Ilustración molecular del glucagón liberado por las células alfa del islote pancreático, movilizando el glucógeno del hígado en oposición a la insulina.
GLOSARIO · 30 May 2026

Glucagón

Qué es el glucagón, qué hace frente a la insulina, qué significan los niveles altos y bajos, y por qué es el objetivo de los nuevos fármacos.

Sistema KRECE / Glosario
Glucagón · hormona hiperglucemiante
Glucagónla hormona que sube el azúcar

Durante un siglo fue la sombra de la insulina: la hormona que sube la glucosa mientras la otra la baja. Hoy es tres cosas a la vez. Es el medicamento de rescate de una hipoglucemia grave, es la mitad del termóstato que te mantiene vivo entre comidas, y desde hace muy poco es la tercera diana de los fármacos para adelgazar. Esta entrada explica la hormona. Lo que hay que hacer en una urgencia lo dice su ficha técnica, y aquí lo dice antes que nada.

Respuestas directas

Lo que has venido a saber

¿Qué es el glucagón?

Una hormona peptidica de 29 aminoácidos que producen las células alfa del páncreas. Su código internacional es H04AA01, en el grupo de las hormonas glucogenolíticas: las que rompen el glucógeno guardado y lo convierten en glucosa.

¿Para qué sirve?

En fisiología, para que no te quedes sin combustible entre comidas. En medicina, como tratamiento de la hipoglucemia grave en personas con diabetes, en presentación inyectable o en polvo nasal.

Si alguien pierde la consciencia por una bajada, ¿qué se hace?

Se administra el rescate y se pide ayuda médica de inmediato. La ficha técnica es literal en eso: la llamada no espera. Cuando la persona responde, se le dan carbohidratos por boca para rellenar el depósito del hígado.

¿Qué significa tenerlo alto o bajo?

Casi nunca se mide, y cuando se mide importa más la proporción con la insulina que el número suelto. El glucagón elevado acompaña con frecuencia a la resistencia a la insulina y a la diabetes tipo 2.

¿El glucagón engorda o adelgaza?

Las dos cosas, según dónde mires. Sube la glucosa, que suena a engordar, pero también moviliza grasa del hígado y aumenta el gasto energético. Por eso los fármacos más potentes en desarrollo lo activan a propósito.

¿Qué dice KRECE?

Que el glucagón pasó de villano a diana en menos de una década, y que la mitad de lo que se lee sobre él sigue escrito con el manual antiguo. Empezando por esta misma entrada, que hemos corregido.

El análisis

El glucagón, sección a sección

El kit de rescate: qué hacer y en qué orden

+Lo esencial: tras administrar el rescate se pide ayuda médica de inmediato, no después de esperar. Los carbohidratos por boca van cuando la persona ya ha respondido. Contraindicado en feocromocitoma y con precaución en insulinoma.

Corrección importante respecto de la versión anterior de esta entrada. Decía que si la persona no responde en quince minutos hay que repetir la dosis y llamar a emergencias. Ese orden está mal y lo corregimos aquí de forma visible.

La ficha técnica del glucagón nasal registrada en España lo dice sin ambigüedad: después de administrar la dosis, el cuidador debe pedir ayuda médica de inmediato. La llamada no espera a ver qué pasa. Solo después, cuando la persona haya respondido, se le dan carbohidratos por vía oral para restaurar el glucógeno del hígado y evitar que la hipoglucemia recaiga.

Sobre qué es el producto, como dato de entidad y no como pauta: existe en polvo nasal en envase unidosis de 3 mg, indicado para hipoglucemia grave en adultos, adolescentes y niños a partir de los cuatro años con diabetes, que no requiere inhalar ni respirar hondo y funciona aunque haya congestión nasal; y en presentación inyectable subcutánea o intramuscular. Cualquier pauta de dosis o repetición la fija el prospecto y el médico, no una entrada de glosario.

Dos contraindicaciones que casi nunca se explican y conviene conocer. El glucagón está contraindicado en feocromocitoma, porque puede estimular la liberación de catecolaminas desde el tumor. Y exige precaución en insulinoma, donde puede provocar una liberación exagerada de insulina y acabar causando la propia hipoglucemia que se quería tratar.

Qué es el glucagón y dónde se fabrica

+

El glucagón es una hormona peptidica de 29 aminoácidos producida por las células alfa de los islotes de Langerhans del páncreas. Los islotes son racimos de células hormonales repartidos por el órgano, y en ellos conviven las células alfa que fabrican glucagón con las beta que fabrican insulina. Salen del mismo sitio y hacen lo contrario.

Su clasificación oficial lo resume mejor que cualquier definición: código H04AA01, hormonas glucogenolíticas. Glucogenolítico quiere decir que rompe glucógeno, que es la forma en que el hígado guarda el azúcar. Esa es toda su función primaria dicha en una palabra.

Sobre la ortografía, porque genera búsquedas: en castellano se escribe glucagón, con tilde. Glucagon sin tilde es la forma inglesa, y glucagon-like peptide es de donde salen las siglas de sus parientes, GLP-1 y GLP-2. No es la misma molécula que ninguno de los dos, aunque salgan del mismo gen precursor.

Qué hace: glucógeno, hígado y combustible

+

Cuando la glucosa en sangre baja, las células alfa liberan glucagón y el hígado recibe una orden simple: suelta lo que tengas guardado. El glucógeno hepático se descompone en glucosa, la glucosa sale a la circulación y el nivel sube. Es la razon de que puedas pasar horas sin comer sin desmayarte.

Cuando el depósito se agota, el glucagón cambia de estrategia y estimula la fabricación de glucosa nueva a partir de otros sustratos, y moviliza grasa para que sirva de combustible alternativo. Esa segunda función es la que ha vuelto interesante a esta hormona en obesidad, y tiene sección propia más abajo.

Actúa a través de un receptor acoplado a proteína G de clase B, la misma familia a la que pertenecen los receptores del GLP-1 y del GIP. Que las tres cerraduras se parezcan tanto es exactamente lo que permite diseñar una sola molécula que abra dos o tres a la vez.

Glucagón frente a insulina: manda la proporción

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La imagen del interruptor es cómoda y es falsa. No hay un momento en que la insulina se apague y el glucagón se encienda: las dos están siempre presentes, y lo que determina si el cuerpo guarda o gasta es la proporción entre ambas.

Después de comer, la insulina domina y el mensaje es almacenar. En ayuno, la balanza se inclina hacia el glucagón y el mensaje es movilizar. Es un termóstato, no un interruptor, y funciona las veinticuatro horas del día sin que te enteres.

De ahí sale la consecuencia práctica: un valor aislado de glucagón no dice casi nada si no se lee junto al de insulina y al contexto de ayuno o ingesta. Es el mismo principio por el que la glucosa aislada informa menos que un índice como el HOMA-IR, que cruza glucosa e insulina en lugar de mirarlas por separado.

Niveles altos y bajos: por qué casi nunca se miden

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Aquí hay una expectativa que conviene desmontar. El glucagón no forma parte de ninguna analítica de rutina. No aparece en un chequeo general, no se pide para evaluar el metabolismo y su determinación se reserva a sospechas concretas.

Retiramos los rangos numéricos que esta entrada daba antes, y el motivo es de método. Los valores de referencia del glucagón varían mucho según la técnica de ensayo del laboratorio, y un rango publicado sin decir de qué laboratorio sale es información que parece útil y no lo es: invita a comparar tu resultado con un número que puede no aplicarle. El rango que vale es el que viene impreso en tu propio informe, al lado del resultado.

En cualitativo sí se puede decir lo relevante. El glucagón crónicamente elevado, la hiperglucagonemia, acompaña con frecuencia a la resistencia a la insulina, a la diabetes tipo 2 y a la enfermedad hepática, y contribuye a que la glucosa siga alta aunque el paciente esté en ayunas. El glucagón bajo es mucho más raro y su consecuencia temida es la contraria: perder la capacidad de defenderse de una hipoglucemia.

Glucagonoma: la excepción en la que sí se mide

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El glucagonoma es un tumor neuroendocrino de las células alfa del páncreas que produce glucagón de forma autónoma y en exceso. Es muy poco frecuente y es, en la práctica, el motivo principal por el que un médico llega a pedir una determinación de glucagón.

Lo que hace reconocible al cuadro no es el azúcar sino la piel: una erupción característica que suele preceder al diagnóstico, acompañada de pérdida de peso, diabetes de aparición reciente y anemia. Esa combinación es lo que dispara la sospecha.

No lo desarrollamos más aquí, y es deliberado: una patología no es territorio de una entrada de entidad. Lo que corresponde a esta página es dejar claro por qué existe la prueba y a quién se le pide, no cómo se maneja el tumor.

El glucagón en la diabetes: el otro defecto

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La diabetes tipo 2 se explica casi siempre como un problema de insulina. Es media explicación. También es un problema de glucagón, y el fallo es doble: hay menos insulina eficaz de la que hace falta y, a la vez, hay más glucagón del que corresponde.

La consecuencia es que el hígado sigue soltando glucosa a la sangre en momentos en que no debería, por ejemplo en ayunas o después de comer. Por eso hay personas cuya glucosa matinal está alta sin haber comido nada: no es lo que entra, es lo que el hígado saca.

Esa pieza del rompecabezas explica algo que de otro modo parece casual: que los análogos del GLP-1 funcionen tan bien. Una de sus acciones es precisamente frenar la secreción de glucagón de forma dependiente de glucosa. No solo suben la insulina: bajan la señal contraria.

El giro: de villano a tercera diana

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Durante décadas la lógica fue evidente: si el glucagón sube la glucosa, en diabetes hay que bloquearlo. Lo que ha ocurrido en obesidad es lo contrario y es genuinamente contraintuitivo. Se ha empezado a activarlo a propósito.

El motivo es su segunda cara. El glucagón moviliza grasa del hígado y aumenta el gasto energético. Si se combina con un agonista de GLP-1, que corta el apetito y neutraliza el efecto de subida de glucosa, queda el beneficio metabólico sin el inconveniente. Es el fundamento del agonismo triple.

Los números lo respaldan. La retatrutida, que activa a la vez los receptores de GIP, GLP-1 y glucagón, alcanzó -28,3% de peso a 80 semanas en el ensayo Fase 3 TRIUMPH-1, con -30,3% en la extensión a 104 semanas en participantes con IMC de 35 o más, y -28,7% a 68 semanas en TRIUMPH-4. Lilly ha anunciado que presentará la solicitud a la FDA en el primer trimestre de 2027.

Corrección de la versión anterior: aquella atribuía el ~30% a TRIUMPH-4 y a TRANSCEND-T2D-1, y decía que semaglutida y tirzepatida «rondan el 20%». Ni una cosa ni la otra. El 30,3% es de la extensión de TRIUMPH-1, y en el único ensayo cara a cara la tirzepatida dio -20,2% frente al -13,7% de la semaglutida. Meterlas en la misma cifra borraba justo la diferencia que la pieza estaba explicando. La comparativa completa está en su propia pieza y lo que viene detrás en el pipeline.

La familia del proglucagón al completo

+

El glucagón no viene solo. Sale de una proteína precursora llamada proglucagón, que se corta de forma distinta según el tejido y produce varios péptidos diferentes a partir del mismo material.

En el páncreas, ese corte produce glucagón. En el intestino, produce GLP-1, la incretina que está detrás de Ozempic y compañía, y GLP-2, un péptido de 33 aminoácidos cuyo trabajo es hacer crecer la mucosa intestinal y que se cosecreta con el GLP-1 junto a la oxintomodulina y la glicentina.

Entender esa genealogía evita el error más común de este vocabulario: GLP significa glucagon-like peptide, péptido similar al glucagón, y esa familia tiene exactamente dos miembros, GLP-1 y GLP-2. No existe un GLP-3 en la biología humana. Si alguien te ofrece uno, te está vendiendo otra cosa con un nombre inventado, y eso importa cuando la compra se hace fuera de una farmacia. El mapa completo de familias peptidicas está en su entrada.

Comparativa

Qué sabemos del glucagón, por nivel de evidencia

Afirmaciones sobre el glucagón y su uso, con el nivel de evidencia que las sostiene, auditado por krece.io
AfirmaciónQué dice la evidenciaNivel (N0-N5)Qué vigilar
Hormona de 29 aminoácidos de las células alfa que moviliza glucógeno hepáticoDefinición de entidad establecida. Código ATC H04AA01, hormonas glucogenolíticas.N5Nada que matizar
Trata la hipoglucemia graveIndicación autorizada en España, inyectable y en polvo nasal de 3 mg desde los 4 años.N5Pedir ayuda médica de inmediato tras administrar
Contraindicado en feocromocitomaPuede estimular la liberación de catecolaminas desde el tumor. Contraindicación de ficha técnica.N5Contraindicación formal
Precaución en insulinomaPuede provocar liberación exagerada de insulina y causar hipoglucemia.N5Advertencia de ficha técnica
En diabetes tipo 2 hay exceso relativo de glucagónContribuye a la producción hepática de glucosa inapropiada. Los análogos de GLP-1 lo frenan.N4 a N5Es la mitad olvidada del cuadro
Activar el receptor de glucagón ayuda a perder pesoRetatrutida, triple agonista, -28,3% a 80 semanas en TRIUMPH-1 y -30,3% en la extensión a 104.N4, toplineSin aprobar. Solicitud prevista en 2027
Tirzepatida y semaglutida logran una pérdida similarFalso. Cabeza a cabeza en SURMOUNT-5: -20,2% frente a -13,7% a 72 semanas.N4Afirmación corregida en esta revisión
Un valor aislado de glucagón informa del metabolismoLa proporción con la insulina y el contexto de ayuno pesan más que el número suelto.N2 a N3No es prueba de rutina
Existen rangos de referencia universales de glucagónVarían de forma importante según la técnica de ensayo del laboratorio.Sin nivelVale solo el rango de tu propio informe
Existe un GLP-3No en biología humana. La familia del proglucagón tiene dos miembros: GLP-1 y GLP-2.FalsoApodo de mercado gris, no una molécula
Posición oficial

La posición de KRECE

Lo primero es una rectificación, y va antes que cualquier opinión. La versión anterior de esta entrada decía que ante una hipoglucemia grave había que esperar quince minutos, repetir la dosis y entonces llamar a emergencias. La ficha técnica dice lo contrario: se administra y se pide ayuda médica de inmediato. Un error de datos distorsiona un argumento; este podía retrasar una llamada. Está corregido, y lo dejamos escrito en lugar de arreglarlo en silencio.

El glucagón pasó de villano a diana en menos de una década, y la divulgación no se ha enterado. Durante un siglo se enseñó como la hormona que sube el azúcar y punto, y por tanto como algo a frenar. Hoy los fármacos más potentes en desarrollo lo activan a propósito, porque moviliza grasa hepática y aumenta el gasto. Casi todo lo que se lee sobre esta hormona sigue escrito con el manual antiguo.

Retiramos los rangos de referencia, y creemos que casi todo el mundo debería hacerlo. Publicar un rango numérico de glucagón sin decir de qué laboratorio y con qué técnica sale es información que parece útil y funciona al revés: invita a comparar tu resultado con un número que puede no aplicarle. El único rango que vale es el impreso al lado de tu resultado.

La diabetes tipo 2 no es solo un problema de insulina. Es también un exceso relativo de glucagón que hace que el hígado suelte glucosa cuando no toca. Entender esa mitad explica de golpe por qué hay glucemias matinales altas sin haber comido, y por qué los análogos de GLP-1 funcionan mejor de lo que su descripción habitual dejaría suponer.

Y una advertencia de vocabulario que ya es de seguridad. La familia de péptidos similares al glucagón tiene exactamente dos miembros, GLP-1 y GLP-2. No existe un GLP-3, y sin embargo circula como apodo comercial de moléculas concretas. Cuando el nombre que te dan no existe en biología, lo que compras no está identificado, y ese es un problema anterior a cualquier discusión sobre eficacia.

Consultas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre el glucagón

¿Qué es el glucagón y para qué sirve?
Una hormona de 29 aminoácidos producida por las células alfa del páncreas que sube la glucosa en sangre ordenando al hígado que libere el azúcar guardado en forma de glucógeno. En medicina se usa para tratar la hipoglucemia grave.
Si alguien pierde el conocimiento por una hipoglucemia, ¿en qué orden se actúa?
Se administra el glucagón de rescate y se pide ayuda médica de inmediato: la ficha técnica es explícita en que la llamada no espera. Cuando la persona haya respondido, se le dan carbohidratos por boca para restaurar el glucógeno hepático y evitar una recaída.
¿Qué diferencia hay entre glucagón e insulina?
Salen del mismo islote del páncreas y tiran en direcciones opuestas: la insulina baja la glucosa y el glucagón la sube. Pero no son un interruptor, son un termóstato: las dos están siempre presentes y lo que decide es la proporción entre ellas.
¿Cuáles son los niveles normales de glucagón?
No damos un rango, y es deliberado. Los valores de referencia varían de forma importante según la técnica de ensayo de cada laboratorio, así que un rango publicado sin decir de dónde sale invita a comparar tu resultado con un número que puede no aplicarle. El rango que vale es el impreso en tu informe.
¿Qué significa tener el glucagón alto?
La hiperglucagonemia acompaña con frecuencia a la resistencia a la insulina, a la diabetes tipo 2 y a la enfermedad hepática, y contribuye a que la glucosa siga alta incluso en ayunas. No es una prueba de rutina: se pide ante sospechas concretas, sobre todo de glucagonoma.
¿El glucagón engorda o adelgaza?
Las dos cosas según dónde se mire, y por eso es interesante. Sube la glucosa, pero también moviliza grasa del hígado y aumenta el gasto energético. Combinado con un agonista de GLP-1 que corta el apetito, queda el beneficio sin el inconveniente: es la base del agonismo triple.
¿Quién no puede recibir glucagón?
Está contraindicado en feocromocitoma, porque puede estimular la liberación de catecolaminas desde el tumor, y exige precaución en insulinoma, donde puede provocar una liberación exagerada de insulina y acabar causando hipoglucemia. También en caso de hipersensibilidad al principio activo.
¿Existe el GLP-3?
No en biología humana. GLP significa glucagon-like peptide, y esa familia tiene exactamente dos miembros: GLP-1 y GLP-2. GLP-3 circula como apodo comercial de moléculas concretas, y cuando el nombre que te dan no existe, lo que compras no está identificado.
Trazabilidad

Fuentes de información

Ver las 5 fuentes
  1. AEMPS, CIMA. Ficha técnica de Baqsimi 3 mg polvo nasal en envase unidosis.Fuente de la corrección central de esta entrada: tras administrar la dosis, el cuidador debe pedir ayuda médica de inmediato, y los carbohidratos orales van cuando el paciente ha respondido. También de la indicación desde los 4 años, de la contraindicación en feocromocitoma y de la precaución en insulinoma. Verificado el 8 de septiembre de 2026.
  2. AEMPS, CIMA. Prospecto de Baqsimi.Versión para paciente de lo anterior: el glucagón funciona de manera opuesta a la insulina convirtiendo el glucógeno hepático en glucosa.
  3. Agencia Europea de Medicamentos. Información de producto de Baqsimi.Confirmación europea de la misma instrucción y del mecanismo.
  4. Aronne LJ, et al. Tirzepatide as Compared with Semaglutide for the Treatment of Obesity. SURMOUNT-5, New England Journal of Medicine.Fuente de la corrección sobre la comparación entre fármacos: -20,2% frente a -13,7% a 72 semanas en 751 adultos.
  5. Eli Lilly. Resultados topline de TRIUMPH-1, 21 de mayo de 2026.Fuente del componente de glucagón en el agonismo triple: -28,3% a 80 semanas y -30,3% en la extensión a 104 semanas. Solicitud a la FDA prevista para el primer trimestre de 2027.
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