resistencia e intervalos, con su efecto documentado sobre la biogénesis mitocondrial. Y si lo que quieres es medir de verdad si tus mitocondrias funcionan, en lugar de suponerlo, eso tiene su propia entrada en cómo se mide la disfunción mitocondrial.
Mercado gris, calidad y marco legal
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Lo esencial: ninguno de estos tres compuestos está autorizado para uso humano fuera de la indicación aprobada del SS-31, que es un medicamento con receta. Lo que se vende como MOTS-c o humanina son reactivos de investigación sin garantía sanitaria, y los tres están prohibidos en competición deportiva. Cualquier persona con enfermedad activa, en tratamiento, embarazada o en lactancia tiene aquí una conversación médica, no una decisión de biohacking.
En España y la UE, el marco regulatorio es claro y la etiqueta RUO no autoriza nada: describe posición regulatoria, no calidad. Sobre la prohibición deportiva, los tres figuran en la lista de sustancias prohibidas; no damos aquí la categoría exacta porque las fuentes que hemos consultado discrepan y preferimos omitir un dato antes que darlo mal.
La parte de calidad es la que menos se discute y la que más decide. Un péptido de mercado gris se compra sin saber su contenido peptídico real, su perfil de impurezas ni su carga de endotoxinas, y el certificado que suele acompañarlo no responde ninguna de esas preguntas. En estas moléculas hay además un problema específico de estabilidad tras la reconstitución: son cadenas cortas y la degradación en solución no es un detalle menor. El procedimiento para verificar a un proveedor está en cómo verificar la calidad.
Y una última advertencia sobre la humanina en particular: su mecanismo es antiapoptótico, es decir, impide que las células mueran. Eso es exactamente lo que no quieres favorecer si hay una neoplasia de fondo, y hay literatura que describe progresión tumoral en modelos concretos. No es una molécula neutra.
Los tres péptidos mitocondriales cara a cara
| Humanina | MOTS-c | SS-31 (ss31) | |
|---|---|---|---|
| Origen | Codificada en el ADN mitocondrial, región 16S rRNA. | Codificado en el ADN mitocondrial, región 12S rRNA. | Sintético. No codificado en ningún gen humano. |
| Longitud | 24 aminoácidos. | 16 aminoácidos. | 4 aminoácidos. |
| Dirección | Sale de la mitocondria al resto de la célula. | Sale y llega hasta el núcleo. | Entra desde fuera y se queda en la membrana interna. |
| Mecanismo | Antiapoptótico y citoprotector: BAX, IGFBP-3. | Metabólico: señalización por AMPK. | Estructural: se une a la cardiolipina. |
| Descubrimiento | 2001, primer MDP identificado. | 2015. | No aplica: diseñado, no descubierto. |
| Evidencia humana | Ningún paciente tratado nunca. Solo observacional. | Cero ECA con péptido exógeno. El análogo CB4211 llegó a Fase 1 y se paró. | Programa completo hasta Fase 3, con la mayoría de resultados negativos. |
| Estado regulatorio | Ninguno. | Ninguno. | Aprobación acelerada y condicional para síndrome de Barth. |
| Evidencia en VO2max | Cero. | Cero en humano. | Cero, y en contra en capacidad funcional. |
| Nivel (N0-N5) | N1 | N1 a N2 | N4, con resultado negativo |
Ocho filas y no coinciden en ninguna salvo en la de VO2max, donde los tres marcan cero. Eso no es una gama de producto: son tres moléculas que comparten un adjetivo.
Péptidos mitocondriales: 5 cosas que la evidencia deja claras
- El nombre común oculta dos categorías distintas. Humanina y MOTS-c están codificados en el ADN mitocondrial y salen de ella; el SS-31 es sintético y entra en ella. Origen y destino no son lo mismo.
- La humanina fue el primer péptido derivado de la mitocondria y acumula veinticinco años de literatura, pero nunca se ha probado como tratamiento en una persona. Sus datos humanos son observacionales.
- Con el MOTS-c la flecha causal apunta al revés de como se vende: el ejercicio sube el MOTS-c circulante. Ningún ensayo controlado ha probado el péptido exógeno en humanos.
- No hay ningún estudio de la combinación de estos péptidos, ni de su seguridad conjunta. Apilar dos compuestos sin ensayo individual multiplica la incertidumbre y hace imposible atribuir cualquier efecto.
- Sobre VO2max, los tres marcan cero evidencia humana directa. Y en la prueba funcional más cercana que existe, hecha en pacientes con limitación mitocondrial demostrada, el resultado fue negativo.
La posición de KRECE
La categoría «péptidos mitocondriales» es un artefacto comercial antes que una familia biológica. Dos de sus miembros están codificados en el ADN mitocondrial y salen de ella a señalizar; el tercero es una molécula de diseño que viaja hacia ella y se ancla a un fosfolípido. Comparten un adjetivo y poco más. Que se listen juntos en las mismas tiendas y en los mismos podcasts no los convierte en una gama, igual que compartir apellido no convierte a dos personas en familia.
La distancia regulatoria entre los tres es mayor que el parecido biológico que les da el nombre, y esa asimetría se explota. Uno tiene aprobación de la FDA, aunque sea acelerada, condicional y para una enfermedad de unas 150 personas. Los otros dos no tienen absolutamente nada. Cuando se presentan en la misma lista con la misma prosa promocional, lo que ocurre es que la credibilidad regulatoria de uno se presta a los otros dos sin que nadie lo diga en voz alta. Eso no es simplificación divulgativa, es desinformación.
Con el MOTS-c, el problema no es que falten datos: es que los datos que hay apuntan al revés. La observación humana sólida dice que el ejercicio aumenta el MOTS-c circulante y que sus niveles caen con la edad y la enfermedad metabólica. Leer eso como «inyectar MOTS-c equivale a entrenar» es invertir una correlación. Y el único intento serio de convertirlo en fármaco, el análogo CB4211, se quedó en Fase 1.
Sobre combinarlos, KRECE dice que no, y no por precaución genérica. No existe ni un estudio de la combinación, ni en humanos ni con endpoints clínicos en animales. Apilar dos compuestos cuyo efecto individual no está establecido no suma eficacia, suma opacidad: si aparece un efecto adverso no hay forma de saber si fue uno, el otro, la interacción o la calidad del vial. Un protocolo que no permite atribuir causas no es un protocolo.
Y sobre el VO2max, que es como KRECE llegó a este tema, mantenemos el no de 2026 con un argumento más. La prueba funcional más cercana que se ha hecho con esta familia se hizo en 218 pacientes con limitación de origen mitocondrial demostrado, durante 24 semanas, y no mejoró la distancia caminada. Si no funcionó donde el sustrato biológico estaba realmente dañado, esperar que funcione en un adulto sano y entrenado no es optimismo: es no haber leído el ensayo.
Preguntas frecuentes sobre MOTS-c, SS-31 y humanina
¿Qué diferencia hay entre el MOTS-c y el SS-31?
¿Se pueden combinar MOTS-c y SS-31?
¿Mejoran el VO2max los péptidos mitocondriales?
¿Qué es la humanina y para qué sirve?
¿Cuál de los tres tiene aprobación?
¿Es lo mismo un péptido derivado de la mitocondria que uno dirigido a la mitocondria?
En qué se basa este artículo
Ver las 7 fuentes
- Mohtashami Z, Singh MK, Salimiaghdam N, Ozgul M, Kenney MC. MOTS-c, the Most Recent Mitochondrial Derived Peptide in Human Aging and Age-Related Diseases. Int J Mol Sci. 2022. doi:10.3390/ijms231911991.Fuente de la arquitectura génica de la familia: la región 16S rRNA (gen MT-RNR2) codifica humanina y los péptidos SHLP, y la 12S rRNA (gen MT-RNR1) codifica MOTS-c.
- Zheng Y, Wei Z, Wang T. MOTS-c: A promising mitochondrial-derived peptide for therapeutic exploitation. Front Endocrinol. 2023. doi:10.3389/fendo.2023.1120533.Revisión de referencia sobre MOTS-c: 16 aminoácidos, translocación al núcleo bajo estrés metabólico y conservación de los once primeros residuos entre especies.
- Reynolds JC, Lai RW, Woodhead JST, et al. MOTS-c is an exercise-induced mitochondrial-encoded regulator of age-dependent physical decline and muscle homeostasis. Nat Commun. 2021;12(1):470.Base de la dirección causal: el MOTS-c es inducido por el ejercicio. Es el trabajo que se cita para vender el péptido y el que mejor explica por qué la inferencia inversa no se sostiene.
- Lee C, Zeng J, Drew BG, et al. The mitochondrial-derived peptide MOTS-c promotes metabolic homeostasis and reduces obesity and insulin resistance. Cell Metab. 2015;21(3):443-454. PMID 25738459.Publicación original de MOTS-c, grupo de la Universidad del Sur de California. Se cita sin enlace: el identificador está corroborado por varias fuentes leídas en esta revisión, pero no hemos abierto el registro original en ella.
- Hashimoto Y, Niikura T, Tajima H, et al. A rescue factor abolishing neuronal cell death by a wide spectrum of familial Alzheimer’s disease genes and Abeta. Proc Natl Acad Sci USA. 2001;98(11):6336-6341. PMID 11371646.Publicación original de la humanina, grupo de Nishimoto en la Universidad de Keio. Misma advertencia de enlace que la anterior.
- Nashine S, et al. Humanin variant P3S is associated with longevity in APOE4 carriers and resists APOE4-induced brain pathology. 2024.Ejemplo del tipo de evidencia que existe sobre humanina y longevidad: una variante enriquecida en centenarios portadores de APOE4, validada en modelo animal. Asociación y modelo, no tratamiento humano.
- Karaa A, et al. Efficacy and Safety of Elamipretide in Individuals With Primary Mitochondrial Myopathy: The MMPOWER-3 Randomized Clinical Trial. Neurology. 2023. NCT03323749.218 participantes con limitación funcional de origen mitocondrial demostrado, 24 semanas. No mejoró la distancia caminada ni la fatiga. Es el argumento central contra la extrapolación a VO2max en persona sana.
