Ilustración celular de la prolactina saliendo de los lactotropos de la hipófisis anterior cuando falla el freno tónico de la dopamina.
GLOSARIO · 23 Ago 2026

Prolactina

Qué es la prolactina, por qué su exceso baja la testosterona, la conexión con la tiroides y por qué un valor alto no es un diagnóstico.

Sistema KRECE / Glosario
Prolactina · dopamina · TRH · eje gonadal masculino
Prolactinala hormona que nadie mide en hombres

La prolactina no es solo la hormona de la lactancia. Es la única de la hipófisis que vive frenada por la dopamina en vez de esperar una orden para subir, y cuando ese freno se suelta apaga el eje gonadal. En varones casi nunca se pide, y cuando se pide se interpreta mal: un valor alto aislado no es un diagnóstico. Esto es lo que hace, cuándo medirla y qué hacer con el número.

Respuestas directas

Lo que has venido a saber

¿Qué es la prolactina?

Una hormona proteica de unos 23 kilodalton que fabrican los lactotropos de la hipófisis anterior. Su papel clásico es la lactancia, pero tiene receptores en gónada, hígado, hipotálamo, próstata y sistema inmune, y en el varón su exceso frena el eje reproductivo.

¿Por qué es distinta de las demás hormonas hipofisarias?

Porque el resto necesita una señal que le diga que suba y la prolactina necesita lo contrario: vive bajo freno tónico de la dopamina. No hace falta que algo la estimule para que se eleve, basta con que el freno falle.

¿Qué le hace a la testosterona?

La prolactina alta suprime la secreción pulsátil de GnRH, con ello baja la LH y detrás cae la testosterona. Es un hipogonadismo secundario, y por eso tratar solo con testosterona sin mirar la prolactina puede dejar la causa intacta.

¿Tengo la prolactina alta si un análisis la da alta?

No necesariamente. El estrés de la propia venopunción puede elevarla, y existe la macroprolactina, una forma agregada biológicamente inactiva que el inmunoensayo cuenta igual. Un valor alto sin síntomas se repite y se cribado para macroprolactina antes de hacer nada más.

¿Y si tengo la testosterona normal pero no tengo libido?

Puede seguir siendo la prolactina. Hay una serie de 23 varones con prolactina alta y testosterona en rango que mejoraron su función sexual al bajar la prolactina, sin que la testosterona cambiase. Es evidencia débil, retrospectiva y sin control, pero apunta a vías independientes del andrógeno.

¿Qué dice KRECE?

Que merece estar en el panel masculino, y que medirla mal es peor que no medirla. La secuencia correcta es confirmar, descartar fármacos y macroprolactina, mirar la tiroides, y solo entonces plantearse imagen o tratamiento. Nunca al revés, y nunca por cuenta propia.

El análisis

La prolactina, sección a sección

Qué es la prolactina y de dónde sale

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La prolactina es una hormona proteica de unos 23 kilodalton que sintetizan y secretan los lactotropos de la adenohipófisis, la parte anterior de la glándula hipofisaria. Su nombre viene de lo que hace en la mujer que amamanta, y ese nombre ha lastrado su interpretación clínica durante décadas.

Porque la lactancia es solo una de sus funciones. Los receptores de prolactina están repartidos por la glándula mamaria, el hipotálamo, el hígado, el ovario, el testículo y la próstata, y también participa en metabolismo lipídico, inmunomodulación y osmorregulación. En el varón no tiene una función fisiológica llamativa, lo que ha hecho que se asuma que no importa. Su exceso sí importa.

Conviene fijar el orden de magnitud desde el principio, porque casi todo el ruido viene de aquí. Los rangos de referencia masculinos rondan los 15 a 20 nanogramos por mililitro como techo, con variación entre laboratorios. Lo que se ve en un varón con síntomas suele estar entre dos y tres veces ese techo, no diez veces.

El freno de dopamina: por qué es la excepción

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Este es el punto que hace singular a la prolactina y merece entenderse bien. Todas las demás hormonas de la hipófisis anterior funcionan por estimulación: hace falta que el hipotálamo mande una señal liberadora para que suban. La prolactina funciona al revés.

El hipotálamo la mantiene permanentemente frenada mediante dopamina, que llega por el sistema portal hipofisario y actúa sobre receptores D2 del lactotropo. No es una hormona que espere una orden de subir: es una hormona que sube sola en cuanto el freno se afloja. Por eso cualquier cosa que interrumpa la señal dopaminérgica la eleva, y por eso el tratamiento farmacológico consiste en reforzar ese freno, no en bloquear una señal estimuladora.

De ahí se deduce la lista de causas casi entera. Un fármaco que bloquee receptores D2, como un antipsicótico o un antiemético, la sube. Una lesión que comprima el tallo hipofisario e impida que llegue la dopamina, la sube. Y hay un estimulador positivo relevante: la TRH, la hormona hipotalámica que activa el tirotropo, estimula también al lactotropo, que está al lado. Ese es el puente con la tiroides.

La prolactina también es una hormona de estrés. Sube con el ejercicio intenso, con el sueño, con la estimulación del pezón y con la propia extracción de sangre si el paciente lo pasa mal. Este hecho, que parece anecdótico, es el que arruina la mayoría de las interpretaciones de un análisis suelto.

Cómo apaga el eje gonadal masculino

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El mecanismo por el que la prolactina alta baja la testosterona está bien establecido y es de arriba abajo. El exceso de prolactina suprime la secreción pulsátil de GnRH en el hipotálamo, en buena parte a través de las neuronas de kisspeptina, que son el marcapasos real del eje.

Sin pulsos de GnRH adecuados, la hipófisis reduce la LH. Y sin LH, las células de Leydig del testículo bajan la producción de testosterona. El resultado es un hipogonadismo secundario, con testosterona baja y gonadotropinas bajas o inapropiadamente normales, que es un patrón distinto del fallo testicular primario.

La consecuencia práctica es la que se pasa por alto. Un varón con testosterona baja y LH baja tiene una causa por encima del testículo, y la prolactina es una de las candidatas obligadas. Poner testosterona exógena en ese escenario alivia el síntoma y deja la causa intacta, además de suprimir aún más el eje propio.

Existe además una segunda vía, independiente del andrógeno, que explica por qué algunos varones tienen síntomas con testosterona normal: la prolactina interfiere con la señalización dopaminérgica central del deseo y se ha descrito que deteriora la función endotelial por supresión de la eNOS, la enzima que produce óxido nítrico. Eso último procede de trabajo experimental reciente y hay que tomarlo como hipótesis mecanicista, no como hecho clínico cerrado.

La conexión tiroidea y lo que dicen los números

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Aquí la fisiología y la epidemiología coinciden, cosa que no pasa siempre. Cuando la tiroides produce poco, el hipotálamo aumenta la TRH para empujar al tirotropo y subir la TSH. Como la TRH también estimula al lactotropo, un problema tiroideo se convierte en una prolactina elevada sin que haya nada malo en la hipófisis.

Las cifras que circulan son reales y conviene citarlas bien. Un estudio de 2.848 personas midió la hiperprolactinemia por estado tiroideo y, en la columna de varones, encontró un 2,02 por ciento en eutiroideos, un 39,53 por ciento en hipotiroidismo franco y un 31,61 por ciento en hipotiroidismo subclínico. Dentro del subclínico la prevalencia escalaba con la TSH.

Ahora el matiz honesto, que el titular se salta: esas cifras están en el extremo alto de una literatura muy dispersa. Otras series dan del 0 al 42 por ciento en hipotiroidismo franco y del 8 al 20 por ciento en subclínico, con valores de 19, 11 y 8 por ciento en trabajos concretos. Son además pacientes que ya acudían a una consulta de tiroides, no población general. La dirección del efecto es sólida; la magnitud exacta, no.

Lo que sí está bien respaldado es la consecuencia práctica, y es la parte más útil de todo este asunto. Una revisión sistemática de 804 pacientes encontró que tratar la disfunción tiroidea resolvió por completo la hiperprolactinemia en el 70,4 por ciento de los casos y la mejoró en otro 18,5, sin necesidad de agonista dopaminérgico. Si hay hipotiroidismo, se trata primero eso, y el detalle de cómo vive en el protocolo de hipotiroidismo y Hashimoto.

Todas las causas de prolactina alta, por frecuencia

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Ordenar las causas por frecuencia real evita el error más común, que es saltar directamente al tumor. La lista empieza por lo fisiológico: embarazo y lactancia, sueño, ejercicio intenso, comida copiosa, estimulación del pezón y estrés agudo, incluido el de la extracción.

Después vienen los fármacos, que en la práctica son la primera causa patológica en consulta. Antipsicóticos, sobre todo risperidona y las fenotiazinas, antieméticos como la metoclopramida y la domperidona, algunos antidepresivos, verapamilo, opioides y estrógenos. Un antipsicótico puede elevar la prolactina por encima de 200 ng/mL sin que exista ningún adenoma.

En tercer lugar, lo endocrino y sistémico: hipotiroidismo primario, insuficiencia renal crónica, cirrosis, y la macroprolactinemia, que trataremos aparte porque no es una enfermedad sino un artefacto. Y por último lo hipofisario: el prolactinoma, que es el adenoma hipofisario funcionante más frecuente, y el efecto tallo, en el que una masa que no secreta prolactina comprime el tallo e impide que llegue la dopamina.

La magnitud orienta, aunque no decide. Elevaciones leves, hasta unas tres veces el techo, admiten casi cualquiera de las causas anteriores. Valores por encima de 250 ng/mL apuntan con fuerza a prolactinoma, y por encima de 500 son diagnósticos de macroprolactinoma. Con prolactinomas, el valor suele ir en paralelo al tamaño del tumor.

Cómo se mide bien y por qué casi siempre se mide mal

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Esta sección es la que convierte el consejo de incluir la prolactina en el panel en algo útil en lugar de en una fábrica de sustos. Añadir un marcador sin saber interpretarlo genera falsos positivos, y la prolactina es especialmente propensa a ello.

La extracción se puede hacer a cualquier hora del día, pero evitando el estrés de la venopunción. Si el paciente lo pasa mal con la aguja, el valor sube. Un estrés de cualquier origen produce elevaciones habitualmente por debajo de 60 ng/mL, y ante un valor levemente alto la recomendación es confirmarlo al menos una vez, repitiendo la extracción a intervalos de 15 a 20 minutos para promediar la pulsatilidad. Las pruebas dinámicas de estimulación no se recomiendan para el diagnóstico.

El segundo artefacto es la macroprolactina: agregados de prolactina unida a inmunoglobulina, biológicamente inactivos pero que el inmunoensayo cuenta como prolactina. La guía recomienda cribar macroprolactina en toda hiperprolactinemia asintomática, porque no se puede distinguir por criterios clínicos y evita estudios y tratamientos innecesarios.

Y el tercero va en dirección contraria y por eso es el más peligroso. El efecto gancho ocurre cuando la prolactina es tan alta que satura los anticuerpos del ensayo y el resultado sale falsamente bajo. Hay que sospecharlo cuando una imagen muestra un macroadenoma grande y la prolactina apenas está elevada, y se resuelve pidiendo al laboratorio que repita la determinación con diluciones seriadas.

Testosterona normal y libido baja: qué mostró la serie de 23

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Este es el hallazgo que ha hecho circular el tema, y merece contarse con sus dimensiones reales. Un grupo de Fujian revisó retrospectivamente 234 varones con hiperprolactinemia y aisló 23 con hiperprolactinemia idiopática y testosterona normal, es decir, aproximadamente el 10 por ciento; el 90 por ciento restante tenía el cuadro clásico con testosterona baja.

La prolactina media de partida fue de 38,22 ng/mL sobre un techo de laboratorio de 15,2, con un rango que llegaba a 170,93. Se trataron con bromocriptina, salvo cinco que pasaron a cabergolina por intolerancia. La prolactina se normalizó en todos, la puntuación IIEF-15 subió de 52,96 a 65,48 con significación estadística, y la testosterona pasó de 5,52 a 5,74 ng/mL sin diferencia significativa.

Los matices que el resumen viral omite son tres y cambian la lectura. Nueve de los 23 tenían función sexual normal de partida, así que no todos llegaron con disfunción. La mejoría se contabilizó sobre 14 pacientes y fue del 64,28 por ciento, no sobre los 23. Y los propios autores interpretan la subida no significativa de testosterona como una posible insuficiencia relativa dentro del rango normal, es decir, lo contrario de concluir que la testosterona no importa.

El diseño manda sobre el titular. Es una serie retrospectiva, sin grupo control, sin placebo, de un solo centro, con 23 pacientes, todos varones han chinos, y con un cuestionario autoinformado como única medida de resultado. Los autores lo listan en sus limitaciones. En una condición donde la respuesta placebo es notoriamente grande, un antes y después sin control no permite atribuir la mejoría al fármaco. El hallazgo es sugerente y genera hipótesis; no demuestra causalidad.

La trampa de la vitamina B6

+Lo esencial: la vitamina B6 es la única del grupo B con neuropatía sensitiva documentada y a veces irreversible. La EFSA bajó su límite superior tolerable a 12 mg al día en 2023.

Circula la idea de que tomar vitamina B6, sola o con B2, baja la prolactina y acorta el periodo refractario. La base biológica no es descabellada: el fosfato de piridoxal es cofactor de la descarboxilasa que produce dopamina, y en los años setenta y ochenta se estudió la piridoxina intravenosa como supresor de prolactina, con resultados inconsistentes. De la riboflavina no hay datos de prolactina que sostengan nada.

El problema no es que funcione poco. El problema es que la B6 tiene un techo de toxicidad real, y es la única vitamina hidrosoluble de uso común del que puede decirse eso. El exceso produce neuropatía sensitiva periférica, con hormigueo, entumecimiento de manos y pies y alteración de la coordinación, que puede tardar meses en revertir y a veces no revierte del todo.

Los números son recientes y son restrictivos. En 2023 la EFSA rebajó el límite superior tolerable a 12 mg al día para adultos, partiendo de un punto de referencia de 50 mg diarios y aplicando un factor de incertidumbre de 4. Health Canada encontró señal de neuropatía a partir de 10 mg diarios. La agencia australiana emitió aviso en 2022 y el centro holandés de farmacovigilancia Lareb en 2024. La sensibilidad individual es muy variable, y no hay forma de saber de antemano en qué lado se está.

Contrastado con la práctica real, esto es un aviso serio. Muchos complejos B del mercado español superan holgadamente los 12 mg, a veces por un factor de diez, y quien toma varios suplementos suma sin darse cuenta. Antes de usar B6 con cualquier intención hormonal conviene revisar las etiquetas y las formas químicas que se están tomando. Autodosificarse B6 por un efecto sexual no verificado, a cambio de un riesgo neurológico verificado, es un mal negocio.

Qué se hace con una prolactina alta

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La secuencia importa más que cualquier fármaco, y va de lo barato y reversible a lo caro e irreversible. Primero, confirmar el valor con una segunda extracción sin estrés. Segundo, revisar la lista de medicamentos del paciente, que es la causa patológica más frecuente. Tercero, cribar macroprolactina si el cuadro es asintomático.

Cuarto, mirar la tiroides y la función renal, porque son causas corregibles cuyo tratamiento resuelve la prolactina en la mayoría de los casos. Solo cuando todo lo anterior está descartado y la elevación persiste, entra la resonancia magnética hipofisaria, y después la decisión de tratar.

El tratamiento farmacológico son agonistas dopaminérgicos, que refuerzan el freno que falla. En España están comercializadas la cabergolina, con Dostinex y varios genéricos, y la bromocriptina. La cabergolina se prefiere de primera línea por vida media larga y mejor tolerancia, aunque en la serie citada las diferencias de eficacia no alcanzaron significación.

Y aquí conviene señalar algo que rara vez aparece en los hilos que recomiendan bajar la prolactina. La cabergolina es un derivado ergótico agonista del receptor 5HT2B, y su ficha técnica española recoge fibrosis pleural, pulmonar, pericárdica y retroperitoneal, y valvulopatía cardiaca de una o varias válvulas tras uso prolongado. Está contraindicada si hay antecedente de trastorno fibrótico, y en tratamiento largo exige ecocardiografía previa. También está contraindicada junto a antipsicóticos, que es precisamente el grupo que más eleva la prolactina.

La ironía del asunto merece decirse en voz alta: la ficha técnica obliga a vigilar trastornos del control de los impulsos, y enumera juego patológico, aumento de la libido, hipersexualidad, compras compulsivas y atracones. El fármaco que se propone para recuperar la libido tiene la hipersexualidad entre sus reacciones adversas vigiladas. No es un suplemento y no se autoprescribe.

Cuándo deja de ser un análisis y pasa a ser una consulta

+Lo esencial: una prolactina muy alta, o alta con dolor de cabeza o pérdida de visión lateral, se consulta sin esperar. Puede ser un adenoma con efecto masa.

Casi todo lo anterior es ambulatorio y sin prisa. Hay un puñado de situaciones que no lo son, y conviene tenerlas claras porque el retraso diagnóstico en un macroadenoma tiene consecuencias que no se recuperan.

Una prolactina por encima de 250 ng/mL apunta con fuerza a prolactinoma y por encima de 500 es diagnóstica de macroprolactinoma. Esos valores no se manejan por internet ni se repiten dentro de tres meses: se llevan a un endocrinólogo.

Los síntomas de efecto masa son la otra bandera, y son independientes de la cifra. Dolor de cabeza persistente y nuevo, y sobre todo pérdida de visión periférica lateral, que es lo que produce un adenoma al comprimir el quiasma óptico desde abajo. También cuenta la aparición de galactorrea en un varón, y la ginecomastia de instauración reciente.

Y una advertencia sobre el orden inverso. Si alguien tiene un adenoma hipofisario y la prolactina apenas sale elevada, hay que pensar en el efecto gancho y pedir diluciones antes de concluir que el tumor no secreta. Es el error de laboratorio que más caro sale en esta patología, y no lo detecta el paciente: lo tiene que sospechar el clínico.

Comparativa

Causas de prolactina alta y su nivel de evidencia

Causas de prolactina elevada en varones, magnitud esperable y nivel de evidencia, auditado por krece.io
CausaMecanismoMagnitud típicaNivel (N0-N5)Qué hacer
Estrés de la extracciónProlactina es hormona de estrés; la venopunción la eleva.Leve, casi siempre bajo 60 ng/mLN5Repetir sin estrés antes de nada
Fármacos (antipsicóticos, antieméticos)Bloqueo del receptor D2: se suelta el freno dopaminérgico.Puede superar 200 ng/mLN5Revisar la lista de medicación
MacroprolactinemiaAgregados con inmunoglobulina, inactivos, que el ensayo cuenta igual.Variable, sin síntomasN5Cribar antes de tratar
Hipotiroidismo primarioLa TRH elevada estimula al lactotropo vecino al tirotropo.Modesta, rara vez sobre 100 ng/mLN4Tratar la tiroides primero
Hipotiroidismo subclínicoMismo mecanismo, menor intensidad; escala con la TSH.LeveN2 a N3Valorar caso a caso
ProlactinomaAdenoma hipofisario funcionante que secreta prolactina.Sobre 250 ng/mL orienta; sobre 500 diagnosticaN5Endocrinología, con RM
Efecto talloMasa no secretora que impide la llegada de dopamina.Leve a moderada con adenoma grandeN4Sospechar efecto gancho
Suplementos de B6 para bajarlaCofactor de la síntesis de dopamina; datos antiguos e inconsistentes.Sin efecto demostrado a dosis seguraSin respaldoNo: riesgo de neuropatía

Las cuatro primeras filas cubren la mayoría de los casos reales y ninguna necesita un fármaco. El orden de esta tabla es el orden del diagnóstico.

Puntos clave

Prolactina: 5 cosas que la evidencia deja claras

  1. La prolactina es la única hormona hipofisaria bajo freno tónico. No necesita un estímulo para subir, solo que el freno dopaminérgico falle.
  2. Su exceso baja la testosterona por arriba: suprime GnRH, cae la LH y detrás la testosterona. Es hipogonadismo secundario, no fallo testicular.
  3. En varones, la hiperprolactinemia aparece en el 2 por ciento de los eutiroideos y cerca del 40 por ciento en hipotiroidismo franco, aunque la literatura es dispersa.
  4. Tratar la tiroides resuelve por completo la hiperprolactinemia en el 70,4 por ciento de los casos secundarios a disfunción tiroidea, sin agonista dopaminérgico.
  5. Un valor alto aislado no es diagnóstico: hay que descartar estrés de la extracción, fármacos y macroprolactina, y sospechar efecto gancho si la cifra no cuadra con la imagen.
Posición oficial

La posición de KRECE

Sí, debería estar en el panel hormonal masculino, y no lo está. Es barata, está disponible en cualquier laboratorio y detecta una causa corregible de hipogonadismo que de otro modo se trata al revés, poniendo testosterona sobre un eje frenado por otra cosa. En un varón con testosterona baja y LH baja o inapropiadamente normal, no pedir prolactina es un fallo de método.

Pero medirla sin saber interpretarla es peor que no medirla. Esta es la parte que los hilos se saltan y la que decide si el consejo ayuda o hace daño. Entre el estrés de la venopunción, la macroprolactina y la pulsatilidad, un valor levemente alto en un varón asintomático es más probable que sea ruido que enfermedad. Un análisis suelto no es un diagnóstico, y convertirlo en uno produce resonancias innecesarias y ansiedad evitable.

La secuencia tiroides antes que prolactina está bien fundada y es lo mejor del asunto. Con un 70,4 por ciento de resolución completa tratando solo la disfunción tiroidea, corregir la tiroides antes de tocar la prolactina no es una preferencia, es la opción con mejor relación entre beneficio y riesgo. Aquí el consenso de la literatura y el consejo que circula coinciden, y eso hay que decirlo.

La serie de los 23 varones es interesante y no demuestra lo que se le atribuye. Que la función sexual mejore sin que la testosterona cambie apunta a vías independientes del andrógeno, y eso encaja con la fisiología. Pero es retrospectiva, sin control y con 23 pacientes, en una condición con respuesta placebo grande, y sus autores concluyen que la testosterona probablemente sí importa aunque esté en rango. Tomarla como prueba de que el número de testosterona da igual es forzarla.

Y lo único de este debate con un daño documentado es la vitamina B6. Mientras se discute una hormona que casi nadie mide, se recomienda de pasada un suplemento cuyo límite superior la EFSA rebajó a 12 mg diarios en 2023 por neuropatía sensitiva periférica, con señal desde 10 mg según Health Canada. Su efecto sobre la prolactina es antiguo, inconsistente y a dosis que nadie debería tomar sin supervisión. Es el único punto donde este tema puede lesionar a alguien, y va sin advertencia.

Consultas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la prolactina

¿Cuál es el nivel normal de prolactina en hombres?
Depende del laboratorio, pero el techo suele situarse entre 15 y 20 ng/mL. Lo importante no es el número aislado sino el contexto: un valor levemente alto en un varón sin síntomas se repite antes de interpretarlo, porque el estrés de la propia extracción puede elevarlo.
¿La prolactina alta baja la testosterona?
Sí, y lo hace desde arriba. Suprime la secreción pulsátil de GnRH, con ello cae la LH y detrás la testosterona. El patrón resultante es testosterona baja con LH baja, que señala una causa por encima del testículo y obliga a buscarla en vez de tratar solo con testosterona.
¿Puede el hipotiroidismo subir la prolactina?
Sí. La TRH que el hipotálamo aumenta para empujar la TSH estimula también al lactotropo. En varones se ha descrito hiperprolactinemia en cerca del 40 por ciento de los hipotiroidismos francos, aunque la literatura es dispersa. Tratar la tiroides resuelve la prolactina en la mayoría de estos casos.
¿Qué es la macroprolactina y por qué importa?
Son agregados de prolactina unida a inmunoglobulina, biológicamente inactivos, que el inmunoensayo cuenta como prolactina normal. Producen valores altos sin síntomas. La guía recomienda cribarla en toda hiperprolactinemia asintomática, porque evita resonancias y tratamientos innecesarios.
¿Sirve la vitamina B6 para bajar la prolactina?
No a dosis seguras. La evidencia es antigua, inconsistente y con piridoxina a dosis altas. En sentido contrario, la EFSA rebajó en 2023 el límite superior tolerable a 12 mg al día por neuropatía sensitiva periférica, y Health Canada encontró señal desde 10 mg. El riesgo está documentado y el beneficio no.
¿Cuándo hay que preocuparse por una prolactina alta?
Cuando supera los 250 ng/mL, que orienta a prolactinoma, o cuando se acompaña de dolor de cabeza nuevo y persistente o de pérdida de visión periférica lateral, que sugieren compresión del quiasma óptico. También si aparece galactorrea o ginecomastia reciente en un varón. Eso se consulta sin esperar.
Fuentes de información

En qué se basa este artículo

Ver las 10 fuentes
  1. National Library of Medicine. MeSH: Prolactin, identificador D011388, y Prolactinoma, D015175.Nota de alcance: hormona lactogénica secretada por la adenohipófisis, polipéptido de unos 23 kD, con receptores en mama, hipotálamo, hígado, ovario, testículo y próstata.
  2. Melmed S, et al. Diagnosis and Treatment of Hyperprolactinemia: An Endocrine Society Clinical Practice Guideline. J Clin Endocrinol Metab. 2011;96(2):273-288.Fuente de los umbrales de 250 y 500 ng/mL, del cribado de macroprolactina, del efecto gancho y de la recomendación de repetir a intervalos de 15 a 20 minutos.
  3. Cheng X, Xiao Y, Deng Y, et al. Idiopathic hyperprolactinemia-associated hypogonadism in men presenting with normal testosterone levels. PLOS One. 2025;20(9):e0332871. PMID 40966237.La serie de 23 varones. Retrospectiva, sin control, un centro. Función tiroidea normal en todos los pacientes: el hipotiroidismo era criterio de exclusión.
  4. Prevalence and predictors of hyperprolactinemia in subclinical hypothyroidism. PMID 27473607.Origen de las cifras por sexo: varones 2,02 por ciento en eutiroideos, 39,53 en hipotiroidismo franco y 31,61 en subclínico, sobre 2.848 personas analizadas.
  5. Systematic review of the association between thyroid disorders and hyperprolactinemia. PMID 39754184.Revisión de 804 pacientes: resolución completa en el 70,4 por ciento y mejoría en el 18,5 tratando solo la disfunción tiroidea.
  6. EFSA Panel on Nutrition, Novel Foods and Food Allergens. Scientific opinion on the tolerable upper intake level for vitamin B6. EFSA Journal. 2023;21(5):e08006. PMID 37207271.Límite superior tolerable de 12 mg al día. Punto de referencia de 50 mg diarios con factor de incertidumbre de 4; los datos en perro dan 11,7 mg.
  7. AEMPS, CIMA. Ficha técnica de Dostinex 0,5 mg comprimidos (cabergolina).Contraindicaciones por trastorno fibrótico previo y por valvulopatía en tratamiento largo, contraindicación junto a antipsicóticos y vigilancia de trastornos del control de los impulsos.
  8. AEMPS. Nota informativa sobre cabergolina y riesgo de valvulopatía cardiaca.La valvulopatía se produce por reacción fibrótica que restringe el movimiento valvular y genera regurgitación, en algunos casos con necesidad de recambio.
  9. Health Canada. Summary Safety Review: Vitamin B6 Health Products and the Potential Risk of Peripheral Neuropathy.Señal de neuropatía periférica a partir de 10 mg diarios. Recoge también el aviso de la agencia australiana de 2022 y el del centro holandés Lareb de 2024.
  10. Buvat J. Hyperprolactinemia and sexual function in men: a short review. Int J Impot Res. 2003;15(5):373-377. PMID 14562140.Precedente de 2003: la testosterona es normal en muchos varones hiperprolactinémicos y existen mecanismos independientes del andrógeno.
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