En Japón es un fármaco con receta desde 1994. En España es un bote en la estantería de salud intestinal. Es la misma molécula, y por una vez el bote no es humo: tiene ensayos humanos de verdad. El problema no es si funciona, es dónde funciona, y un dato que ninguna etiqueta te da: a dosis terapéutica te estás tomando más zinc del que crees.
Lo que has venido a saber
¿Qué es la zinc-carnosina?
Un quelato 1:1 de zinc y L-carnosina, con fórmula C9H14N4O3Zn y peso molecular 291,64. No es una forma de zinc como el bisglicinato: es una molécula distinta que se adhiere a la mucosa dañada del tubo digestivo y actúa allí, en local.
¿Para qué funciona de verdad?
Para el estómago. Úlcera gástrica, coadyuvante en la erradicación de H. pylori, mucositis y daño por antiinflamatorios. Cuanto más abajo se busca en el tubo digestivo, más se difumina la evidencia.
¿Cuánto zinc elemental lleva?
El dato que no viene en la etiqueta. El zinc es el 22,4 por ciento de la molécula en masa, así que la dosis estándar de 150 mg al día aporta unos 34 mg de zinc elemental: el 85 por ciento del límite superior tolerable, antes de contar la dieta y el multivitamínico.
¿Sirve para el intestino permeable?
Tiene más respaldo humano que casi cualquier producto del estante, y aun así conviene calibrar: el ensayo más citado son diez voluntarios sanos protegidos frente a un antiinflamatorio concreto. Eso no es curar una permeabilidad crónica de causa difusa.
¿Sube más dosis el resultado?
No, y hay dato directo. En el mayor ensayo de H. pylori, doblar la dosis no mejoró nada y multiplicó casi por dos los efectos adversos. Es el patrón habitual: la dosis alta compra riesgo, no eficacia.
¿Sustituye a mi zinc de cada día?
No, pero cuenta en tu total, y esto es una corrección a lo que decíamos antes. No se compra por el estado de zinc, pero sí sube el zinc en sangre, con relación dosis-respuesta demostrada. Lo que significa que arrastra el mismo cuidado con el cobre.
Lo que vas a encontrar
Sección a sección
Qué es exactamente
+
Empecemos por lo que casi nadie aclara: la zinc-carnosina no es una forma más de zinc como el bisglicinato o el picolinato. Es un compuesto químico distinto, un quelato en el que un átomo de zinc queda unido al dipéptido L-carnosina en proporción 1:1, formando una estructura polimérica. Fórmula molecular C9H14N4O3Zn, peso molecular 291,64, número CAS 107667-60-7.
Esa unión no es un detalle de ficha técnica, es todo el mecanismo. El complejo es prácticamente insoluble en agua y se disuelve en medio ácido, lo que hace que en el estómago se adhiera a la mucosa dañada en vez de absorberse deprisa. Se queda pegado donde hay lesión y actúa en local, con efecto antioxidante y reparador sobre el epitelio. Tomar zinc y carnosina por separado no reproduce eso.
Y no es un invento del wellness. Lo desarrollaron conjuntamente dos compañías japonesas, Hamari Chemicals y Zeria Pharmaceutical, y se aprobó como fármaco en Japón en 1994 con el nombre comercial Promac, para la úlcera gástrica. Hoy sigue siendo medicamento de prescripción en Japón y en Corea del Sur. En España, la misma molécula se vende como complemento alimenticio sin receta.
Esa asimetría es la que conviene tener en la cabeza al leer el resto. Casi todo lo que sabemos de esta molécula viene de literatura clínica de fármaco, no de estudios de suplemento, y eso es a la vez su mayor virtud y su principal sesgo: la evidencia es real y está concentrada en un puñado de países y de indicaciones muy concretas. Qué es el zinc como elemento lo tienes en su ficha de entidad.
Cuánto zinc lleva de verdad
+
Esta sección no existía en la versión anterior de esta ficha y es, probablemente, el dato más útil de toda la página. Ninguna etiqueta española lo pone y casi ningún artículo lo calcula: cuánto zinc elemental te estás tomando realmente con cada cápsula.
El cálculo es directo y lo dejo expuesto para que puedas rehacerlo. La masa atómica del zinc es 65,38 y el peso molecular del polaprezinc es 291,64, luego el zinc representa 65,38 dividido entre 291,64, es decir el 22,4 por ciento de la molécula en masa. El 77 y pico por ciento restante es L-carnosina.
Traducido a las dosis que se usan de verdad: una toma de 75 mg aporta unos 17 mg de zinc elemental. La pauta estándar de la úlcera gástrica, 150 mg al día, aporta unos 34 mg. Y la pauta alta de 300 mg diarios que aparece en algunos ensayos aporta unos 67 mg de zinc elemental.
Ahora los puntos de referencia, que es donde el número cobra sentido. La ingesta recomendada para un adulto ronda los 11 mg diarios en varones y 8 en mujeres, y el límite superior tolerable está en 40 mg al día contando comida y suplementos juntos. Es decir que la dosis estándar de zinc-carnosina te coloca en el 85 por ciento del techo antes de contar el desayuno y el multivitamínico, y la dosis alta te lo salta con holgura.
Nada de esto es alarmismo: son semanas de tratamiento, no años, y el uso corto a dosis estándar está bien tolerado. Pero cambia por completo la conversación sobre el cobre, y es la razón por la que a esta molécula hay que aplicarle lo mismo que a cualquier zinc alto, tal y como lo explicamos en la guía de zinc y cobre.
El estómago: su terreno demostrado
+
Aquí conviene ser quirúrgico, porque la evidencia es muy desigual según el tramo del tubo digestivo. El patrón, que es lo primero que hay que entender, es este: cuanto más arriba, más sólida la evidencia. El estómago es su casa; el intestino, su zona de expansión comercial.
La indicación original y mejor documentada es la úlcera gástrica, que es para lo que se aprobó en 1994 y donde acumula tres décadas de uso clínico. La pauta habitual son 150 mg al día repartidos en dos tomas, durante cuatro a ocho semanas. En esa indicación no es un suplemento que ayuda: es el tratamiento.
Hay un segundo escenario, más moderno y metodológicamente más limpio, que casi no se cuenta fuera de la literatura asiática: las úlceras artificiales tras diseccion submucosa endoscópica, el procedimiento con el que se retiran tumores gástricos precoces. Ahí el polaprezinc se ha estudiado añadido a un inhibidor de la bomba de protones frente al inhibidor solo, y frente a otros mucoprotectores. Es un modelo excelente porque la lesión es de tamaño conocido y con fecha exacta.
También hay señal en mucositis oral por quimioterapia o radioterapia, y en lesión gástrica por antiinflamatorios no esteroideos. Fuera del estómago, en cambio, la cosa cambia: para dispepsia funcional y para reflujo no hay evidencia aleatorizada de calidad que sostenga un beneficio relevante, aunque se venda para ambas cosas.
H. pylori y la dosis que no compró nada
+
La indicación que más se cita después de la úlcera es la de coadyuvante en la erradicación de Helicobacter pylori. La lógica es atractiva: si la resistencia a antibióticos está hundiendo las tasas de curación de la triple terapia, un agente no antibiótico que suba esas tasas sin generar resistencias vale mucho.
El dato duro viene de un ensayo aleatorizado multicéntrico realizado en once ciudades chinas, con 303 pacientes que completaron el estudio y tres brazos de 14 días. Todos recibían triple terapia estándar; uno añadía polaprezinc 75 mg dos veces al día, otro 150 mg dos veces al día y el tercero nada. Por intención de tratar, la erradicación fue del 77,0 y del 75,9 por ciento en los brazos con polaprezinc frente al 58,6 del control. Por protocolo, 81,1 y 83,3 frente a 61,4.
Ahí hay dos cosas y las dos importan. La primera: un salto de casi veinte puntos porcentuales en tasa de erradicación es clínicamente relevante, no cosmético. La segunda, y es la que nadie reproduce: doblar la dosis no añadió nada. Entre 150 y 300 mg diarios no hubo diferencia significativa ni por intención de tratar ni por protocolo.
Lo que sí añadió la dosis alta fueron efectos adversos: 5,1 por ciento en el brazo de 300 mg frente al 2,8 del de 150 y al 1,9 del control, con significación estadística en ambas comparaciones. Es el patrón clásico de una dosis que compra riesgo sin comprar eficacia, y encaja con lo que ya vimos con el zinc elemental: 300 mg de polaprezinc son unos 67 mg de zinc, muy por encima del techo tolerable.
El freno honesto, para no vender esto mejor de lo que es: el metaanálisis que agrupa la cuestión solo pudo incluir tres ensayos. Tres. Es una señal consistente y de tamaño interesante, pero descansa sobre una base muy estrecha y muy concentrada geográficamente.
El intestino permeable: el ensayo de diez personas
+
Esta es la pregunta por la que la mayoría llega aquí, y la respuesta honesta tiene dos mitades. La primera, a favor, y es de verdad a favor: a diferencia de casi todos los productos del estante de reparación intestinal, la zinc-carnosina tiene ensayo en humanos. No testimonios, ensayo.
El trabajo de referencia se publicó en Gut en 2007, desde el Imperial College de Londres. Su parte humana fue un cruzado aleatorizado en el que los participantes tomaron indometacina, un antiinflamatorio que abre la barrera intestinal, con zinc-carnosina a 37,5 mg dos veces al día o con placebo. En el brazo control la permeabilidad se triplicó, con el cociente lactulosa-ramnosa pasando de 0,35 a 0,88 en cinco días. Con zinc-carnosina coadministrada, no hubo aumento significativo.
Y ahora la segunda mitad, que es la calibración que separa a KRECE del folleto. Ese ensayo son diez voluntarios sanos. Diez. El resto del paper, que es la mayor parte, son cultivos celulares y modelos de rata y de ratón. Es un buen estudio y fue el primero en enseñar protección del intestino delgado frente a un antiinflamatorio, pero es un estudio de mecanismo con diez personas, no un ensayo clínico de eficacia.
Hay un segundo escenario con respaldo humano, el de la permeabilidad inducida por ejercicio intenso, estudiado combinando zinc-carnosina con calostro bovino. Al ir combinada, no permite atribuirle el efecto en limpio.
La conclusión que sostiene la evidencia es acotada y sigue siendo útil: protege frente a insultos identificables, un antiinflamatorio o un esfuerzo extremo, y estimula la reparación de la mucosa. No demuestra que arregle una permeabilidad crónica de causa difusa. El salto de «reduce el daño por indometacina en diez sanos» a «repara tu intestino permeable» es exactamente el estiramiento que aquí no compramos, y el cuadro completo de ese concepto está en su protocolo y en la entrada sobre integridad de la barrera.
Frente al zinc de cada día, con corrección
+
Esta es la confusión que más dinero cuesta, y es también el punto donde esta ficha se corrige a sí misma. La versión anterior afirmaba en tabla que la zinc-carnosina no corrige el déficit de zinc, con un «no es su función» categórico. La primera parte del mensaje era buena. La afirmación categórica era falsa, y la retiramos.
Lo falso: existe una revisión sistemática con metaanálisis dosis-respuesta sobre datos individuales de paciente dedicada precisamente a la eficacia del polaprezinc en el déficit de zinc. Encontró que sube el zinc sérico una media de 9,08 microgramos por decilitro frente a placebo, con relación dosis-respuesta significativa entre 75, 150 y 300 mg. En la práctica clínica japonesa se usa como terapia de reposición de zinc, aunque no esté aprobado para esa indicación.
Lo que sí se sostiene, y sigue siendo el mensaje útil: no la compras por tu estado de zinc. Su diseño y su precio están orientados a actuar en la pared del tubo digestivo, y si lo que quieres es corregir un déficit hay formas más baratas y con más recorrido, que es de lo que va la guía de zinc y cobre. Son moléculas con trabajos distintos.
Pero la consecuencia práctica de la corrección es la que importa y es justo la contraria de lo que sugería el texto anterior: como sí aporta zinc sistémico y en cantidad relevante, cuenta en tu total diario y arrastra el mismo cuidado con el cobre que cualquier zinc alto. Si la tomas semanas o meses, no es un producto intestinal neutro: es también una dosis alta de zinc.
Seguridad, cobre y quién debe consultarlo
+
Lo esencial: a la dosis estándar de 150 mg al día estás tomando unos 34 mg de zinc elemental, el 85 por ciento del límite superior tolerable de 40 mg, antes de contar la dieta y cualquier multivitamínico. En uso prolongado eso deplecciona el cobre. Y en Japón y Corea esta molécula requiere receta: sus indicaciones reales son diagnósticos, no autotratamientos. Nada de lo que sigue sustituye a una consulta.
El perfil de tolerancia a dosis estándar es bueno y hay tres décadas de uso clínico detrás. Pero los efectos adversos son dependientes de dosis y están medidos: en el ensayo multicéntrico de H. pylori, el brazo de 300 mg diarios registró un 5,1 por ciento de efectos adversos frente al 2,8 del de 150 y al 1,9 del control, sin ninguno grave. La revisión dosis-respuesta también describe una relación dosis-efecto adverso en trastornos gastrointestinales.
El cobre es la preocupación de fondo en uso largo, y no es teórica: es la razón principal por la que el techo del zinc se fijó en 40 mg diarios. Si vas a usarla más de unas pocas semanas, aplica lo mismo que a cualquier zinc alto y revisa la guía de zinc y cobre. Un ratio mal llevado durante meses puede producir una deficiencia de cobre con consecuencias hematológicas y neurológicas, y esa es la parte que las etiquetas nunca ponen.
Hay dos escenarios donde esto deja de ser una decisión de estantería. El primero: dolor abdominal persistente, heces negras, vómitos con sangre, anémedian o pérdida de peso no son motivo para comprar un mucoprotector, son motivo para ir al médico, porque son los síntomas de alarma de la propia patología que este compuesto trata. El segundo: si sospechas H. pylori, se diagnostica y se trata con antibióticos, y el polaprezinc es coadyuvante de esa pauta, nunca alternativa.
Y una advertencia de encuadre. Este es un compuesto con evidencia de fármaco que se vende sin control como suplemento de bienestar. Eso invierte el riesgo habitual: aquí el problema no es que sea humo, es que funciona lo bastante como para que su uso prolongado sin supervisión tenga consecuencias reales. Un producto ineficaz solo te quita dinero.
Dosis, formatos y qué mirar en la etiqueta
+
Las pautas que aparecen en los ensayos son tres y conviene distinguirlas, porque las etiquetas españolas las mezclan. La pauta de 37,5 mg dos veces al día es la del ensayo de permeabilidad de 2007. La pauta estándar de úlcera y de erradicación es de 150 mg diarios, normalmente 75 mg dos veces. Y la pauta alta de 300 mg diarios aparece en investigación, con más efectos adversos y sin ventaja demostrada.
La duración habitual en los ensayos va de dos a ocho semanas. No es un producto de fondo de armario: es una intervención con principio y final. Si llevas meses tomándola sin una indicación clara, el problema ya no es de eficacia, es que estás acumulando zinc sin motivo.
En la etiqueta hay que mirar tres cosas y casi ninguna marca las da todas. Primera, si declara miligramos de polaprezinc o de zinc elemental, porque no es lo mismo y la diferencia es de un factor 4,5. Segunda, si el producto lleva ya cobre, y en qué cantidad. Tercera, si además tomas otras fuentes de zinc, que es lo que suele destapar el problema: entre un multivitamínico, un producto de defensas y esto, es fácil pasarse sin darse cuenta.
La toma se hace habitualmente entre comidas o antes de dormir, coherente con un mecanismo que necesita contacto con la mucosa y no competencia con el bolo alimentario. Es una recomendación de sentido mecanístico, no un dato de ensayo comparativo, y así conviene tomarla.
Qué se vende y de dónde sale la evidencia
+
Un apunte de mercado que explica bastante. Buena parte de la evidencia que citan los suplementos occidentales se apoya en un ingrediente de marca concreto, derivado del desarrollo farmacéutico japonés original. No es un problema en sí mismo, y de hecho es preferible a la alternativa habitual del sector, que es no tener ninguna evidencia. Pero conviene saberlo al leer un «clinicamente estudiado» en una caja.
También conviene saber dónde se ha investigado. La literatura de esta molécula está muy concentrada en Japón, Corea y China, que es donde es fármaco y donde tiene mercado. Los propios autores de las revisiones recientes advierten de que la evidencia está regionalmente concentrada. Eso no la invalida, pero limita la replicación independiente, que es el mismo problema que auditamos en otras moléculas con más relato que réplica.
La posición razonable con todo esto puesto es que la zinc-carnosina es de los poquísimos productos del estante digestivo que no son humo, y precisamente por eso merece que se le exija precisión en vez de entusiasmo. Su terreno demostrado está arriba, en el estómago, con indicaciones que en Japón llevan receta. Todo lo demás es extrapolación con más o menos gracia.
Si lo que buscas es reparar la barrera intestinal en abstracto, esa conversación es más amplia que un compuesto y la tratamos por separado en la entrada sobre disbiosis y con las herramientas que sí actúan sobre el colonocito, como el butirato. La zinc-carnosina hace algo concreto y lo hace bien. No hace todo.
Uso por uso, con su nivel real
| Uso | Evidencia | Nivel (N0-N5) | Qué muestra | Veredicto KRECE |
|---|---|---|---|---|
| Úlcera gástrica | Fármaco aprobado, 30 años | N4 | Cicatrización | Su indicación real |
| Erradicación de H. pylori | Metaanálisis de 3 ECA | N5 | 77% frente a 58,6% | Sólido pero solo 3 ensayos |
| Úlcera tras diseccion endoscópica | ECA con PPI | N4 | Acelera cicatrización | El modelo más limpio |
| Mucositis oral | ECA en radioterapia | N4 | Menos severidad | Señal real, uso hospitalario |
| Lesión gástrica por AINE | Modelos y humanos | N2 a N4 | Protege la mucosa | Prometedor |
| Permeabilidad intestinal | Cruzado, 10 voluntarios | N2 | Bloquea el daño por indometacina | Real y muy acotado |
| Subir el zinc sérico | Metaanálisis dosis-respuesta | N5 | Sube 9,08 ug/dL | Sí sube, aunque no sea el objetivo |
| Dispepsia funcional y reflujo | Sin ECA de calidad | N0 a N1 | Nada concluyente | No pagar por esto |
| Curar el intestino permeable | Extrapolación del anterior | Sin ensayo | Nada | Es el salto del marketing |
El patrón de esta tabla es geográfico dentro del tubo digestivo: cuanto más arriba, más sólida la evidencia. El estómago es su casa; el intestino, su zona de expansión comercial.
5 cosas que la evidencia deja claras
- A la dosis estándar de 150 mg diarios estás tomando unos 34 mg de zinc elemental, el 85% del límite tolerable, antes de contar dieta y multivitamínico. Ninguna etiqueta te da ese número: sale de que el zinc es el 22,4% de la molécula.
- Su terreno demostrado es el estómago, no el intestino. Es fármaco de prescripción en Japón y Corea para la úlcera gástrica desde 1994, y cuanto más abajo se busca en el tubo digestivo, más se difumina el respaldo.
- En H. pylori la señal es grande, con erradicación del 77% frente al 58,6% del control, pero doblar la dosis no añadió nada y casi dobló los efectos adversos. Y el metaanálisis solo pudo incluir tres ensayos.
- El ensayo estrella del intestino permeable son diez voluntarios sanos protegidos frente a un antiinflamatorio concreto. Es más evidencia humana de la que tiene casi cualquier producto del estante, y a la vez es un estudio de mecanismo, no de eficacia.
- Corrección a nuestra propia ficha anterior: sí sube el zinc en sangre, con metaanálisis dosis-respuesta sobre datos individuales. No la compras por tu estado de zinc, pero cuenta en tu total y arrastra el mismo cuidado con el cobre.
La posición de KRECE
Por una vez, un producto de salud intestinal que no es humo, y precisamente por eso hay que exigirle precisión en vez de entusiasmo. La zinc-carnosina tiene ensayos humanos, treinta años de uso clínico y ficha de fármaco en dos países. Eso la coloca en un percentil altisimo dentro de su estante. Lo que no la convierte en lo que dice el anuncio: su casa es el estómago y su indicación real es una úlcera, no una permeabilidad difusa.
El número que cambia la decisión de compra no es de eficacia, es de dosis. A 150 mg diarios te estás tomando unos 34 mg de zinc elemental, el 85 por ciento del techo tolerable, y ninguna etiqueta española lo pone porque declara miligramos de compuesto, no de mineral. Si además tomas un multivitamínico y algo de defensas, te has pasado sin enterarte. Ese es el riesgo real de este producto, y es un riesgo de aritmética, no de toxicología.
Y corregimos una cosa que decíamos mal. La versión anterior de esta ficha afirmaba que no corrige el déficit de zinc. Es falso: hay metaanálisis dosis-respuesta sobre datos individuales que demuestra que sube el zinc sérico. El mensaje útil se mantiene, no la compras por tu estado de zinc, pero la consecuencia práctica se invierte, porque sí cuenta en tu total. Dejamos constancia porque una ficha que no se corrige a sí misma no vale nada.
Si la vas a usar, úsala como lo que es. Una intervención corta, de dos a ocho semanas, para una causa identificable: protección gástrica, daño por antiinflamatorios, coadyuvante de una erradicación pautada por tu médico. A 150 mg diarios, porque 300 no compran más y sí cuestan más efectos adversos. Y con el cobre vigilado si se alarga. Como reparador universal de un intestino permeable mal definido, esperas más de lo que la evidencia promete.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve la zinc-carnosina?
¿Cuánto zinc elemental tiene la zinc-carnosina?
¿Qué dosis de zinc-carnosina se usa?
¿Sirve de verdad para el intestino permeable?
¿Es lo mismo que tomar zinc normal?
¿Tiene efectos secundarios la zinc-carnosina?
En qué se basa este artículo
Ver las 7 fuentes
- Mahmood A, FitzGerald AJ, Marchbank T, Ntatsaki E, Murray D, Ghosh S, Playford RJ. Zinc carnosine, a health food supplement that stabilises small bowel integrity and stimulates gut repair processes. Gut. 2007;56(2):168-175. PMID 16777920.El ensayo de permeabilidad. Cruzado aleatorizado en 10 voluntarios sanos del Imperial College de Londres, con indometacina 50 mg tres veces al día durante 5 días y zinc-carnosina 37,5 mg dos veces al día o placebo. Cociente lactulosa-ramnosa de 0,35 a 0,88 en el control, sin aumento significativo con el compuesto. El resto del trabajo es in vitro y modelo animal. Verificado el 20 de agosto de 2026.
- Recent advances on polaprezinc for medical use (Review). Experimental and Therapeutic Medicine. 2021.Fuente de la identidad química: fórmula C9H14N4O3Zn, peso molecular 291,6404, CAS 107667-60-7, desarrollo conjunto de Hamari Chemicals y Zeria Pharmaceutical, primera aprobación en Japón en 1994, y datos de excreción de zinc. El cálculo de la fracción de zinc elemental de esta entrada se hace sobre este peso molecular.
- Tan B, et al. Polaprezinc combined with clarithromycin-based triple therapy for Helicobacter pylori-associated gastritis: A prospective, multicenter, randomized clinical trial.El ensayo grande de erradicación. Multicéntrico en 11 ciudades de China, 303 pacientes que completaron, tres brazos de 14 días. Erradicación por intención de tratar del 77,0% y 75,9% frente al 58,6% del control. Sin diferencia entre 150 y 300 mg diarios, y con más efectos adversos en el brazo alto: 5,1% frente a 2,8% y 1,9%.
- Mahmoud A, Abuelazm M, Ahmed AAS, Abdalshafy H, Abdelazeem B, Brašić JR. Efficacy and Safety of Polaprezinc-Based Therapy versus the Standard Triple Therapy for Helicobacter pylori Eradication. Nutrients. 2022;14(19):4126.Revisión sistemática con metaanálisis de la cuestión anterior. Registro PROSPERO CRD42022349231. La limitación que hay que retener: solo tres ensayos incluidos.
- Efficacy and Safety of Polaprezinc (Zinc Compound) on Zinc Deficiency: A Systematic Review and Dose-Response Meta-Analysis of Randomized Clinical Trials Using Individual Patient Data.La fuente de la corrección de esta ficha. Sube el zinc sérico una media de 9,08 microgramos por decilitro frente a placebo, con relación dosis-respuesta significativa entre 75, 150 y 300 mg. Describe también relación dosis-efecto adverso en trastornos gastrointestinales.
- Polaprezinc, ficha DB09221. DrugBank.Registro de fármaco. Confirma la naturaleza de quelato de zinc y L-carnosina y su condición de medicamento aprobado inicialmente en Japón para la úlcera gástrica. Verificado el 20 de agosto de 2026.
- Effect of Zinc Carnosine on Intestinal Permeability in Healthy Volunteers, NCT00149149. ClinicalTrials.gov.Registro del ensayo de permeabilidad, con Raymond Playford del Imperial College London como investigador principal. Permite comprobar el diseño declarado antes de la publicación.
