Semivida: representación celular del descenso a la mitad de la concentración de un fármaco en plasma
GLOSARIO · 21 Sep 2026

Semivida: cuánto dura de verdad un fármaco en el cuerpo

Qué es la semivida, cómo se pasa del número a la pauta. Con semividas verificadas en ficha técnica y los tres casos en que la regla no vale.

Sistema KRECE / Glosario
Glosario · Farmacocinética
Semividacuánto dura de verdad un fármaco en el cuerpo

La semivida es el tiempo que tarda la concentración de un fármaco en sangre en caer a la mitad. Es un número pequeño y aburrido que decide tres cosas grandes: cada cuánto te pinchas, cuánto tardas en notar el efecto completo y cuánto tiempo sigue el fármaco dentro cuando dejas de tomarlo. Esta entrada explica como se lee, como se pasa de la cifra a la pauta y los tres casos en los que el número deja de servir.

Respuestas directas

Lo que has venido a saber

¿Que es la semivida?

El tiempo que tarda la concentración plasmática de un fármaco en reducirse a la mitad. La nomenclatura médica de referencia lo define como el tiempo que tarda una sustancia en perder la mitad de su actividad farmacológica, fisiológica o radiológica. No es el tiempo que dura el efecto, y no es el tiempo que tarda en desaparecer.

¿Se dice semivida o vida media?

En farmacología, semivida. «Vida media» es un calco del inglés half-life que además choca con otro sentido ya instalado, el de mediana de supervivencia de una población. Las fichas técnicas españolas dicen semivida casi siempre, aunque no siempre, y ese «casi» es parte del problema.

¿Cuanto tarda en eliminarse del todo un fármaco?

En la práctica, entre cuatro y cinco semividas. A las cuatro queda un 6,25% de la concentración inicial y a las cinco un 3,1%, cifras que se consideran clínicamente despreciables. La ficha técnica de la semaglutida hace esa cuenta en voz alta: semivida de una semana, cinco semanas de presencia.

¿Cada cuánto hay que administrar un fármaco?

Como regla de partida, a intervalos parecidos a su semivida, que es lo que mantiene la concentración estable sin picos ni valles grandes. La regla se rompe cuando el efecto no sigue a la concentración, y ese caso es mas frecuente de lo que parece.

¿Cuando no sirve la semivida?

En tres situaciones: cuando la eliminación se satura y deja de ser proporcional a la dosis, cuando el riñón o el hígado del paciente cambian el número respecto al de la ficha, y cuando el fármaco actua uniendose de forma irreversible a su diana, de modo que el efecto sobrevive al fármaco.

Contexto

Que mide la semivida

El parámetro, y las tres cosas que no es

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La semivida es el tiempo que tarda la concentración de un fármaco en el plasma en caer a la mitad. El registro de nomenclatura médica de referencia la define como el tiempo que tarda una sustancia, fármaco, nucleido radiactivo u otra, en perder la mitad de su actividad farmacológica, fisiológica o radiológica.

Conviene fijar de entrada lo que no es, porque los tres errores son frecuentes y llevan a decisiones distintas. No es el tiempo que dura el efecto: hay fármacos cuyo efecto se acaba mucho antes que su presencia en sangre, y otros en los que dura mucho después. No es el tiempo que tarda en desaparecer: a una semivida todavía queda la mitad. Y no es una propiedad fija de la molécula, sino el resultado de dos cosas del paciente que se ven en la ficha de cualquier medicamento, el aclaramiento y el volumen de distribución.

La relación entre las tres es una sola linea: la semivida es proporcional al volumen de distribución y inversamente proporcional al aclaramiento. Un fármaco que se reparte mucho por los tejidos tarda en salir aunque el riñón funcione bien, y un riñón lento alarga la estancia de cualquier cosa. Por eso el número de la ficha técnica es una media de población, no una promesa individual.

Semivida o vida media: por qué importa el término

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En castellano el término correcto es semivida. «Vida media» es un calco de half-life y arrastra un problema que no tiene el original: en español «vida media» ya significa otra cosa, la media o la mediana de vida de una población. Cuando un texto de longevidad dice que una molécula «extiende la vida media», no esta hablando de farmacocinética en absoluto.

El resultado es que el mismo sintagma cubre dos magnitudes sin ninguna relación, y casi nunca lleva el calificativo que las separaria. En un corpus grande de divulgación en español es fácil encontrar las dos acepciones a pocos párrafos de distancia, y muy raro encontrar el adjetivo plasmática o de eliminación que resolvería la ambigüedad.

La prueba de que el término técnico es semivida está en las fichas técnicas. La de la semaglutida lo usa, y además hace en voz alta la cuenta que explica la sección siguiente de esta entrada.

«Con una semivida de eliminación aproximada de 1 semana, semaglutida permanecerá en la circulación durante un tiempo aproximado de 5 semanas después de la última dosis.»

AEMPS, ficha técnica de Ozempic, sección 5.2, consultada el 20 de septiembre de 2026

Y la prueba de que la deriva alcanza incluso al regulador está a un documento de distancia. En la ficha técnica de la liraglutida, del mismo organismo y del mismo laboratorio, el término que aparece es el otro.

«El aclaramiento medio tras la administración por vía subcutánea de una única dosis de liraglutida es de aproximadamente 1,2 l/h con una vida media de eliminación de aproximadamente 13 horas.»

EMA, ficha técnica de Victoza, sección 5.2, consultada el 20 de septiembre de 2026

Esa incoherencia es el argumento, no la excepción. Si el texto que fija la posología de un fármaco usa los dos términos según el documento, un lector no especialista no tiene forma de saber que hablan de lo mismo. KRECE usa semivida y añade «vida media» entre paréntesis la primera vez, que es lo único que resuelve a la vez la precisión y la busqueda.

Mecanismo

Como se comporta la eliminación

Por qué siempre desaparece la misma fracción

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Casi todos los fármacos se eliminan con cinética de primer orden: en cada unidad de tiempo desaparece una fracción constante de lo que hay, no una cantidad constante. Es la diferencia entre un depósito que pierde el 10% de su contenido cada hora y uno que pierde diez litros cada hora. El primero nunca se vacía del todo; el segundo se vacía en un tiempo exacto.

La consecuencia práctica es que la caída es siempre la misma en proporción y siempre distinta en cantidad. De 100 a 50 se pierden cincuenta unidades; de 50 a 25 se pierden veinticinco, en el mismo tiempo. Por eso la semivida es un número útil: no depende de la dosis. Da igual si se ha administrado mucho o poco, el tiempo en reducirse a la mitad es el mismo.

Ese es también el motivo de que la semivida sea el parámetro que se publica, en lugar del tiempo total de eliminación. El tiempo total depende de la dosis y de donde se ponga el umbral de «ya no queda»; la semivida, no. Es la misma lógica por la que las constantes de afinidad se expresan como concentraciones y no como porcentajes de unión.

La regla de las cuatro a cinco semividas

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Si en cada semivida queda la mitad, a las cuatro semividas queda un 6,25% y a las cinco un 3,1%. Por convención, a partir de ahí se considera que el fármaco ya no tiene efecto clínico relevante. De ahí sale la única cuenta que casi todo el mundo necesita hacer con este parámetro: multiplicar la semivida por cinco.

La ficha técnica de la semaglutida citada arriba hace exactamente esa multiplicación: una semana de semivida, cinco semanas de presencia tras la última dosis. No es una extrapolación de esta entrada, es el texto del regulador. Y explica por que suspender un análogo semanal no produce un cambio inmediato: durante mas de un mes sigue habiendo fármaco.

La misma cuenta cambia de magnitud según la molécula, y ahí esta el valor de conocer la cifra. Con la cafeína, de tres a seis horas, la regla da entre quince y treinta horas: un café de las seis de la tarde todavía tiene presencia a media mañana. Con el sirolimus, de unas 62 horas, da cerca de dos semanas. Son ordenes de magnitud distintos con la misma aritmética.

La misma regla al revés: acumulación y meseta

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La regla funciona igual en sentido contrario, y esa mitad se explica mucho menos. Cuando se administra un fármaco de forma repetida, la concentración sube hasta una meseta, el estado estacionario, en la que lo que entra en cada intervalo iguala a lo que sale. Y se tarda en llegar el mismo tiempo que se tardaría en eliminarlo: de cuatro a cinco semividas.

Esto tiene una consecuencia clínica que se nota mucho en la práctica: el efecto completo de una pauta no se ve el primer día. Con un fármaco de semivida larga pueden pasar semanas hasta que la concentración llega a su meseta, y juzgar la eficacia antes de eso es juzgar una dosis que todavía no esta puesta del todo.

Es también la razón de ser de las dosis de carga. Cuando no se puede esperar cinco semividas, se administra al principio una dosis mayor que llena de golpe el volumen de distribución, y a partir de ahí se pasa a la dosis de mantenimiento. La carga no cambia la semivida: cambia el punto de partida.

Practica

De la semivida a la pauta

De la cifra a la pauta

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La regla de partida es administrar a intervalos parecidos a la semivida. Si se dosifica mucho mas a menudo que la semivida, el fármaco se acumula por encima de lo previsto; si se dosifica mucho mas espaciado, aparecen valles en los que la concentración cae por debajo del umbral eficaz. Entre las dos cosas esta la ventana terapeutica.

Esa correspondencia explica de un vistazo el diseño de los análogos modernos. El GLP-1 nativo dura minutos, y por eso nunca fue un fármaco; las modificaciones estructurales que describe la entrada de fabricación de péptidos existen sobre todo para alargar la semivida hasta que la pauta sea tolerable. De minutos a trece horas hay una inyección diaria; de ahí a una semana, una inyección semanal.

Pero la correspondencia no es automática, y conviene decirlo: la pauta real la fija el efecto, no la concentración. Hay fármacos que se administran mucho mas espaciados que su semivida porque su acción persiste, y otros que se fraccionan mas de lo que el número sugiere para evitar picos mal tolerados. La semivida propone; la clínica dispone.

Terminal, efectiva y de absorción: tres números distintos

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Cuando una ficha técnica da una semivida, conviene mirar el adjetivo, porque no siempre es el mismo número. La semivida terminal describe la fase final de la curva, cuando el fármaco vuelve lentamente desde los tejidos al plasma; suele ser la cifra mas larga y la que se publica.

La semivida efectiva es la que gobierna de verdad la acumulación con dosis repetidas, y en fármacos que se reparten mucho por los tejidos puede ser bastante mas corta que la terminal. Usar la terminal para calcular la meseta sobreestima el tiempo que hace falta. Es el error de lectura mas común con moléculas de volumen de distribución grande.

Y en las formas de liberación prolongada aparece un tercer número: cuando la absorción es mas lenta que la eliminación, lo que se mide ya no es la salida del fármaco sino su entrada. La duración del efecto la fija entonces la formulación, no la molécula. Los mismos miligramos de principio activo en dos formulaciones distintas dan dos pautas distintas, y eso es exactamente lo que evalua un estudio de bioequivalencia.

Limites

Cuando la semivida engaña

Cuando la eliminación se satura

+con cinética saturable, doblar la dosis puede multiplicar por mucho mas de dos la concentración, y la regla de las cinco semividas deja de valer.

La cinética de primer orden asume que los sistemas que eliminan el fármaco tienen capacidad de sobra. Cuando la dosis se acerca a esa capacidad, las enzimas o los transportadores se saturan y la eliminación pasa a ser de orden cero: ya no sale una fracción constante, sale una cantidad constante, la máxima que el sistema puede procesar.

A partir de ese punto el comportamiento cambia de naturaleza. La semivida deja de ser independiente de la dosis, que era justo la propiedad que la hacia útil, y empieza a alargarse a medida que sube la concentración. Un incremento pequeño de dosis puede producir un incremento desproporcionado de concentración, y ese es el mecanismo de buena parte de las intoxicaciones por fármacos de margen estrecho.

El aviso práctico es que en estos casos no se puede extrapolar. Ni la cuenta de las cinco semividas para saber cuando se ha ido, ni la regla del intervalo para ajustar la pauta. Las fichas técnicas de los fármacos afectados lo advierten describiendo la cinética como no lineal o saturable, y esa frase es la señal de que hay que dejar de hacer aritmética mental.

La semivida no es del fármaco, es del paciente

+la semivida de la ficha técnica es una media de población sana: la insuficiencia renal o hepática puede multiplicarla, y con ella la exposición acumulada.

Como la semivida es proporcional al volumen de distribución e inversamente proporcional al aclaramiento, todo lo que reduzca el aclaramiento la alarga. Y el aclaramiento es del paciente: depende de la función del riñón y del hígado, que son los dos órganos por los que sale casi todo.

Por eso una misma molécula tiene semividas muy distintas en personas distintas, y por eso las fichas técnicas incluyen secciones especificas para insuficiencia renal, insuficiencia hepática, edad avanzada y a veces peso corporal. La cifra del titular corresponde a la población del ensayo, que suele ser gente sana y joven.

La consecuencia es que dos personas con la misma pauta pueden acabar con exposiciones acumuladas muy diferentes. Cuando el margen entre dosis eficaz y dosis tóxica es estrecho, esa diferencia es el problema entero, y es la razón de que existan los ajustes de dosis por función renal en lugar de una dosis única para todos.

Cuando el efecto sobrevive al fármaco

+si el fármaco actua por unión irreversible, el efecto dura lo que tarda el organismo en fabricar diana nueva, no lo que dura el fármaco en sangre.

El tercer caso es el mas contraintuitivo: hay fármacos cuyo efecto no sigue a su concentración. Si la molécula se une de forma irreversible a su diana, la diana queda inutilizada aunque el fármaco se haya eliminado del todo, y la función no vuelve hasta que el organismo sintetiza diana nueva.

En esos casos la duración del efecto la marca el recambio biológico de la proteína o de la célula afectada, que puede ser de días o de semanas, mientras la semivida plasmática se mide en horas. Calcular el intervalo de dosis con la semivida sería, aquí, acumular efecto sobre efecto.

La regla de lectura, entonces, es mirar primero el mecanismo y después el número. Si la unión al receptor es reversible y competitiva, como en el caso de los agonistas y antagonistas clásicos, la concentración manda y la semivida sirve. Si no lo es, el número describe la estancia del fármaco y no dice nada sobre cuánto dura lo que hace.

Suplementacion

Semivida y suplementación

Donde la semivida cambia de verdad una pauta

+

En suplementación el parámetro se ignora casi siempre, y en unos pocos casos es justo lo que decide si algo funciona. Estos son los que lo justifican, y el motivo en cada uno es distinto.

Cafeina. Con una semivida de tres a seis horas en adultos, la regla de las cinco semividas sitúa la desaparición práctica entre quince y treinta horas. Esa es la cuenta que explica por que una dosis de tarde interfiere con el sueño de esa noche aunque no se note estimulación, y por que el rango es tan ancho entre personas.

Melatonina. La semivida terminal de las formas de liberación prolongada es de tres horas y media a cuatro, un número corto que explica por que la formulación importa mas que la dosis: lo que sostiene la concentración durante la noche es la velocidad de liberación, no la cantidad. Es el caso de manual en que subir los miligramos no sustituye a elegir bien la forma.

Cualquier cosa que se tome para un efecto sostenido. Si la semivida es corta y el efecto depende de mantener una concentración, una toma única diaria no puede funcionar, y repartir la misma cantidad en dos o tres tomas si. Cuando el efecto depende de un pico, ocurre lo contrario. Saber cual de los dos casos es se decide antes de elegir la pauta, no después.

Farmacocinética inventada en la etiqueta

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Hay un grupo de reclamos que usan el vocabulario de la farmacocinética sin ninguno de sus datos. Estos son los que KRECE desaconseja, con el motivo explícito en cada caso.

  1. Liberacion prolongada sin curva publicada.La etiqueta promete liberación sostenida y no hay ningun estudio de concentración en el tiempo que la respalde. Motivo del desaconsejo: la liberación prolongada es una afirmación farmacocinética y se demuestra con una curva, no con un adjetivo en el envase.
  2. Semividas citadas para péptidos sin ficha técnica.Moleculas sin autorización de comercialización cuyas semividas circulan como si fueran datos de registro. Motivo del desaconsejo: sin ficha técnica no hay un dato de referencia, y las cifras que circulan proceden de ensayos sueltos o de foros, no siempre distinguibles.
  3. Formas «de acción rápida» de sustancias de semivida larga.El reclamo de rapidez aplicado a moléculas cuya limitación no es la absorción. Motivo del desaconsejo: acelerar la entrada no cambia nada cuando lo que gobierna el efecto es la salida.
  4. Dosis única diaria de activos de semivida muy corta.Formatos cómodos para moléculas que no aguantan veinticuatro horas. Motivo del desaconsejo: la comodidad de la pauta se esta comprando con horas sin concentración eficaz.
  5. Megadosis justificadas por «reserva».Dosis muy altas con el argumento de que el cuerpo guardara el exceso para mas tarde. Motivo del desaconsejo: en cinética de primer orden el exceso se elimina mas deprisa en términos absolutos, no se reserva.
  6. Potenciadores que prometen alargar la semivida.Combinaciones vendidas por su capacidad de inhibir el metabolismo del activo principal. Motivo del desaconsejo: alargar una semivida por inhibición enzimatica es el mecanismo de una interacción farmacológica, y se vende como beneficio sin declararlo como riesgo.

Lo que alarga una semivida sin avisar

+inhibir el metabolismo de un fármaco alarga su semivida y aumenta su exposición: es el mecanismo de las interacciones graves, y varios productos de herbolario lo hacen.

El riesgo relevante aquí no es el de un suplemento por sí solo, sino el de lo que hace a la semivida de otra cosa. Cualquier sustancia que inhiba las enzimas o los transportadores que eliminan un fármaco alarga su semivida, y con ella la concentración acumulada.

Funciona también al reves: un inductor enzimatico acorta la semivida del fármaco acompañante y puede dejarlo por debajo del umbral eficaz sin que nada lo sugiera. Es el mecanismo por el que ciertos productos de herbolario han provocado fallos terapeuticos en tratamientos bien pautados.

La regla operativa es simple y no admite matices: cuando hay un tratamiento crónico de por medio, cualquier suplemento nuevo se consulta con quien lo prescribe, y el motivo que hay que dar no es «por si acaso», sino esta mecánica concreta. El margen estrecho es donde estas interacciones dejan de ser teóricas.

Tabla citable

Semividas verificadas en ficha técnica

Semividas leídas una a una en la ficha técnica oficial del medicamento, consultadas el 20 de septiembre de 2026 en CIMA (AEMPS) y en la EMA. Ninguna cifra procede de memoria ni de fuente secundaria.
MoleculaSemivida y donde lo diceNivel (N0-N5)Que decide en la pauta
SemaglutidaAproximadamente 1 semana. Ficha técnica de Ozempic, sección 5.2 (CIMA, AEMPS), con el término semivida de eliminación.N3Una inyección semanal. La propia ficha extrae la consecuencia: unas 5 semanas de presencia tras la última dosis.
TirzepatidaAproximadamente 5 días. Ficha técnica de Mounjaro (EMA). La cifra aparece en la sección 4.9, Sobredosis, no en la 5.2.N3Pauta semanal. El dato existe donde nadie lo busca, que es un aviso sobre como se leen las fichas.
Sirolimus (rapamicina)62 mas menos 16 horas en trasplante renal estable, tras dosis orales repetidas. Ficha técnica de Rapamune, sección 5.2 (EMA).N3Cerca de dos semanas hasta la desaparición práctica. Explica por que las pautas intermitentes semanales son farmacológicamente coherentes.
LiraglutidaAproximadamente 13 horas, con aclaramiento medio de 1,2 l/h. Ficha técnica de Victoza, sección 5.2 (EMA), que aquí dice vida media.N3Inyeccion diaria. Es el escalon intermedio entre el GLP-1 nativo, de minutos, y los análogos semanales.
Cafeina3 a 6 horas en adultos. Ficha técnica de Dimenhidrinato cafeína Gobens, sección 5.2 (CIMA, AEMPS).N3Entre 15 y 30 horas hasta la desaparición práctica. El rango, de uno a dos, es la variabilidad entre personas.
Melatonina de liberación prolongadaSemivida terminal de 3,5 a 4 horas. Ficha técnica de Melatonin Neurim 2 mg, sección 5.2 (EMA).N3Con esa cifra, lo que sostiene la concentración nocturna es la formulación, no la dosis.
Peptidos sin autorización de comercializaciónSin ficha técnica. No existe una cifra de referencia verificable, por definición: no hay expediente de registro que la fije.Sin nivel asignableCualquier semivida que se cite para estas moléculas hay que trazarla a su ensayo. No es un dato de etiqueta.
Posición oficial

La posición de KRECE

El término es semivida, y la ambigüedad de ‘vida media’ no es una manía de purista. El mismo sintagma nombra dos magnitudes sin relación: la caída a la mitad de una concentración y la mediana de vida de una población. En un texto de longevidad, donde las dos aparecen, el lector no tiene como distinguirlas si nadie pone el adjetivo. KRECE escribe semivida y añade vida media entre paréntesis la primera vez.

De todo este parámetro, lo único que casi nadie necesita es la formula: basta con multiplicar por cinco. Cuatro a cinco semividas es la cuenta que responde a las dos preguntas reales, cuánto tarda en irse y cuánto tarda en hacer efecto completo una pauta. La ficha técnica de la semaglutida la hace explícita. Quien se lleve solo eso de esta entrada se lleva lo importante.

Una semivida citada sin ficha técnica detras no es un dato, es una cifra. Para los péptidos sin autorización no existe expediente de registro, así que no hay número de referencia. Las cifras que circulan proceden de ensayos concretos, y citarlas exige decir de cual. KRECE prefiere una molécula sin semivida declarada a una semivida sin procedencia, que es la misma regla que aplicamos a los identificadores.

La semivida no es del fármaco: es del paciente que lo toma. El número de la ficha es una media de la población del ensayo, gente sana y joven. El aclaramiento depende del riñón y del hígado de cada uno, y eso mueve la cifra lo suficiente como para que existan los ajustes por función renal. Tratar el valor publicado como una constante de la molécula es el error conceptual de fondo.

Cuando un suplemento promete liberación prolongada, la prueba es una curva, no un adjetivo. La liberación sostenida es una afirmación farmacocinética y se demuestra con concentraciones medidas en el tiempo. Sin esa curva publicada, el reclamo usa el vocabulario de la disciplina sin ninguno de sus datos, y eso es marketing con bata.

Consultas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la semivida

¿Que es la semivida?
El tiempo que tarda la concentración plasmática de un fármaco en reducirse a la mitad. La nomenclatura médica de referencia lo define como el tiempo que tarda una sustancia en perder la mitad de su actividad farmacológica, fisiológica o radiológica. No es el tiempo que dura el efecto, y no es el tiempo que tarda en desaparecer.
¿Se dice semivida o vida media?
En farmacología, semivida. «Vida media» es un calco del inglés half-life que además choca con otro sentido ya instalado, el de mediana de supervivencia de una población. Las fichas técnicas españolas dicen semivida casi siempre, aunque no siempre, y ese «casi» es parte del problema.
¿Cuanto tarda en eliminarse del todo un fármaco?
En la práctica, entre cuatro y cinco semividas. A las cuatro queda un 6,25% de la concentración inicial y a las cinco un 3,1%, cifras que se consideran clínicamente despreciables. La ficha técnica de la semaglutida hace esa cuenta en voz alta: semivida de una semana, cinco semanas de presencia.
¿Cada cuánto hay que administrar un fármaco?
Como regla de partida, a intervalos parecidos a su semivida, que es lo que mantiene la concentración estable sin picos ni valles grandes. La regla se rompe cuando el efecto no sigue a la concentración, y ese caso es mas frecuente de lo que parece.
¿Cuando no sirve la semivida?
En tres situaciones: cuando la eliminación se satura y deja de ser proporcional a la dosis, cuando el riñón o el hígado del paciente cambian el número respecto al de la ficha, y cuando el fármaco actua uniendose de forma irreversible a su diana, de modo que el efecto sobrevive al fármaco.
Trazabilidad

Fuentes de información

Ver las 7 fuentes
  1. National Library of Medicine. MeSH: Half-Life, identificador D006207. Arbol G01.910.405, Fenomenos Fisicos. Nomenclatura de referencia.Nota de alcance verbatim: el tiempo que tarda una sustancia (fármaco, nucleido radiactivo u otra) en perder la mitad de su actividad farmacológica, fisiológica o radiológica. El árbol es el argumento de que la semivida es un parámetro y no una entidad médica, y por eso esta entrada declara WebPage y no MedicalWebPage.
  2. AEMPS. Ficha técnica de Ozempic 1 mg, sección 5.2. Centro de Informacion de Medicamentos (CIMA).Fuente de la cita textual y de la semivida de la semaglutida. Es también el documento que hace explícita la regla de las cinco semividas.
  3. EMA. Ficha técnica de Victoza, sección 5.2. Informacion de producto en español.Fuente de la semivida de la liraglutida y de la segunda cita textual. Es el documento que usa vida media donde los demás dicen semivida.
  4. EMA. Ficha técnica de Rapamune, sección 5.2. Informacion de producto en español.Fuente de la semivida final del sirolimus, 62 mas menos 16 horas en trasplante renal estable tras dosis orales repetidas.
  5. EMA. Ficha técnica de Mounjaro, sección 4.9. Informacion de producto en español.Fuente de la semivida de la tirzepatida. La cifra vive en la sección de Sobredosis, no en la de Propiedades farmacocinéticas.
  6. EMA. Ficha técnica de Melatonin Neurim 2 mg, sección 5.2. Informacion de producto en español.Fuente de la semivida terminal de la melatonina de liberación prolongada, 3,5 a 4 horas.
  7. AEMPS. Ficha técnica de Dimenhidrinato cafeína Gobens, sección 5.2. Centro de Informacion de Medicamentos (CIMA).Fuente de la semivida de eliminación de la cafeína en adultos, 3 a 6 horas. Se cita esta ficha y no una fuente secundaria porque es el único documento de registro español consultado que declara el dato.
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