El ginkgo biloba es el suplemento de la memoria por excelencia: el extracto de las hojas de uno de los árboles más antiguos del planeta, vendido en cada farmacia como un empujón para la mente que envejece. La caja promete memoria, concentración y «circulación cerebral».
La respuesta honesta no es el entusiasmo del folleto ni el desdén del escéptico de turno. El ginkgo es de los productos naturales más estudiados que existen, y precisamente por eso podemos ser tajantes: en un cerebro sano, no hace lo que promete.
Y aquí los grandes ensayos son demoledores: no previene la demencia ni el Alzheimer, y no mejora la memoria en personas sanas. Su única veta con algo de respaldo es estrecha, los síntomas de una demencia ya establecida, y casi nadie que compra la caja encaja en ella.
Conviene separar lo que el marketing funde a propósito. Una: qué es el ginkgo y qué dice que hace. Dos: qué demuestra de verdad la mejor evidencia humana, uso por uso. Tres: si tiene sentido para ti, qué comprar y con qué cuidado. Este artículo recorre las tres.
Y como hablamos de algo que mucha gente mayor toma a diario pensando en su cerebro, el tema es sensible: distinguimos el efecto demostrado del titular que lo infla. KRECE cubre el ginkgo porque la pregunta es masiva y la confusión, mayor; cubrirlo con datos no es prometerte memoria. Nada de «potenciador cognitivo» milagroso.
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N1 · prevención
No previene la demencia ni el Alzheimer. El mayor ensayo (GEM, 3.069 personas, 6 años) no encontró ningún efecto.
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N1 · memoria sana
En personas sanas no mejora la memoria ni la concentración. La biología plausible no se traduce en beneficio.
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N3 · única veta
En demencia ya establecida, el extracto EGb 761 a 240 mg da una mejora pequeña a los 6 meses que se diluye a los 12. Tratamiento, no prevención.
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varios · otros usos
Tinnitus y claudicación: no. Vértigo: quizá, el EGb 761 rinde como la betahistina, pero sin placebo y con patrocinio del fabricante.
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seguridad · sangre
En ensayos no da más efectos que el placebo, pero ojo al combinarlo con anticoagulantes o antiagregantes y antes de una cirugía.
VeredictoUn suplemento de memoria que la mejor evidencia ha desinflado. Para un cerebro sano, no. Su único papel es modesto y de nicho: síntomas de demencia, con EGb 761 estandarizado y supervisión, y nunca sin mirar las interacciones.
¿Qué es el ginkgo biloba y para qué se vende?
El ginkgo biloba es un extracto de las hojas de uno de los árboles más antiguos del planeta, que se vende sobre todo como suplemento para la memoria, la concentración y la circulación cerebral. Su química activa, flavonoides y lactonas terpénicas, tiene efecto antioxidante; el problema es que esa plausibilidad biológica no se ha traducido en los beneficios que promete la caja.

El extracto de los ensayos: EGb 761
Casi toda la evidencia seria usa un extracto muy concreto, el EGb 761, estandarizado a un 24% de flavonoglucósidos y un 6% de lactonas terpénicas, con el contenido de ácidos ginkgólicos reducido al mínimo. Es la diferencia que el comprador no ve: la mayoría de las cápsulas del mercado no son EGb 761, sino extractos de composición variable y a menudo desconocida. Cuando un estudio sale bien (o mal), es del EGb 761; extrapolar eso a cualquier bote de «ginkgo» es un salto de fe. Igual que con otros polifenoles y fitocompuestos, aquí la forma y la dosis lo son casi todo.
Lo que promete la etiqueta
El ginkgo se vende para un abanico amplio: mejorar la memoria y la concentración en personas sanas, prevenir el deterioro cognitivo y el Alzheimer, y mejorar la «circulación», de donde salen sus usos para el tinnitus, la claudicación de las piernas y el vértigo. Es una de las plantas medicinales más vendidas del mundo y, en algunos países europeos, un tratamiento de primera línea que recetan médicos de familia. La pregunta es si algo de eso resiste a la mejor evidencia. Lo vemos uso por uso.
¿Mejora la memoria o previene el Alzheimer?
No. Es la pregunta más estudiada del ginkgo, y los ensayos más grandes y rigurosos coinciden: en personas mayores sanas o con quejas de memoria leves, el ginkgo no previene la demencia ni el Alzheimer, y no mejora la memoria.
El muro de los grandes ensayos
El golpe definitivo lo dio el estudio GEM, el ensayo de prevención más grande y largo que se ha hecho con ginkgo: 3.069 personas mayores de 75 años, sanas o con deterioro cognitivo leve, tomando EGb 761 a 240 mg al día durante una media de seis años. El resultado fue inequívoco: ninguna diferencia en la aparición de demencia ni de Alzheimer frente al placebo [1]. El mismo estudio analizó después el deterioro cognitivo general y tampoco encontró que el ginkgo lo frenara [2]. Un segundo gran ensayo europeo, GuidAge, en personas con quejas de memoria, llegó a la misma conclusión: no redujo la progresión al Alzheimer. Cuando los dos mejores y mayores ensayos coinciden en el cero, el mensaje es difícil de esquivar. Si te preocupa el Alzheimer, la prevención con evidencia va por otro lado: hay cinco moléculas con datos humanos que el ginkgo, sencillamente, no tiene.
Memoria en personas sanas
Para el comprador típico, una persona sana que quiere «más memoria» o «más concentración», la respuesta es igual de clara: los ensayos en adultos sanos no encuentran mejora de la memoria ni del rendimiento cognitivo. La idea es atractiva (un antioxidante de origen vegetal que protege las neuronas), pero la plausibilidad biológica no basta: hay que demostrar el beneficio, y aquí no aparece. Como ocurre con otros suplementos vendidos por encima de su evidencia, la berberina y su mito de «Ozempic natural» es el caso gemelo, la pregunta correcta no es si la molécula hace «algo», sino si hace lo que promete. Si el objetivo es la mente que envejece, hay palancas con bastante más respaldo que el ginkgo: el magnesio L-treonato para sueño y cognición, la creatina o los hongos funcionales, sin olvidar el papel del BDNF y el ejercicio.
Deterioro cognitivo leve
El punto intermedio, las personas con deterioro cognitivo leve (la antesala posible de la demencia), es donde más esperanza se ha puesto. La revisión Cochrane más reciente, con datos hasta finales de 2024 y 82 ensayos que suman más de 10.000 personas, es la síntesis más completa disponible: en deterioro cognitivo leve, el ginkgo tiene poco o ningún beneficio a los seis meses, con certeza moderada de la evidencia [3]. En quejas subjetivas de memoria, sigue sin estar claro que mejore nada. Traducido: si notas que tu memoria «ya no es la de antes», el ginkgo no es la respuesta.
Si se ordena la evidencia uso por uso, el patrón es inmediato: las barras de lo que más se vende (memoria en sanos, prevención) están casi vacías, y solo en dos usos de nicho aparece un beneficio modesto.
¿Sirve para algo en la demencia ya establecida?
Esta es la única veta con algo de respaldo, y es estrecha. En personas con una demencia ya diagnosticada, el extracto EGb 761 a 240 mg al día puede dar una mejora pequeña-moderada de los síntomas a los 6 meses, pero el efecto se diluye o se vuelve incierto a los 12, la evidencia es inconsistente y muchos ensayos están financiados por el fabricante.
Qué muestran los ensayos
La misma revisión Cochrane reciente que enfría las expectativas en deterioro leve es algo menos negativa en la demencia ya establecida: a los seis meses, el ginkgo produce mejoras pequeñas-moderadas en el estado clínico, la cognición y la función diaria; pero a los doce meses esas mejoras desaparecen o se vuelven inciertas [3]. El ensayo de referencia que sostiene la dosis es uno en demencia con síntomas neuropsiquiátricos, donde el EGb 761 a 240 mg al día mejoró las puntuaciones frente al placebo a las 24 semanas [4]. La revisión Cochrane clásica sobre demencia ya avisaba de lo esencial: la evidencia es inconsistente y poco fiable, y los dos ensayos mejores y más grandes no encontraron diferencia con el placebo [5].
La letra pequeña
Antes de tomarlo como una victoria, tres avisos. Primero, es un efecto de tratamiento sintomático, no de prevención ni de freno de la enfermedad, y solo a corto plazo. Segundo, una parte importante de los ensayos positivos están vinculados al fabricante del EGb 761, lo que obliga a leerlos con cautela. Tercero, hablamos de un beneficio pequeño en un contexto, la demencia, donde el manejo correcto pasa por una evaluación médica completa y no por una cápsula comprada por internet. Es, como mucho, un coadyuvante modesto bajo supervisión, no un sustituto de nada.
La regla que resume el ginkgo: no para el reloj, como mucho alivia algún síntoma por un tiempo. Sirve para tratar, no para prevenir, y desde luego no para «potenciar» una mente sana. Quien lo compra para no perder memoria está pagando por la pregunta equivocada.
¿Y para el tinnitus, la circulación o el vértigo?
Una mezcla de noes y un quizá. Para el tinnitus como queja principal y para la claudicación de las piernas, la evidencia no muestra beneficio clínico relevante. El único uso secundario defendible es el vértigo, donde el EGb 761 rinde como el fármaco de referencia, aunque con asteriscos.
Tinnitus y claudicación: no
El tinnitus es uno de los usos clásicos del ginkgo, con la idea de que mejorar la circulación ayudaría a «acostumbrarse» al pitido. La revisión Cochrane es clara: no hay evidencia de que el ginkgo sea eficaz para el tinnitus cuando es la queja principal, y la certeza de lo poco que hay es baja o muy baja [6]. En la claudicación intermitente (el dolor en las piernas al caminar por mala circulación arterial), la historia se repite: el meta-análisis Cochrane encontró un aumento de la distancia caminada de apenas unos 64 metros, sin significación clara y probablemente inflado por sesgo de publicación, de modo que no hay beneficio clínicamente relevante [7].
Vértigo y mareo: el quizá
El vértigo es donde el ginkgo aguanta mejor. Un ensayo aleatorizado y doble ciego de 12 semanas comparó EGb 761 a 240 mg al día con betahistina (el antivertiginoso más recetado del mundo) en pacientes con vértigo inespecífico: ambos mejoraron por igual, y el ginkgo se toleró algo mejor [8]. Suena bien, pero conviene leer la letra pequeña: es un diseño de no inferioridad frente a un fármaco activo (no frente a placebo), así que parte de la mejora puede ser el curso natural del problema, y el estudio está patrocinado por el fabricante del extracto. Un quizá razonable para el mareo de origen vascular, no una certeza.
Visto en conjunto, así queda el ginkgo uso por uso:
| Uso | Qué demuestra la evidencia | Nivel (N0-N5) | Veredicto KRECE |
|---|---|---|---|
| Memoria en sanos | Ensayos en adultos sanos sin mejora de la memoria ni de la concentración. | N1 | No funciona |
| Prevenir demencia o Alzheimer | GEM (3.069 personas, 6 años) y GuidAge: sin efecto frente a placebo. | N1 | No |
| Deterioro cognitivo leve | Cochrane 2026: poco o ningún beneficio a 6 meses, con certeza moderada. | N1 | Sin beneficio |
| Síntomas de demencia establecida | EGb 761 240 mg: mejora pequeña a 6 meses que se diluye a 12; muchos ensayos ligados al fabricante. | N3 | Veta estrecha |
| Tinnitus (queja principal) | Cochrane: sin evidencia de beneficio cuando es la queja principal. | N1 | No |
| Claudicación (piernas) | Cochrane: unos 64 metros extra, sin relevancia clínica. | N1 | No |
| Vértigo o mareo | A la par que la betahistina, pero sin comparación con placebo y patrocinado. | N2 | Quizá |
Ni un solo verde: el ginkgo no destaca con claridad en ningún uso de los que se vende. Su mejor papel es modesto y de nicho, los síntomas de una demencia ya establecida, y aun así con asteriscos.
¿Es seguro? ¿Y qué hay que mirar al comprarlo?
En los ensayos, el ginkgo no causa más efectos adversos que el placebo, pero hay dos cautelas reales: el riesgo de sangrado al combinarlo con anticoagulantes o antiagregantes, y la enorme variabilidad de calidad entre productos.
El sangrado: una señal debatida
El miedo histórico es el sangrado, porque el ginkgo tiene cierta actividad antiagregante. La evidencia, sin embargo, está dividida. Los estudios controlados con EGb 761 son tranquilizadores: no muestran un efecto relevante sobre la coagulación ni empeoran la seguridad de la aspirina o la warfarina, y los casos de sangrado descritos son de baja calidad y rara vez con el extracto estandarizado [9]. Pero un análisis reciente de uso real encontró que las interacciones del ginkgo con antiagregantes y antiinflamatorios (clopidogrel, aspirina) sí se asociaban a más sangrado y alteraciones de la coagulación [10]. La lectura prudente: si tomas anticoagulantes o antiagregantes, no lo añadas por tu cuenta, y suspéndelo una o dos semanas antes de cualquier cirugía. Cautela también en epilepsia.
Qué comprar: EGb 761 frente a genérico
Aquí está la trampa silenciosa del pasillo de la farmacia. Toda la evidencia decente, buena o mala, se ha hecho con el extracto estandarizado, y la mayoría de las cápsulas baratas de «ginkgo» no lo son. Si después de leer todo esto decides probarlo, al menos compra lo que se ha estudiado.
Busca un extracto estandarizado tipo EGb 761: en torno a un 24% de flavonoglucósidos y un 6% de lactonas terpénicas, con los ácidos ginkgólicos reducidos al mínimo. Desconfía de las cápsulas que solo dicen «ginkgo» o «hoja de ginkgo» sin porcentajes. La dosis estudiada es de 240 mg al día. Y nunca consumas semillas ni hojas crudas: ahí está la ginkgotoxina, que puede bajar el umbral convulsivo.
Evita el ginkgo si tomas anticoagulantes o antiagregantes (warfarina, aspirina, clopidogrel), si tienes una cirugía o procedimiento próximo (suspéndelo 1-2 semanas antes), si tienes epilepsia o crisis convulsivas, y durante el embarazo o la lactancia. Ante cualquier duda, y sobre todo si tomas medicación, consúltalo con tu médico. Esto es información general, no consejo médico personalizado.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve el ginkgo biloba?
Se vende para la memoria, la concentración y la circulación, pero la mejor evidencia no respalda esos usos en personas sanas. No previene la demencia ni mejora la memoria. Su único uso con algo de respaldo son los síntomas de una demencia ya establecida, y de forma modesta.
¿El ginkgo mejora la memoria?
No en personas sanas. Los ensayos en adultos sanos no encuentran mejora de la memoria ni de la concentración. La plausibilidad biológica del extracto no se ha traducido en un beneficio demostrable.
¿El ginkgo previene el Alzheimer?
No. El mayor ensayo, con más de 3.000 personas mayores seguidas unos seis años, no encontró ninguna reducción de la demencia ni del Alzheimer frente al placebo. Un segundo gran ensayo europeo llegó a la misma conclusión.
¿Sirve para el tinnitus o la mala circulación de las piernas?
No de forma clínicamente relevante. Para el tinnitus como queja principal y para la claudicación intermitente, las revisiones sistemáticas no muestran un beneficio que importe. El vértigo es el único uso secundario algo defendible.
¿Qué ginkgo comprar?
Si decides tomarlo, busca un extracto estandarizado tipo EGb 761 (en torno a 24% de flavonoglucósidos y 6% de lactonas terpénicas). La mayoría de las cápsulas del mercado no están estandarizadas y su composición es variable.
¿El ginkgo tiene riesgos? ¿Quién no debería tomarlo?
En los ensayos no da más efectos adversos que el placebo, pero hay que tener cuidado al combinarlo con anticoagulantes o antiagregantes (aspirina, clopidogrel) y conviene suspenderlo una o dos semanas antes de una cirugía. Precaución también en epilepsia, embarazo y lactancia. Ante la duda, consulta con tu médico.
- DeKosky ST, Williamson JD, Fitzpatrick AL, et al; Ginkgo Evaluation of Memory (GEM) Study Investigators. Ginkgo biloba for prevention of dementia: a randomized controlled trial. JAMA. 2008;300(19):2253-2262. PMC (PMID 19017911). El mayor ensayo de prevención: 3.069 personas de 75 o más años, EGb 761 240 mg al día unos 6 años, sin efecto sobre la demencia ni el Alzheimer.
- Snitz BE, et al; GEM Study Investigators. Ginkgo biloba for preventing cognitive decline in older adults: a randomized trial. JAMA. 2009;302(24):2663-2670. PubMed. El mismo estudio analizó el deterioro cognitivo y tampoco encontró que el ginkgo lo frenara.
- Ginkgo biloba for cognitive impairment and dementia. Cochrane Database of Systematic Reviews. Art. No.: CD013661 (evidencia hasta noviembre de 2024). Cochrane. 82 ensayos y más de 10.000 personas: poco o ningún beneficio en deterioro leve; en demencia, mejora pequeña-moderada a 6 meses que desaparece o se vuelve incierta a 12.
- Ihl R, Bachinskaya N, et al. Efficacy and safety of a once-daily formulation of Ginkgo biloba extract EGb 761 in dementia with neuropsychiatric features: a randomized controlled trial. Int J Geriatr Psychiatry. 2011. Wiley. Ensayo en demencia con síntomas neuropsiquiátricos: EGb 761 240 mg al día mejoró las puntuaciones frente al placebo a las 24 semanas.
- Birks J, Grimley Evans J. Ginkgo biloba for cognitive impairment and dementia. Cochrane Database Syst Rev. 2009;(1):CD003120. Cochrane Library. La evidencia de beneficio es inconsistente y poco fiable; los dos ensayos mejores y más grandes no encontraron diferencia con el placebo.
- Hilton MP, Zimmermann EF, Hunt WT. Ginkgo biloba for tinnitus. Cochrane Database Syst Rev. 2022;(3):CD003852. Cochrane. No hay evidencia de que el ginkgo sea eficaz para el tinnitus cuando es la queja principal.
- Nicolaï SPA, Kruidenier LM, Bendermacher BLW, et al. Ginkgo biloba for intermittent claudication. Cochrane Database Syst Rev. 2013;(6):CD006888. Cochrane Library. Aumento de la distancia caminada de unos 64 metros, sin significación clara y probablemente inflado por sesgo de publicación: sin beneficio clínicamente relevante.
- Sokolova L, Hoerr R, Mishchenko T. Treatment of vertigo: a randomized, double-blind trial comparing efficacy and safety of Ginkgo biloba extract EGb 761 and betahistine. Int J Otolaryngol. 2014;2014:682439. PMC. EGb 761 240 mg y betahistina igual de eficaces en vértigo inespecífico, con mejor tolerancia del ginkgo; diseño de no inferioridad, sin placebo y patrocinado por el fabricante.
- Bone KM. Potential interaction of Ginkgo biloba leaf with antiplatelet or anticoagulant drugs: what is the evidence? Mol Nutr Food Res. 2008;52(7):764-771. PubMed (PMID 18214851). Los estudios controlados con EGb 761 no muestran un efecto relevante sobre la hemostasia ni empeoran la seguridad de la aspirina o la warfarina.
- Impact of Ginkgo biloba drug interactions on bleeding risk and coagulation profiles: a comprehensive analysis. PLOS One. 2025. PMC. Análisis de uso real: las interacciones con antiagregantes y antiinflamatorios (clopidogrel, aspirina) se asociaron a más sangrado y alteraciones de la coagulación.
