La kisspeptina es la señal que enciende el aparato reproductivo humano desde arriba del todo: sin ella no hay pubertad, no hay ciclo y no hay testosterona. En 2023 un ensayo en varones con deseo sexual bajo la puso en los titulares por un aumento del 56 por ciento en la tumescencia peneana, y desde entonces circula en el mercado gris como si fuera un potenciador. Lo que casi nadie cuenta es que la misma molécula se desarrolló como castración química para el cáncer de próstata, y que las dos cosas son ciertas por el mismo motivo. Esta entrada explica por qué.
Lo que has venido a saber
¿Qué es la kisspeptina?
Una familia de neuropéptidos codificados por el gen KISS1 que actúan sobre el receptor KISS1R del hipotálamo. Son el escalón más alto del eje reproductivo: mandan sobre la GnRH, que manda sobre la LH y la FSH, que mandan sobre el testículo o el ovario.
¿Es verdad lo del 56 por ciento?
Sí, pero no significa lo que parece. El dato sale de un ensayo en 32 varones con trastorno de deseo sexual hipoactivo, no con disfunción eréctil, con infusión intravenosa dentro de un escáner de resonancia, y la tumescencia era un desenlace secundario. El primario era actividad cerebral.
¿Sube la testosterona?
Una dosis puntual, sí: sube la LH y detrás va la testosterona. El problema es lo que ocurre cuando deja de ser puntual. Con exposición sostenida el receptor se desensibiliza y el eje se apaga.
¿Qué pasa si se usa a diario?
Lo esencial y lo que casi nadie dice: el uso continuado invierte el efecto. Un análogo de kisspeptina, TAK-448, administrado catorce días seguidos a voluntarios sanos llevó la testosterona a rango de castración en el día 8. Se desarrollaba, precisamente, para castrar químicamente.
¿Está aprobada en algún sitio?
No. Ninguna agencia la ha autorizado para ninguna indicación. Todo lo humano publicado son ensayos, y los que siguen activos son de fertilidad y amenorrea, no de deseo sexual. Además está prohibida en el deporte en varones, en todo momento.
¿Qué dice KRECE?
Que la biología es fascinante y los datos de 2023 son reales, pero que la ventana entre el efecto que se busca y el efecto contrario es estrecha y depende de la pauta, no de la dosis. Es exactamente el tipo de molécula que no se autoadministra.
Kisspeptina: lo que vas a encontrar
La kisspeptina, sección a sección
Qué es la kisspeptina y de dónde sale el nombre
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Empezamos por una precisión que el mercado gris se salta a diario: kisspeptina no es una molécula, es una familia. El gen KISS1 produce una proteína precursora que se corta en fragmentos de 54, 14, 13 y 10 aminoácidos, todos con el mismo extremo activo y todos capaces de activar el mismo receptor. Cuando alguien dice «kisspeptina» sin apellido, normalmente no sabe cuál de las cuatro tiene delante.
El nombre tiene una historia que conviene conocer porque explica el resto. La molécula se descubrió en 1996 en Hershey, Pensilvania, y no como hormona sexual sino como supresor de metástasis en melanoma. De ahí salieron las siglas KiSS, un guino a los bombones de la ciudad, y su primer nombre alternativo, metastina. La nomenclatura oficial todavía lo recoge: el descriptor MeSH de la familia la define como péptidos de señalización intercelular caracterizados originalmente por suprimir la metástasis, a los que después se les encontró un papel en la regulación neuroendocrina de la reproducción.
El giro llegó en 2003, cuando dos grupos independientes descubrieron que las mutaciones inactivadoras del receptor de la kisspeptina causaban hipogonadismo hipogonadotropo congénito: personas que sencillamente no entraban en la pubertad. Ese hallazgo reescribió el mapa de la reproducción humana, porque colocó un escalón nuevo por encima de todo lo que se conocía. El comportamiento en varón está medido: kisspeptin-10 estimula la LH y aumenta la frecuencia de pulsos. Es la diferencia entre esta molécula y casi cualquier otra del catálogo de péptidos: aquí la genética humana llegó antes que la farmacología.
Cómo funciona: KISS1R y el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal
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La kisspeptina actúa sobre KISS1R, conocido también como GPR54, que es un receptor acoplado a proteína G de los que atraviesan la membrana siete veces. La kisspeptina es un agonista completo de ese receptor, y ahí termina la parte sencilla.
Lo interesante es dónde está el receptor. Las neuronas que fabrican kisspeptina viven en dos núcleos del hipotálamo y hacen sinapsis directa sobre las neuronas de GnRH, que son las que gobiernan la hipófisis. La cadena de mando es lineal y de arriba abajo: kisspeptina a GnRH, GnRH a LH y FSH, LH y FSH a testículo u ovario. Eso convierte a la kisspeptina en el escalón más alto que se puede tocar farmacológicamente sin saltarse el sistema, y es la razón de su atractivo teórico frente a inyectar testosterona directamente o frente a usar HCG, que actúa dos escalones más abajo.
Hay una segunda capa que explica el ensayo de 2023. El receptor de la kisspeptina no vive solo en el hipotálamo: se expresa también en amígdala, cingulado, globo pálido, putamen y otras estructuras del sistema límbico. Por eso la molécula tiene efectos sobre el procesamiento emocional y sexual que no pasan por las hormonas, y por eso los propios autores del ensayo sostienen que los cambios que vieron no se explican por la subida de LH y FSH, ninguna de las cuales tiene un papel directo conocido en la conducta sexual humana.
La otra propiedad decisiva es la pulsatilidad. El eje reproductivo no funciona con niveles sostenidos sino con pulsos, y el generador de esos pulsos son precisamente las neuronas de kisspeptina. Retener esta idea es lo que permite entender la sección 06, porque una señal pulsátil administrada de forma continua deja de ser la misma señal: pasa a significar lo contrario.
Kisspeptin-54 y kisspeptin-10 no son lo mismo
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Esta distinción es la más práctica de todo el artículo. Kisspeptin-54 es la forma completa y es la que se ha usado en prácticamente todos los ensayos humanos que se citan aquí, incluido el del 56 por ciento. Kisspeptin-10 es el fragmento activo de diez aminoácidos, más corto, más barato de sintetizar y de vida media mucho menor.
El detalle importa porque lo que se vende bajo etiqueta de uso exclusivo en investigación suele ser kisspeptin-10, mientras que los datos que se citan para justificar la compra suelen ser de kisspeptin-54. Se está comprando una molécula y argumentando con los resultados de otra. Es el mismo tipo de deslizamiento que ya documentamos en cómo evaluar a un proveedor de péptidos.
A esto se suma que ninguna de las dos formas sobrevive al tubo digestivo ni tiene una vía de administración resuelta. Los ensayos humanos han usado infusión intravenosa, inyección subcutánea, bomba de infusión y, en trabajo preliminar, vía intranasal. La propia literatura de los grupos que la investigan reconoce que la farmacocinética sigue siendo el cuello de botella para cualquier aplicación clínica real.
El ensayo del 56 por ciento: qué midió de verdad
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El estudio es de Mills y colaboradores, del Imperial College de Londres, publicado en febrero de 2023 en JAMA Network Open. Conviene fijar esa fecha: cada cierto tiempo vuelve a circular como si fuera un hallazgo reciente, y ya han pasado más de tres años.
El diseño es bueno y hay que decirlo: ensayo aleatorizado, doble ciego, cruzado y controlado con placebo. Se aleatorizaron 37 varones y completaron 32, con una edad media de 37,9 años. Cada participante acudió a dos visitas separadas al menos siete días, en una recibió una infusión intravenosa de kisspeptin-54 a 1 nmol/kg/h durante 75 minutos y en la otra un placebo a ritmo equivalente.
Ahora los tres matices que el hilo de redes se salta. Primero: la población era de trastorno de deseo sexual hipoactivo, no de disfunción eréctil. Son entidades distintas con mecanismos distintos, y los propios criterios del ensayo excluían la disfunción eréctil subyacente. Comparar esto con los inhibidores de la PDE5 es comparar un fármaco central con uno vascular periférico.
Segundo: el desenlace primario no era la erección, era el cambio en la actividad cerebral BOLD medida por resonancia magnética funcional. Ahí el resultado fue positivo, con un tamaño de efecto de 0,81. La tumescencia peneana era un desenlace secundario, y el famoso 56 por ciento corresponde al momento de máxima diferencia al final de un vídeo de ocho minutos, con una diferencia media de 0,28 unidades normalizadas, intervalo de confianza del 95 por ciento entre 0,04 y 0,52 y una p de 0,02. Es un intervalo que casi roza el cero.
Tercero, y es el que más cuesta salvar: la vía fue una infusión intravenosa de 75 minutos con el sujeto tumbado dentro de un escáner. No hay ninguna presentación de esto que se parezca a una pastilla ni a una inyección de fin de semana. Los propios autores lo señalan como limitación y como vía de trabajo futuro.
Con todo, el resultado es real y merece respeto: es la primera evidencia clínica de que una intervención farmacológica modula el procesamiento cerebral sexual en varones con deseo bajo, una condición que hoy no tiene ningún tratamiento aprobado. La distancia entre eso y «el sustituto de la Viagra» es el objeto de esta pieza.
El ensayo hermano en mujeres
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Cuatro meses antes, el mismo grupo había publicado el equivalente en mujeres: 32 mujeres premenopáusicas con el mismo diagnóstico, el mismo diseño cruzado y la misma pauta de infusión. Los resultados fueron coherentes, con modulación de la actividad cerebral sexual y de atracción y correlación con las medidas psicométricas de aversión sexual y su malestar asociado.
La existencia del par de ensayos es un punto a favor de la hipótesis, porque descarta que el efecto sea un artefacto de una sola muestra. Pero también marca el techo actual: dos ensayos de 32 personas cada uno, de dosis única, sin seguimiento y sin desenlaces clínicos. Nadie ha medido todavía si alguien con deseo sexual bajo mejora su vida sexual durante semanas, que es lo único que convertiría esto en un tratamiento.
La inversión: taquifilaxia y castración química
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Lo esencial: la kisspeptina hace lo contrario de lo que se espera de ella cuando la exposición deja de ser puntual. No es un efecto raro ni teórico: está documentado en humanos, tiene nombre propio, taquifilaxia, y fue la base de un programa de desarrollo farmacéutico entero.
El precedente conceptual lo conoce cualquiera que haya visto un tratamiento de cáncer de próstata. Los agonistas de GnRH como la leuprolida estimulan el eje al principio y lo apagan después, y por eso se usan para castrar químicamente. Con la kisspeptina ocurre lo mismo un escalón más arriba, en el propio hipotálamo.
Los datos humanos son explícitos. En mujeres con amenorrea hipotalámica, la inyección subcutánea de kisspeptin-54 dos veces al día produjo taquifilaxia: la respuesta de LH se fue apagando de forma gradual y la de FSH quedó prácticamente abolida en el segundo día. El mismo grupo comprobó después que espaciar la pauta a dos veces por semana solo produce desensibilización parcial. Es decir: lo que determina si la molécula enciende o apaga no es la dosis, es la frecuencia.
Y el dato definitivo viene de Takeda. TAK-448 es un análogo de kisspeptina que la compañía desarrolló como terapia de deprivación androgénica para el cáncer de próstata. En voluntarios varones sanos, un bolo único subía la testosterona entre 1,3 y 2 veces a las 48 horas, exactamente lo que promete la publicidad del mercado gris. Pero la administración subcutánea continuada durante catorce días la hizo caer por debajo del basal a las 60 horas y alcanzar un nivel de castración sostenido en el día 8, en todas las dosis probadas. En pacientes con cáncer de próstata funcionó como se esperaba de un castrante: testosterona por debajo de 20 ng/dL y PSA reducido a más de la mitad.
En modelo animal el cuadro es aún más crudo. Los análogos de kisspeptina llevaron a la rata macho a testosterona de castración en tres días, más rápido y más profundo que la leuprolida, con el contenido hipotalámico de GnRH reducido a una quinta parte. Y existe un trabajo de 2006 cuyo título no necesita interpretación: la administración subcutánea crónica de kisspeptin-54 causa degeneración testicular en la rata macho adulta.
Esto es lo que separa a la kisspeptina de casi todo lo demás que se comenta en foros. Con la mayoría de las moléculas, usar de más produce más efecto o más efectos adversos. Aquí usar de más produce el efecto opuesto, y lo produce en cuestión de días. Quien se administre kisspeptina a diario esperando subir la testosterona está ejecutando, sin saberlo, el protocolo de un ensayo de deprivación androgénica.
Riesgos y lo que no se sabe
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Lo esencial: en el ensayo de 2023 la kisspeptina fue bien tolerada, sin efectos adversos comunicados y sin cambios relevantes en tensión arterial ni frecuencia cardíaca. Ese dato es cierto y hay que darlo. También hay que decir de qué dato se trata: una sola exposición de 75 minutos en 32 personas seleccionadas y monitorizadas. No existe ningún dato de seguridad a medio plazo en humanos sanos.
El riesgo principal no es una reacción adversa clásica sino el mecanismo mismo. La supresión del eje por uso continuado es el efecto adverso, y es previsible, no accidental. Sus consecuencias esperables son las de cualquier hipogonadismo inducido: caída de testosterona, alteración de la espermatogénesis y, si la exposición se prolonga, todo lo que arrastra una testosterona baja mantenida, que es materia de otra discusión larga.
Hay poblaciones donde el riesgo es directo. En mujeres en edad fértil, administrarla fuera de un protocolo controlado puede desencadenar una ovulación no prevista o desordenar el ciclo. En adolescentes, es una señal que interviene sobre el reloj puberal, y no hay ningún dato de seguridad pediátrico fuera de protocolos diagnósticos. Y queda la sombra de la historia oncológica de la molécula: nació como supresor de metástasis y su señalización interacciona con vías tumorales en ambos sentidos según el tejido, lo que no permite afirmar nada tranquilizador en cualquiera con una patología hormonodependiente.
La lista de lo que no se sabe es más larga que la de lo que se sabe: no hay pauta establecida, no hay vía resuelta, no hay datos de exposición repetida en sanos, no hay desenlaces clínicos y no hay seguimiento. Nada de esto es una opinión de KRECE: es lo que dicen los propios investigadores del Imperial College cuando enumeran lo que falta por hacer. Cualquier decisión sobre el eje hormonal propio corresponde a un endocrino, no a un artículo ni a un hilo.
Dónde sí tiene evidencia sólida
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Sería injusto cerrar la molécula en falso, porque en su terreno propio la kisspeptina tiene datos revisados de forma sistemática que ya quisieran muchos péptidos de moda. El terreno propio es la medicina reproductiva.
El uso mejor documentado es como desencadenante de la maduración ovocitaria en fecundación in vitro. Kisspeptin-54 provoca un pico de LH endógeno de duración limitada, en lugar del estímulo prolongado de la HCG, y eso reduce el riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica en las mujeres más vulnerables. Hay ensayos de fase 2 con dosis escalada y con doble dosis, no solo series de casos.
El segundo terreno es diagnóstico, y es elegante: la respuesta de LH a un bolo de kisspeptina distingue a quien va a entrar en la pubertad por sí solo de quien tiene un hipogonadismo congénito, una diferencia que la clínica clásica tarda años en resolver. El tercero es la amenorrea hipotalámica funcional, donde la lógica es reponer justamente la señal que falta, y donde los ensayos activos usan bomba subcutánea pulsátil precisamente para esquivar la desensibilización.
Fijarse en el patrón vale más que memorizar la lista. Todos los usos con evidencia real son puntuales, pulsátiles o de dosis única, y todos ocurren bajo supervisión. Ninguno se parece a un vial en la nevera de casa. Eso no es casualidad regulatoria: es la farmacología de la molécula imponiendo su forma de uso.
Dopaje: prohibida en varones, en todo momento
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La Lista de Prohibiciones de la Agencia Mundial Antidopaje, en su edición de 2026, incluye literalmente la kisspeptina y sus análogos agonistas en el apartado S2.2.1, bajo el epígrafe de péptidos estimulantes de testosterona en varones, junto a la gonadotropina coriónica, la hormona luteinizante y los análogos de la GnRH. Está prohibida en todo momento, dentro y fuera de competición.
Se aplican las dos precisiones de siempre. La prohibición es solo para varones, por la vía por la que estimula la testosterona. Y la responsabilidad es objetiva: basta la presencia de la sustancia en la muestra, con independencia de la intención, salvo autorización de uso terapéutico concedida de antemano.
Merece la pena subrayar la ironía, porque es didáctica: la kisspeptina figura en la lista antidopaje por estimular la testosterona, mientras que su análogo más desarrollado llegó a fase 1 como castrante. Las dos cosas describen la misma molécula usada con dos pautas distintas.
Mercado gris y marco legal
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Lo esencial: la kisspeptina no está aprobada por ninguna agencia para ninguna indicación, ni la FDA ni la EMA ni la AEMPS. No existe presentación legal, no existe ficha técnica y no existe dosis establecida. Todo lo que se compra circula bajo etiqueta de uso exclusivo en investigación, con las consecuencias que ya detallamos en el marco legal de los péptidos en España.
A las carencias de calidad habituales del sector se suma aquí una específica. Como lo que suele venderse es kisspeptin-10 y lo que se cita como respaldo suele ser kisspeptin-54, ni siquiera un certificado de análisis correcto resuelve el problema: puedes tener identidad y pureza impecables de una molécula que no es la del estudio que te convenció.
Las pautas que circulan en foros son, además, el peor escenario posible dado lo anterior. La administración diaria es exactamente la condición bajo la cual el eje se apaga, y la sensación subjetiva de que «ha dejado de funcionar» tras unos días, que es un clásico de los relatos de usuario, no es tolerancia benigna: es desensibilización del receptor con supresión del eje detrás. La respuesta habitual del foro, subir la dosis, empeora precisamente lo que se quiere arreglar.
Usos de la kisspeptina y el nivel de evidencia de cada uno
| Uso o afirmación | Qué hay detrás | Nivel (N0-N5) | Estado regulatorio | Veredicto KRECE |
|---|---|---|---|---|
| Desencadenar la maduración ovocitaria en FIV | Pico de LH endógeno de duración limitada, con menos riesgo de hiperestimulación. | N4 | En investigación, fase 2 | El uso con mejor respaldo, en ensayo |
| Diagnóstico de pubertad retrasada frente a hipogonadismo | La respuesta de LH a un bolo separa las dos entidades. | N3 | En investigación | Uso diagnóstico prometedor |
| Amenorrea hipotalámica funcional | Reponer la señal ausente, con bomba pulsátil para evitar la desensibilización. | N3 | Ensayos activos | Racional sólido, resultados abiertos |
| Deseo sexual bajo (TDSH) en varones y mujeres | Modula la actividad cerebral sexual; tumescencia como desenlace secundario. | N4 de dosis única | Sin aprobación | Dos ensayos de 32 personas, sin seguimiento |
| Sustituto de los fármacos para la disfunción eréctil | Población distinta, mecanismo distinto, vía intravenosa. | Sin evidencia | Sin aprobación | Afirmación no sostenida por el ensayo |
| Subir la testosterona con uso diario | El uso continuado desensibiliza el receptor y suprime el eje. | Efecto inverso | Prohibida en el deporte | Castración en el día 8 con análogo en humanos |
La misma molécula ocupa la fila con mejor evidencia y la fila del efecto inverso. Lo que cambia entre una y otra no es la dosis: es la pauta.
Kisspeptina: 5 cosas que la evidencia deja claras
- La kisspeptina es el escalón más alto del eje reproductivo: manda sobre la GnRH, que manda sobre la LH y la FSH. Sin ella no hay pubertad, y eso se descubrió en humanos antes que en el laboratorio.
- El 56 por ciento es real pero es un desenlace secundario de un ensayo de deseo sexual hipoactivo, no de disfunción eréctil, con infusión intravenosa de 75 minutos dentro de un escáner.
- Lo que decide si la molécula enciende o apaga el eje no es la dosis, es la frecuencia. Pulsátil o puntual, enciende. Continua o diaria, apaga.
- Su análogo TAK-448 llevó la testosterona de voluntarios sanos a rango de castración en el día 8. Se desarrollaba como deprivación androgénica para cáncer de próstata.
- No está aprobada en ninguna parte, está prohibida en el deporte en varones y lo que se vende suele ser kisspeptin-10 mientras que los datos que lo justifican son de kisspeptin-54.
La posición de KRECE
La kisspeptina es la molécula más interesante de este catálogo y una de las peores candidatas a autoadministración que existen. Las dos cosas por la misma razón. Actuar en lo alto del eje significa que el efecto no depende solo de cuánto entra, sino de con qué ritmo, porque el sistema que se está tocando codifica información en pulsos. Una señal pulsátil administrada de forma continua no es una dosis alta de la misma señal: es la señal contraria.
El hilo que trajo esta pieza a la mesa se equivoca en lo esencial, aunque cite un ensayo bueno. No es un estudio de disfunción eréctil, la erección no era el desenlace principal, la vía fue intravenosa y el trabajo es de febrero de 2023. Tres años y medio después no hay ningún ensayo registrado de kisspeptina en deseo sexual hipoactivo más allá de aquellos dos: los que siguen abiertos son de fertilidad y amenorrea. Cuando una molécula deja de avanzar en una indicación durante tres años, eso también es un dato.
Y la advertencia que ninguna página en español está dando: el uso diario hace lo contrario de lo que se busca. No en teoría, no en rata, también en voluntarios humanos sanos y en el día 8. Si alguien lee esto porque ya tiene un vial en casa, el dato relevante no es cuánto ponerse: es que la pauta que circula en los foros es indistinguible del protocolo con el que se castra químicamente a un paciente oncológico. KRECE no la recomienda fuera de un ensayo clínico o de una consulta de endocrinología, y no por prudencia genérica, sino por este mecanismo concreto.
Preguntas frecuentes sobre la kisspeptina
¿Qué es la kisspeptina y para qué sirve?
¿La kisspeptina aumenta la erección un 56 por ciento?
¿La kisspeptina sube la testosterona?
¿Qué diferencia hay entre kisspeptin-10 y kisspeptin-54?
¿Está prohibida en el deporte?
¿Se puede comprar kisspeptina legalmente?
En qué se basa este artículo
Ver las 11 fuentes
- National Library of Medicine. MeSH: Kisspeptins, identificador D059648, y concepto suplementario KISS1 protein human, C106628.Nomenclatura de referencia. La nota de alcance recoge el doble origen de la molécula: supresor de metástasis primero, regulador neuroendocrino de la reproducción después. Verificado el 15 de agosto de 2026.
- Mills EG, Ertl N, Wall MB, et al. Effects of kisspeptin on sexual brain processing and penile tumescence in men with hypoactive sexual desire disorder. JAMA Network Open. 2023;6(2):e2254313. PMID 36735255.El ensayo del 56 por ciento. 32 de 37 varones completaron. Infusión IV de kisspeptin-54 a 1 nmol/kg/h durante 75 minutos. Desenlace primario, actividad BOLD. Tumescencia como secundario: diferencia media 0,28 unidades, IC 95 por ciento 0,04 a 0,52, p 0,02.
- Thurston L, Hunjan T, Ertl N, et al. Effects of kisspeptin administration in women with hypoactive sexual desire disorder. JAMA Network Open. 2022;5(10):e2236131.El ensayo hermano. Mismo diseño cruzado en 32 mujeres premenopáusicas con el mismo diagnóstico.
- MacLean DB, Matsui H, Suri A, Neuwirth R, Colombel M. Sustained exposure to the investigational kisspeptin analog TAK-448 down-regulates testosterone into the castration range. J Clin Endocrinol Metab. 2014;99(8):E1445-E1453.La fuente decisiva de esta pieza. Bolo único: testosterona por 1,3 a 2 veces a las 48 horas. Infusión continuada de 14 días por encima de 0,1 mg al día: por debajo del basal a las 60 horas y castración sostenida en el día 8, en todas las dosis probadas.
- Jayasena CN, Nijher GM, Chaudhri OB, et al. Subcutaneous injection of kisspeptin-54 acutely stimulates gonadotropin secretion in women with hypothalamic amenorrhea, but chronic administration causes tachyphylaxis. J Clin Endocrinol Metab. 2009;94(11):4315-4323. PMID 19820030.El título es la conclusión. Primera documentación humana de la taquifilaxia con administración crónica. Sin hipervinculo: el registro no se ha abierto en esta sesión y no se enlaza lo que no se ha visto.
- Jayasena CN, Nijher GM, Abbara A, et al. Twice-weekly administration of kisspeptin-54 for 8 weeks stimulates release of reproductive hormones in women with hypothalamic amenorrhea. Clin Pharmacol Ther. 2010;88(6):840-847.La demostración de que manda la frecuencia. Dos veces al día: tolerancia completa, respuesta de FSH casi abolida en el día 2. Dos veces por semana: desensibilización solo parcial.
- Patel B, Koysombat K, Mills EG, Tsoutsouki J, Comninos AN, Abbara A, Dhillo WS. The emerging therapeutic potential of kisspeptin and neurokinin B. Endocrine Reviews. 2024;45(1):30-68. PMID 37467734.Revisión N5 de referencia, del propio grupo del Imperial College. Fuente del recorrido por indicaciones reproductivas, diagnóstico de pubertad y estado de desarrollo.
- Matsui H, Masaki T, Akinaga Y, et al. Pharmacologic profiles of investigational kisspeptin analogues TAK-448 and TAK-683 in adult male rats in comparison to the GnRH analogue leuprolide. Eur J Pharmacol. 2014;735:77-85.Modelo animal. Castración química en 3 a 7 días, más rápida y profunda que la leuprolida. Complementado por Matsui 2012, PMID 23027808, con el contenido hipotalámico de GnRH reducido al 10 a 20 por ciento del control.
- George JT, Veldhuis JD, Roseweir AK, et al. Kisspeptin-10 is a potent stimulator of LH and increases pulse frequency in men. J Clin Endocrinol Metab. 2011;96(8):E1228-E1236.Fuente del comportamiento de kisspeptin-10 en varón y del techo de respuesta: el bolo mayor produjo menos LH que el intermedio, compatible con desensibilización rápida del receptor.
- World Anti-Doping Agency. The Prohibited List, apartado S2.2.1, péptidos estimulantes de testosterona en varones. Edición 2026.La kisspeptina y sus análogos agonistas figuran literalmente en el apartado, prohibidos en varones en todo momento, dentro y fuera de competición.
- ClinicalTrials.gov. Kisspeptin administration subcutaneously to patients with reproductive disorders, NCT05633966.Ejemplo del tipo de ensayo que sigue activo: kisspeptina subcutánea pulsátil durante dos semanas en amenorrea hipotalámica. Fertilidad, no deseo sexual.
