La cardiología las llama fármacos milagrosos. Las redes las llaman veneno. Las dos posiciones son falsas, y las dos citan estudios reales.
Las estatinas funcionan. La pregunta honesta no es si funcionan, sino para quién el beneficio absoluto es lo bastante grande. La respuesta cabe en un número: el NNT.
Sí, las estatinas reducen los infartos. Y sí, para mucha gente el beneficio absoluto es minúsculo. Las dos cosas son verdad a la vez.
En prevención secundaria, bastan 21 a 39 personas tratadas para evitar un infarto. En prevención primaria de bajo riesgo, el número sube hasta 470. El mismo fármaco, la misma evidencia, conclusiones opuestas.
Ni milagro ni veneno. KRECE separa para quién el beneficio es real de para quién es marginal, y dice dónde la evidencia simplemente falta.
Un cardiólogo lanzó esta semana un hilo que rozó las 330.000 visualizaciones con una pregunta incómoda: ¿cómo pueden la cardiología y las redes mirar los mismos estudios y llegar a conclusiones opuestas sobre las estatinas? La respuesta no es que un bando mienta. Es que ambos generalizan un trozo de la verdad al resto.
Las estatinas son de los fármacos mejor estudiados de la medicina, con evidencia sólida en ensayos aleatorizados grandes. Por eso la valoración de evidencia de esta pieza es alta. La matización no va sobre si funcionan, va sobre para quién el beneficio absoluto compensa tomar un fármaco a diario durante años. Y esa pregunta se responde con un solo número, el NNT, que casi nadie pone sobre la mesa en el grito de las redes.
¿Por qué cardiología y redes leen la misma evidencia y concluyen lo opuesto?
Porque la eficacia de las estatinas es relativa y constante, pero el beneficio que de verdad importa es absoluto y depende de a quién trates. Un bando se queda con el paciente de alto riesgo, donde el fármaco brilla; el otro se queda con el de bajo riesgo, donde apenas mueve la aguja. Los dos tienen razón en su mitad y se equivocan al generalizarla.
La posición dominante en cardiología es coherente: el LDL y la placa causan enfermedad coronaria, las estatinas bajan el LDL y estabilizan la placa, luego previenen infartos. La posición de las redes también cita datos reales cuando señala que, en personas sanas, casi nadie evita un evento. El error no está en los datos de ninguno de los dos, está en confundir la reducción relativa del riesgo, que es parecida para casi todos, con la reducción absoluta, que cambia radicalmente según el riesgo de partida.
¿Funcionan las estatinas?
Sí, y en prevención secundaria el beneficio es indiscutible. El metaanálisis CTT, el mayor del campo, estima una reducción de cerca del 21% de eventos vasculares mayores por cada milimol por litro (unos 39 mg/dL) que baja el LDL, de forma consistente en muchos ensayos. Esa reducción relativa es real y reproducible.
En quien ya ha tenido un evento o tiene enfermedad cardiovascular establecida, esa reducción relativa se traduce en un beneficio absoluto grande, porque parte de un riesgo alto. Aquí el cálculo es claro y KRECE respalda la prescripción sin reservas: bastan entre 21 y 39 personas tratadas durante cinco años para evitar un infarto, y alrededor de 83 para evitar una muerte. Es uno de los mejores tratos que ofrece la farmacología preventiva. La conversación interesante empieza cuando salimos de ese grupo.
¿Qué es el NNT y qué dice en prevención primaria?
El NNT, número necesario a tratar, indica cuántas personas deben tomar el fármaco para que una se beneficie, y en prevención primaria es alto. En personas sin enfermedad cardiovascular previa, hacen falta alrededor de 60 tratadas durante cinco años para evitar un infarto y unas 268 para evitar un ictus, con un beneficio en mortalidad débil o ausente en los análisis agrupados.
| Escenario | NNT a 5 años | Lectura |
|---|---|---|
| Prevención secundaria (enfermedad establecida) | 21 a 39 (infarto) · ~83 (muerte) | Beneficio claro |
| Prevención primaria (sin enfermedad previa) | ~60 (infarto) · ~268 (ictus) | Mortalidad débil o ausente |
Y el matiz que lo decide todo: el NNT en prevención primaria no es un número fijo, escala con el riesgo de partida. Cuanto más bajo es tu riesgo cardiovascular a diez años, más personas hay que tratar para que una se beneficie.
| Riesgo cardiovascular a 10 años | NNT a 5 años |
|---|---|
| Menos del 5% | 470 |
| 5 a 7,4% | 204 |
| 7,5 a 9,9% | 75 |
| 10 a 19,9% | 62 |
Por eso la pregunta correcta nunca es «tengo el LDL alto, ¿tomo estatina?», sino «¿cuál es mi riesgo cardiovascular global?». Tratar a alguien con un riesgo a diez años por debajo del 5% significa que 469 de cada 470 toman el fármaco cinco años sin obtener el beneficio buscado. No es que no funcione, es que en ese contexto el beneficio absoluto es minúsculo.
¿Tiene sentido empezar una estatina a los 80 sin un evento previo?
La respuesta honesta es que no lo sabemos bien, porque la evidencia directa es escasa. Los grandes ensayos de estatinas incluyeron a relativamente pocas personas de más de 75 años sin enfermedad previa, un vacío que el propio metaanálisis CTT ha señalado.
La consecuencia es directa: la USPSTF estadounidense considera insuficiente la evidencia para evaluar el balance de iniciar estatinas en prevención primaria a partir de los 76 años, y las guías solo ofrecen una recomendación débil de que puede ser razonable tanto iniciar como desprescribir, según fragilidad, multimorbilidad y expectativa de vida. Los dos ensayos diseñados para cerrar el hueco, STAREE en Australia y PREVENTABLE en Estados Unidos, aún no han dado resultados definitivos, y PREVENTABLE no se espera antes de 2027. Hasta entonces, en el muy mayor sin evento previo se decide casi a ciegas, y conviene decirlo en lugar de fingir certeza.
¿Y empezar a los 30 con el LDL alto?
El problema simétrico: la decisión descansa en una extrapolación, no en evidencia directa. Poner a una persona de 30 años en una estatina de forma indefinida supone tomar datos de ensayos de cinco años y proyectarlos a cincuenta años de tratamiento, asumiendo que todo permanece constante. Ningún ensayo ha durado tanto.
Esto no convierte la idea en mala. Hay un argumento biológico razonable de que bajar la exposición acumulada a ApoB a lo largo de décadas reduce el riesgo, y la genética apunta en esa dirección. Pero hay que ser honesto sobre la naturaleza de la apuesta: en el joven de bajo riesgo a corto plazo, el beneficio inmediato es minúsculo y el argumento es de exposición acumulada a largo plazo, que es plausible pero no está medido en un ensayo de cincuenta años porque no existe. Las dos preocupaciones, la del muy mayor y la del muy joven, son simétricas y las dos son válidas.
¿Por qué el LDL es solo una variable del sistema?
Porque el riesgo cardiovascular es multifactorial, y el LDL es una pieza de un sistema, no el sistema entero. Es lo que el debate de las estatinas subestima de forma consistente: centrar toda la conversación en un número deja fuera las palancas que a menudo importan tanto o más.
La resistencia a la insulina, la inflamación, la presión arterial, el sueño, la actividad física y la calidad de la dieta son componentes del mismo riesgo. El marco de prevención de precisión de KRECE desarrolla cómo se ordenan esas palancas y por qué algunas asociaciones robustas no son dianas modificables. Para los efectos secundarios musculares y la depleción de CoQ10 que las estatinas provocan, y para las alternativas como los inhibidores de PCSK9, KRECE tiene piezas propias. La estatina es una palanca potente para quien la necesita, no la conversación entera.
Preguntas frecuentes sobre las estatinas
¿Funcionan las estatinas?
Sí. Reducen los eventos cardiovasculares en múltiples ensayos aleatorizados grandes, con una reducción de cerca del 21% de eventos vasculares mayores por cada milimol por litro de LDL que bajan. El debate honesto no es si funcionan, sino para quién el beneficio absoluto es lo bastante grande como para compensar tomar un fármaco a diario durante años o décadas.
¿Cuál es el NNT de las estatinas en prevención primaria?
En personas sin enfermedad cardíaca previa, hacen falta unas 60 personas tomando estatinas durante cinco años para evitar un infarto, y unas 268 para evitar un ictus, con un beneficio en mortalidad débil o ausente en los análisis agrupados. Y ese número depende mucho del riesgo basal: puede ser 470 en personas de muy bajo riesgo y bajar a unas 62 en las de riesgo alto.
¿Debería tomar estatinas si nunca he tenido un infarto?
Depende de tu riesgo cardiovascular real, no solo de tu nivel de LDL. Cuanto más alto es el riesgo basal, más baja es el número necesario a tratar y más sentido tiene. En riesgo bajo, el beneficio absoluto es pequeño. Es una decisión individual que se toma con tu médico mirando el riesgo global, no una regla automática por el colesterol.
¿Tiene sentido empezar una estatina a los 80 años?
La evidencia directa es escasa. Los grandes ensayos incluyeron pocas personas de más de 75 años sin evento previo, la USPSTF considera insuficiente la evidencia para evaluar el balance en mayores de 76, y las guías solo dan una recomendación débil de que puede ser razonable iniciar o desprescribir según fragilidad y expectativa de vida. Los ensayos que lo aclararán, STAREE y PREVENTABLE, aún no han dado resultados definitivos.
¿Y a los 30 años con el colesterol alto?
Es el problema simétrico. Poner a alguien de 30 años en una estatina de forma indefinida se apoya en extrapolar datos de ensayos de cinco años a cincuenta años de tratamiento, algo que ningún ensayo ha medido. No significa que sea mala idea, significa que la decisión descansa en una extrapolación, no en evidencia directa, y eso hay que decirlo con honestidad.
¿Son las estatinas veneno, como dicen en redes?
No. Tienen efectos secundarios reales, sobre todo musculares, pero la etiqueta de veneno es tan falsa como la de milagro universal. En prevención secundaria el balance es claramente favorable. El error de las redes es generalizar el caso de bajo beneficio a todo el mundo, igual que el error de la cardiología más agresiva es generalizar el caso de alto beneficio.
¿Qué mira KRECE además del LDL para el riesgo cardiovascular?
El LDL es una variable de un sistema complejo. El riesgo cardiovascular real depende también de la resistencia a la insulina, la inflamación, la presión arterial, el sueño, la actividad física y la calidad de la dieta. La estatina es una palanca, no la conversación entera, y reducir el riesgo de verdad exige mirar el sistema completo, no un solo número.
Este artículo es análisis editorial con fines informativos y no constituye consejo médico individual. La decisión de iniciar, mantener o suspender una estatina debe tomarse con tu médico, valorando tu riesgo cardiovascular global. No suspendas ni inicies ninguna medicación por tu cuenta a partir de este texto. Las cifras de NNT proceden de metaanálisis y ensayos publicados y dependen de la población, el riesgo basal y la duración; se ofrecen como orden de magnitud, no como valores exactos para un individuo. Evidencia verificada en las fuentes originales a fecha de junio de 2026.
- Cholesterol Treatment Trialists’ (CTT) Collaboration. (2010). Efficacy and safety of more intensive lowering of LDL cholesterol: a meta-analysis of data from 26 randomised trials. Lancet 376(9753):1670-1681.
- Taylor F, Huffman MD, Macedo AF, et al. (2013). Statins for the primary prevention of cardiovascular disease. Cochrane Database Syst Rev 1:CD004816.
- Ridker PM, MacFadyen JG, et al. (2009). Number needed to treat with rosuvastatin to prevent first cardiovascular events (JUPITER). Circ Cardiovasc Qual Outcomes 2(6):616-623.
- Therapeutics Initiative (University of British Columbia). Statins in primary prevention (NNT agrupado prevención primaria 71; secundaria 21). Therapeutics Letter.
- Ramos R, García-Gil M, et al. (2018). Effectiveness of statins as primary prevention in people with different cardiovascular risk: a population-based cohort study. J Am Heart Assoc / Clin Pharmacol Ther.
- US Preventive Services Task Force. (2022). Statin use for the primary prevention of cardiovascular disease in adults: recommendation statement (evidencia insuficiente en mayores de 76). JAMA 328(8):746-753.
- Aliberti MJR, et al. (2024). Awaiting the verdict: statins and the road ahead for primary prevention in older adults. J Am Geriatr Soc.
- Zoungas S, et al. STAREE (Statins in Reducing Events in the Elderly), protocolo y datos basales; y PREVENTABLE (atorvastatina en mayores de 75). Ensayos en curso, resultados pendientes.
