Ilustración de la bacteria Helicobacter pylori en espiral, hundida en la capa de moco que recubre el estómago.
PATOLOGÍAS · 30 Sep 2026

Helicobacter pylori

Helicobacter pylori: síntomas, contagio, la prueba, el tratamiento que funciona en España, qué suplementos sirven y el riesgo de cáncer.

Sistema KRECE / Patologías
Helicobacter pylori · aliento · cuádruple · resistencias · cáncer gástrico
H. pylorila bacteria del estómago, y por qué la triple ya no basta

Helicobacter pylori es una bacteria que vive en el estómago de cerca de la mitad de los adultos del mundo, el 43,9 % entre 2015 y 2022, y de unos siete de cada diez en México y Chile. Siempre inflama el estómago, la mayoría no lo nota, y está detrás de cerca del 90 % del cáncer gástrico no cardial. En España, la triple terapia clásica ya no se recomienda porque la resistencia a la claritromicina pasa del 15 %. Esta pieza explica a quién hacer la prueba, qué dejar antes, qué tratamiento funciona, qué suplementos suman y cuáles no, y qué reduce de verdad el riesgo de cáncer.

Helicobacter pylori: qué dejar antes de la prueba, antibióticos y bismuto cuatro semanas y omeprazol catorce días, y qué pruebas sirven para diagnosticar y controlar la infección.

Ficha de KRECE dibujada por código a partir de Maastricht VI, de la guía del Colegio Estadounidense de Gastroenterología de 2024 y del III Consenso Español; no está hecha con un generador de imágenes. En coral, el tiempo sin tomar cada fármaco antes de la prueba.

Ver a tamaño completo
Leer la figura en texto

Título: Antes del test de H. pylori: qué dejar y cuándo. Rótulo superior: aliento o heces, Maastricht VI y ACG.

Esquema. Una línea de tiempo en semanas antes de la prueba, de 4 semanas a la prueba. Antibióticos: 4 semanas sin tomarlos. Bismuto: 4 semanas sin tomarlo. Omeprazol y demás inhibidores de la bomba de protones: 14 días. Antiácidos y anti-H2: no hace falta dejarlos. Leyenda: en coral, el tiempo sin tomarlo antes de la prueba. Nota: aliento con urea o antígeno en heces, con los plazos de las guías (ACG 2024 y Maastricht VI).

Qué prueba y cuándo repetirla. Uno, aliento con urea, con ácido cítrico: sí, antes y después de tratar (Maastricht VI). Dos, antígeno en heces, monoclonal y validado: sí, antes y después de tratar (Maastricht VI). Tres, anticuerpos en sangre, serología IgG: no para el control, porque no distingue la infección activa de la pasada (Maastricht VI). Cuatro, control de curación tras acabar el tratamiento: 4 semanas como mínimo (ACG 2024 y III Consenso Español). Antiácidos y anti-H2: se siguen tomando, salvo los que llevan bismuto (Maastricht VI y ACG 2024).

Pie. Esquema dibujado por código. No sustituye la valoración médica: qué dejar y cuándo lo confirma quien pide la prueba. Fuentes: Maastricht VI (Gut 2022), ACG 2024 y III Consenso Español 2013.

Respuestas directas

Lo que has venido a saber

¿Qué es Helicobacter pylori?

Una bacteria que vive en el estómago y siempre causa gastritis, aunque la mayoría no nota nada. La lleva cerca de la mitad de los adultos del mundo y está detrás de cerca del 90 % del cáncer gástrico no cardial.

¿Cómo se diagnostica?

Con la prueba del aliento con urea o el antígeno en heces. Antes, 4 semanas sin antibióticos ni bismuto y 14 días sin omeprazol. La serología no sirve para saber si te has curado.

¿Cuál es el tratamiento en España?

Una cuádruple, con receta: la concomitante 14 días o la de bismuto al menos 10. La triple clásica ya no se recomienda porque la resistencia a la claritromicina pasa del 15 %.

¿Sirven los remedios naturales?

Ninguno la erradica de forma fiable. Brócoli, arándano o mástique, como mucho, bajan la carga un tiempo. Los probióticos ayudan a tolerar el tratamiento, no a curar.

¿Qué no debo mezclar con el tratamiento?

Nada de alcohol con ninguna de las dos pautas, que llevan metronidazol, ni al menos 24 horas después. Con la de bismuto, no tomes a la vez zinc, calcio, magnesio, hierro, antiácidos, bicarbonato ni lácteos. La claritromicina no se combina con simvastatina, lovastatina, colchicina ni domperidona. Si tomas un anticoagulante, estás embarazada o das el pecho, avísalo antes.

¿Cuándo es urgente?

Con heces con sangre o alquitranadas, vómitos con sangre o como posos de café, o un dolor de abdomen intenso y repentino: a urgencias, también durante el tratamiento. El bismuto solo oscurece las heces. En España, el 112.

¿Erradicarla previene el cáncer?

Sí: reduce la incidencia un 36 % y la mortalidad un 22 % en los ensayos, casi todos de Asia oriental.

Contexto

Qué es Helicobacter pylori

La bacteria y cuánta gente la lleva

+

Helicobacter pylori es una bacteria en forma de espiral que vive en el estómago, pegada a la mucosa y protegida bajo la capa de moco. Resiste el ácido porque fabrica ureasa, una enzima que convierte la urea en amoniaco y neutraliza el ácido a su alrededor; esa misma enzima es la que detecta la prueba del aliento. Se abrevia H. pylori.

La lleva cerca de la mitad de los adultos del mundo. Un metaanálisis estimó unos 4.400 millones de personas infectadas en 2015 (Hooi, 2017). La prevalencia ha bajado en las últimas décadas, del 58,2 % en 1980-1990 al 43,1 % en 2011-2022 (Li, 2023), y entre 2015 y 2022 era del 43,9 % en adultos y del 35,1 % en niños (Chen YC, 2024). Ese descenso se ha visto en adultos, no en niños y adolescentes.

En Latinoamérica, unos siete de cada diez adultos. Un metaanálisis de estudios de la región dio un 69 % en adultos (Curado, 2019); el V Consenso Mexicano, de 2026, un 70,5 % en adultos mexicanos, y la encuesta nacional de salud de Chile de 2003 encontró anticuerpos en el 73 % de los adultos (Ferreccio, 2007). Un estudio con la prueba del aliento en 1.852 adultos de 21 a 65 años de siete centros de seis países, de Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras, México y Nicaragua, dio un 79,4 %, con un rango de 70,1 a 84,7 % entre centros (Porras, 2013). De Argentina y Perú no hemos encontrado un dato poblacional fiable.

España no tiene un dato nacional reciente. Los estudios de referencia son regionales y de hace casi veinte años: el 69,1 % en una muestra aleatoria de adultos de la provincia de Ourense, con la prueba del aliento (Macenlle, 2006), y el 60,3 % en voluntarios de 4 a 82 años de una feria de salud en Madrid (Sánchez Ceballos, 2007). Como la infección en adultos ha bajado en todo el mundo, es razonable pensar que hoy es menor, pero no hay una cifra que lo mida.

Cómo se contagia

+

Se coge normalmente en la infancia. La monografía de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) describe que la infección se adquiere típicamente en la niñez, y el informe de carcinógenos de Estados Unidos (NTP, 2021), que pasa de persona a persona, sobre todo de boca a boca, a menudo dentro de la familia.

MedlinePlus, la web de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, enumera las vías: el contacto de boca a boca, las enfermedades digestivas con vómitos, el contacto con heces y la comida o el agua contaminadas.

Por eso la guía estadounidense propone hacer la prueba a los adultos que conviven con una persona positiva (Colegio Estadounidense de Gastroenterología, ACG, 2024). No es un contagio que se evite con una dieta ni con un suplemento: se evita tratando al que la tiene y con higiene.

Síntomas y señales de urgencia

+Lo esencial: heces con sangre o alquitranadas, vómitos con sangre o con aspecto de posos de café, o un dolor de abdomen intenso y repentino, con vómitos o sin ellos: ve a urgencias, también si estás en tratamiento. El bismuto solo oscurece las heces; si dudas, consulta. En España, el 112.

Siempre inflama el estómago, aunque no se note. Maastricht VI, el consenso europeo de referencia, lo formula en su primer enunciado: la infección causa gastritis siempre, con síntomas o sin ellos y con complicaciones o sin ellas. La mayoría de los infectados no tiene síntomas.

Cuando da síntomas, son de estómago: dolor o ardor en la parte alta del abdomen, sensación de llenura o hinchazón, náuseas leves y eructos, según MedlinePlus, que cuenta también, cuando hay úlcera, la pérdida de apetito y la pérdida de peso sin buscarla. Son síntomas de la dispepsia por cualquier otra causa, y por eso sin una prueba no se sabe si es la bacteria.

Las señales de urgencia son las de un sangrado, una perforación o una obstrucción. MedlinePlus pide ir a urgencias de inmediato con heces negras, con sangre o alquitranadas, con vómitos que pueden llevar sangre o parecer posos de café, y con un dolor abdominal intenso, con vómitos o sin ellos. Un matiz: el bismuto del tratamiento oscurece las heces, un efecto esperado e inocuo según su ficha técnica, pero no las vuelve alquitranadas ni con sangre. Si dudas, consulta.

Úlcera, linfoma MALT, hierro y vitamina B12

+

La úlcera péptica es su complicación clásica. El informe de carcinógenos de Estados Unidos atribuye a H. pylori más del 90 % de las úlceras duodenales y hasta el 80 % de las gástricas. Es una cifra que envejece: en Estados Unidos, de 2009 a 2018, solo una de cada cuatro úlceras duodenales y una de cada seis gástricas se asociaron a la bacteria (Sonnenberg, 2020). La guía estadounidense y el consenso español indican tratarla en quien tiene úlcera.

El linfoma MALT gástrico de bajo grado, un linfoma del tejido linfoide del estómago, depende de la bacteria: Maastricht VI, el consenso español y la guía estadounidense recomiendan la erradicación como primer tratamiento. En Maastricht VI es una recomendación fuerte con evidencia de calidad alta (grupo 1, enunciado 14).

Hierro, plaquetas y vitamina B12. Maastricht VI recomienda erradicarla en la anemia ferropénica sin causa aclarada, en la púrpura trombocitopénica inmune y en el déficit de vitamina B12 (grupo 1, enunciado 13, con un 97 % de acuerdo), igual que el III Consenso Español. La guía estadounidense incluye las dos primeras y no la B12. La ferritina baja tiene su pieza, ferritina baja, y el déficit de B12 por atrofia del estómago, la suya: gastritis autoinmune.

Y el cáncer de estómago, que por su peso tiene un bloque propio más abajo.

Diagnóstico

Cómo se diagnostica la infección por H. pylori

A quién hacerle la prueba

+

La prueba se hace cuando hay un motivo para tratar. Las guías coinciden en buscarla en la úlcera péptica, en el linfoma MALT y en la dispepsia de las personas jóvenes. El III Consenso Español y la guía estadounidense la buscan en los familiares de primer grado de alguien con cáncer gástrico, a los que Maastricht VI propone endoscopia. El III Consenso Español y Maastricht VI incluyen además la anemia ferropénica sin causa, la púrpura trombocitopénica inmune y el déficit de B12; la guía estadounidense, las dos primeras y los adultos que conviven con un positivo.

Con aspirina o antiinflamatorios de forma prolongada, Maastricht VI propone buscarla en quien toma aspirina de forma crónica con riesgo alto de úlcera y en quien va a empezar antiinflamatorios de larga duración; el III Consenso Español, en quien ha tenido una úlcera y sigue con ellos. Los matices cambian entre guías, y el médico los aplica a cada caso.

La estrategia de hacer la prueba y tratar sin endoscopia exige dos condiciones: ser joven y no tener síntomas ni signos de alarma, como perder peso sin buscarlo, la anemia o los signos de sangrado. La edad de corte cambia: menores de 50 años en Maastricht VI, de 55 en el III Consenso Español y de 60 en la guía estadounidense, que admite bajarla a 50, o a 45-50 según su tabla, en las poblaciones con más riesgo de cáncer gástrico. Por encima de esa edad, o con algún signo de alarma, el médico valora la endoscopia.

Aliento y heces sí; análisis de sangre, no para el control

+

Sin endoscopia, dos pruebas sirven antes y después del tratamiento: la prueba del aliento con urea marcada, que se hace con ácido cítrico, y el antígeno monoclonal en heces, siempre que la prueba esté bien validada. Maastricht VI recomienda las dos con fuerza y con evidencia de calidad alta (grupo 2, enunciados 4 y 5).

La serología no sirve para saber si te has curado. Los anticuerpos IgG en sangre no distinguen una infección activa de una pasada, y por eso Maastricht VI dice que no son adecuados para evaluar el éxito del tratamiento; solo los contempla como cribado en situaciones concretas. El III Consenso Español desaconseja su uso sistemático.

Con endoscopia, la bacteria se busca en las biopsias del estómago, y es la ocasión de saber a qué antibióticos es resistente con un cultivo o una prueba molecular. Maastricht VI recomienda conocer la sensibilidad a la claritromicina antes de usarla (grupo 2, enunciado 9).

No hemos podido verificar en las guías leídas las cifras de sensibilidad y especificidad de cada prueba, así que no las damos.

Qué dejar antes de la prueba y cuándo repetirla

+

Lo que frena a la bacteria o al ácido puede esconderla y dar un falso negativo. Maastricht VI pide no usar antibióticos ni bismuto en las semanas previas y suspender los inhibidores de la bomba de protones 14 días antes de la prueba (grupo 2, enunciado 10). La guía estadounidense lo concreta: 2 semanas sin omeprazol y similares, y 4 sin bismuto ni antibióticos.

Los antiácidos y los anti-H2 no hace falta dejarlos, según Maastricht VI y la guía estadounidense, así que sirven para el ardor en esas dos semanas sin omeprazol. La excepción son los que llevan bismuto, como el subsalicilato de bismuto: esos se dejan 4 semanas antes, como el resto del bismuto.

El control de curación, al menos 4 semanas después de acabar, con aliento o heces, según la guía estadounidense y el III Consenso Español. Ninguna pauta cura a todos, y sin control no se sabe si ha funcionado. La ficha de arriba resume los plazos.

Los tests que no sirven para esto

+

Los paneles funcionales de heces, como el GI-MAP, no sustituyen al aliento ni al antígeno. Según su laboratorio, el GI-MAP detecta H. pylori por PCR cuantitativa y añade genes de virulencia y de resistencia a antibióticos. Lo que las guías recomiendan para diagnosticar la infección y confirmar la curación son el aliento y el antígeno.

Donde la prueba molecular sí tiene sitio es en la resistencia. Maastricht VI recomienda conocer la sensibilidad a la claritromicina antes de usarla y acepta los métodos moleculares para detectarla (grupo 2, enunciados 7 y 9); al discutirlo, menciona la PCR en heces como posible. Es una información útil para el especialista que va a tratar, no una razón para cambiar de prueba diagnóstica.

Los factores de virulencia no sirven para calcular tu riesgo individual de cáncer. Maastricht VI no incluye cagA ni vacA entre las pruebas que recomienda; reconoce que se asocian al adenocarcinoma, pero su enunciado 15 del grupo 2 dice que ningún biomarcador molecular predice hoy de forma fiable el riesgo de cáncer gástrico no hereditario. Qué dicen y qué no los tests de microbiota, en microbiota intestinal y disbiosis.

Tratamiento

Tratamiento de Helicobacter pylori en España

Por qué la triple ya no

+

La triple terapia clásica, un inhibidor de la bomba de protones con claritromicina y amoxicilina, fue el tratamiento de referencia durante años. El V Consenso Español, de 2022, no la recomienda cuando la resistencia a la claritromicina pasa del 15 %, y en España está en el 17 a 18 % en las revisiones recientes, frente al 14 % de 2009. En los estudios españoles, la triple ha curado habitualmente a menos del 75 %.

En Europa, la resistencia primaria a la claritromicina era del 21,4 % en 2018, a levofloxacino del 15,8 % y a metronidazol del 38,9 %, en 1.211 adultos sin tratamiento previo (Megraud, 2021).

Un tratamiento que falla no es neutro: deja la infección y obliga a un segundo ciclo con otra combinación. Por eso el consenso español pide pautas que curen a un porcentaje próximo o, preferiblemente, superior al 90 % (recomendación 1).

Las dos primeras líneas del consenso español

+

El V Consenso Español recomienda como primera línea una de dos pautas cuádruples, las dos con receta: la concomitante sin bismuto, con un inhibidor de la bomba de protones, claritromicina, amoxicilina y metronidazol durante 14 días, o la cuádruple con bismuto, con un inhibidor de la bomba de protones, bismuto, tetraciclina y metronidazol durante al menos 10 días (recomendaciones 2 a 4).

Cómo rinden en la práctica. En el registro europeo Hp-EuReg, que recoge el V Consenso Español, la concomitante curó al 92 % con 14 días frente al 88 % con 10, y la cápsula que reúne bismuto, tetraciclina y metronidazol (Pylera) curó al 95 % con 10 días en primera línea, en un análisis por intención de tratar modificada (Nyssen, 2020).

En alérgicos a la penicilina, la de bismuto. El consenso español la recomienda de primera línea en ese caso (recomendación 5), igual que Maastricht VI, porque no lleva amoxicilina.

Las guías no coinciden en todo. Donde la resistencia a la claritromicina pasa del 15 % o no se conoce, como en España, Maastricht VI prefiere la cuádruple con bismuto y deja la concomitante para cuando no se dispone de ella (grupo 3, enunciado 2); la estadounidense también prefiere la de bismuto, no sugiere la concomitante y solo usa la claritromicina con una cepa sensible demostrada. El consenso español acepta las dos por igual. En la duración, Maastricht VI sugiere 14 días, con recomendaciones débiles, y admite 10 en la cuádruple con bismuto de eficacia demostrada; la estadounidense fija 14 para todas. Las dosis y la pauta las fija el médico con la ficha técnica, y aquí no se dan.

Si el tratamiento falla

+

Si el control da positivo, se repite con una combinación distinta, que depende de la primera. El V Consenso Español recomienda, tras fallar una pauta con claritromicina como la concomitante, la cuádruple con bismuto, con la de levofloxacino como alternativa (recomendación 7); y tras fallar la cuádruple con bismuto, la cuádruple con levofloxacino, que lleva un inhibidor de la bomba de protones, amoxicilina, levofloxacino y bismuto (recomendación 8). Los alérgicos a la penicilina tienen su propia recomendación.

Tras un tercer fracaso, el consenso sugiere reevaluar con cuidado si hace falta erradicarla y, si es así, una cuarta línea con rifabutina (recomendación 13, débil). A partir del segundo fracaso lo lleva el especialista, y conocer la sensibilidad de la cepa ayuda a elegir.

Seguridad del tratamiento: alcohol, interacciones y embarazo

+Lo esencial: nada de alcohol con ninguna de las dos pautas, que llevan metronidazol, durante el tratamiento ni al menos 24 horas después; la cuádruple con bismuto está contraindicada en el embarazo, la lactancia, los menores de 12 años y la insuficiencia renal o hepática, y no se toma junto con zinc, calcio, magnesio, hierro, antiácidos, bicarbonato o lácteos; la claritromicina no se combina con simvastatina, lovastatina, colchicina ni domperidona; si tomas acenocumarol (Sintrom), warfarina u otro anticoagulante, o estás embarazada o das el pecho, avísalo antes de cualquier pauta. Dile al médico todo lo que tomas.

Alcohol, nada, con las dos pautas. Las dos primeras líneas llevan metronidazol. Su ficha técnica pide no beber alcohol durante el tratamiento y al menos hasta un día después, y la de Pylera, al menos 24 horas después de acabarlo.

La cuádruple con bismuto en una cápsula (Pylera) tiene contraindicaciones claras en su ficha técnica: embarazo y lactancia, menores de 12 años, insuficiencia renal o hepática, alergia a sus componentes o a otros nitroimidazoles y síndrome de Cockayne. De 12 a 18 años no se recomienda. Avisa también de que el bismuto oscurece las heces, un oscurecimiento temporal e inocuo.

La tetraciclina pierde absorción con minerales y lácteos. La sección 4.5 de la ficha técnica de Pylera dice que su absorción se ve alterada por los antiácidos con aluminio, calcio o magnesio, por los preparados con hierro, zinc o bicarbonato sódico y por los productos lácteos, y que no deben tomarse junto con Pylera; no da un intervalo de separación. Afecta a suplementos que se venden como ayuda del tratamiento, empezando por la zinc-carnosina, como se explica en el bloque de suplementos.

La claritromicina tiene interacciones graves. La ficha técnica de un genérico de 500 mg la contraindica, entre otros, con lovastatina o simvastatina, con colchicina, con domperidona, cisaprida o pimozida, con ticagrelor, ivabradina o ranolazina, con los ergotamínicos o el midazolam oral, con el QT largo y con el potasio o el magnesio bajos. La domperidona importa aquí porque se receta a menudo para las náuseas y la dispepsia.

Anticoagulantes, embarazo y otras interacciones. La ficha del metronidazol avisa de que potencia el efecto de los anticoagulantes orales y el riesgo de sangrado, y la de la claritromicina, de hemorragias graves y subidas del INR con la warfarina. En el embarazo, la de bismuto está contraindicada y las fichas de la claritromicina y del metronidazol piden sopesar con cuidado el beneficio y el riesgo: ninguna pauta es de libre elección. La de Pylera avisa además, entre otras, de interacciones con el litio, el disulfiram y el metoxiflurano y de fotosensibilidad.

Suplementación

Suplementos para Helicobacter pylori: qué ayuda y qué no

Coadyuvantes: dónde suman y cuál es su trampa

+

Ningún suplemento erradica H. pylori de forma fiable; algunos ayudan a tolerar el tratamiento o suben algo su eficacia. La trampa está en el comparador: casi todo ese beneficio se midió añadido a triples con claritromicina que fallaban a menudo; en el ensayo de la zinc-carnosina, el grupo sin ella curó al 58,6 %. Con la cuádruple con bismuto, que es primera línea en España, la ganancia se encoge o desaparece.

Saccharomyces boulardii, para tolerar mejor el tratamiento. Es la levadura probiótica con más datos: en un metaanálisis de 11 ensayos y 2.200 pacientes, añadida al tratamiento subió poco la erradicación, con un RR de 1,11, y redujo a la mitad la diarrea, con un RR de 0,51 (Szajewska, 2015). Con la cuádruple con bismuto la ganancia se encoge: en un metaanálisis de 6 ensayos, 87,0 % frente a 83,3 % por intención de tratar, un RR de 1,05, significativo por poco, y 93,7 % frente a 91,0 % por protocolo, un RR de 1,03, no significativo, con menos efectos adversos, del 39 al 22 % (Chen Y, 2024); en otro de 10 ensayos, todos de China, 87,3 % frente a 80,8 %, un RR de 1,08, y la diarrea bajó con un RR de 0,28 (Jiang, 2025). En España, la cepa CNCM I-745 es un medicamento sin receta.

Las guías discrepan, y lo decimos tal cual. Maastricht VI lo resume así: «Certain probiotics have been shown to be effective in reducing GI side effects caused by H. pylori eradication therapies.» Ciertos probióticos han demostrado reducir los efectos adversos digestivos del tratamiento de erradicación (Malfertheiner, Gut 2022; grupo 5, enunciado 6, recomendación débil). El V Consenso Español, en cambio, no recomienda asociarlos (recomendación 6); la guía de Toronto de 2016 también está en contra, y la estadounidense dice que no hay pruebas suficientes de que mejoren la eficacia o la tolerancia. Los probióticos en general, en probióticos, fibra y postbióticos.

Lactoferrina: dos metaanálisis de 2009. Uno, con 5 ensayos y 682 pacientes, dio un OR de erradicación de 2,22 (Sachdeva y Nagpal, 2009), y otro, con 9 ensayos y 1.343 pacientes, de 2,26 (Zou, 2009); la valoración independiente del segundo, en la base DARE, advierte de que depende de dos ensayos y de que todos sus estudios se hicieron en Italia. No hemos podido verificar ningún metaanálisis posterior. Su ficha: lactoferrina.

Zinc-carnosina (polaprezinc): un ensayo grande y un problema. Añadida a una triple con claritromicina, curó al 77,0 % y al 75,9 % con dos dosis, frente al 58,6 % sin ella (Tan, 2017); el metaanálisis de tres ensayos da un OR de 2,01 y dice que la evidencia es escasa (Mahmoud, 2022). En un ensayo de 100 pacientes, una pauta con polaprezinc curó algo menos que una con bismuto, el 61,2 % frente al 70,6 % por intención de tratar, sin diferencia significativa y sin potencia para demostrar equivalencia (Wu, 2022). El problema: lleva zinc, que resta absorción a la tetraciclina de la cuádruple con bismuto. Su ficha: zinc-carnosina.

Suplementos y remedios desaconsejados para H. pylori

+
  1. Protocolos de erradicación natural por fases. Es el formato que circula en redes: calmar el intestino, abrir la desintoxicación, arreglar la digestión, eliminar, reparar y repoblar, con hierbas y suplementos en lugar de antibióticos. Ninguna de sus piezas ha demostrado erradicar la bacteria de forma fiable en un ensayo, y la más estudiada, el probiótico solo, erradica de media un 14 % (Losurdo, 2018). Motivo del desaconsejo: retrasa el tratamiento que cura y deja la infección, con su riesgo de úlcera y de cáncer, donde estaba.
  2. Probióticos solos, sin antibiótico. En la revisión de los ensayos de probióticos en monoterapia, la erradicación media ponderada fue del 14 %, con un intervalo de confianza del 2 al 25 %, y los autores concluyen que su efecto sobre la bacteria es mínimo (Losurdo, 2018). Motivo del desaconsejo: curan, de media, a uno de cada siete; como complemento del tratamiento sí tienen sitio.
  3. Brotes de brócoli y sulforafano. En un ensayo con 48 pacientes, ocho semanas de brotes de brócoli, frente a brotes de alfalfa, bajaron la carga de la bacteria y la inflamación, y los valores volvieron a los de partida dos meses después de dejarlos (Yanaka, 2009); un ensayo doble ciego posterior no vio efecto en la prueba del aliento (Chang, 2015). Su ficha: sulforafano. Motivo del desaconsejo: suprime la bacteria mientras se toma y no la erradica.
  4. Arándano rojo. Un ensayo en China dio un 20 % de pruebas negativas a las ocho semanas frente a un 7,35 % con placebo; el dato lo hemos leído en fuentes de la industria y de prensa, no en el artículo (Li, J Gastroenterol Hepatol). Motivo del desaconsejo: incluso con su mejor dato, cuatro de cada cinco siguen infectados.
  5. Mástique de Quíos. En un ensayo pequeño erradicó en 4 y en 5 de 13 pacientes según la pauta, frente a 10 de 13 con la triple (Dabos, 2010). Motivo del desaconsejo: rinde muy por debajo del tratamiento con antibióticos.
  6. Ajo, miel de manuka y aceite de orégano. El ajo no tuvo efecto en dos estudios (Graham, 1999; McNulty, 2001), y para la miel de manuka y el aceite de orégano no hemos encontrado ningún ensayo aleatorizado contra H. pylori. Motivo del desaconsejo: no hay pruebas de que hagan nada contra la bacteria.
  7. Cúrcuma. Una pauta sin antibióticos con cúrcuma erradicó en 3 de 25 pacientes, el 12 % (Di Mario, 2007), y añadida al tratamiento no sumó (Khonche, 2016). Motivo del desaconsejo: ni erradica sola ni mejora el tratamiento.
  8. Comino negro (Nigella sativa). En un ensayo de 88 pacientes, siempre con omeprazol, 2 g de Nigella curaron al 66,7 % frente al 82,6 % de la triple, sin diferencia significativa con unos 21 pacientes por grupo, y 1 g y 3 g, al 47,6 y al 47,8 % (Salem, 2010). Motivo del desaconsejo: es un solo ensayo pequeño, con resultados irregulares según la dosis, y no sustituye al tratamiento.
  9. Vitaminas C y E, vitamina D y N-acetilcisteína. Un metaanálisis de seis ensayos no vio beneficio de las vitaminas C y E sobre la erradicación (Li, 2011); de la vitamina D solo hemos encontrado un ensayo, con forma y dosis poco claras, y la revisión Cochrane de la N-acetilcisteína califica sus pruebas de certeza muy baja. Motivo del desaconsejo: no aportan nada demostrado al tratamiento.
  10. Zinc-carnosina, calcio, magnesio o hierro a la vez que la cuádruple con bismuto. La ficha técnica de Pylera advierte de que el zinc, el calcio, el magnesio, el hierro, el bicarbonato, los antiácidos y los lácteos alteran la absorción de la tetraciclina. Motivo del desaconsejo: pueden restar eficacia a una de las dos primeras líneas; la ficha pide no tomarlos junto con ella, y si los necesitas, díselo al médico.

Contraindicaciones y precauciones

+Lo esencial: no tomes zinc, tampoco la zinc-carnosina, ni calcio, magnesio, hierro, antiácidos, bicarbonato o lácteos junto con la cuádruple con bismuto; el bismuto va con receta, no se toma por tu cuenta y está contraindicado en el embarazo; S. boulardii está contraindicado con un catéter venoso central, en el enfermo crítico y en el inmunodeprimido, y no se toma con antifúngicos; ningún remedio sustituye al tratamiento.

Minerales y lácteos con la cuádruple con bismuto. La ficha técnica de Pylera avisa de que el zinc, el calcio, el magnesio, el hierro, el bicarbonato, los antiácidos y los lácteos alteran la absorción de la tetraciclina, y pide no tomarlos junto con ella, sin dar un intervalo de separación. Si tomas alguno de forma habitual, díselo al médico antes de empezar el tratamiento.

Saccharomyces boulardii. Su ficha técnica en España (Ultra-Levura) lo contraindica en quien lleva un catéter venoso central, en el enfermo crítico y en el inmunodeprimido, por el riesgo de fungemia, una infección de la sangre por la propia levadura, y pide no tomarlo con antifúngicos.

Bismuto. En España el bismuto va con receta, solo (Gastrodenol) o en la cápsula de la cuádruple (Pylera). La ficha técnica de Gastrodenol lo contraindica en el embarazo, en los trastornos renales graves y en los menores de 12 años, advierte de encefalopatía, reversible, con el uso prolongado a dosis altas, y limita el tratamiento a 2 meses como máximo.

Un remedio que suprime sin erradicar puede además dar un falso negativo en la prueba si se toma en las semanas previas, igual que un antibiótico. Si estás tomando algo para el estómago, dilo antes de la prueba.

Longevidad

Helicobacter pylori y cáncer de estómago

Carcinógeno del grupo 1 y la cascada de Correa

+

La IARC clasifica H. pylori como carcinógeno del grupo 1 desde 1994, el grupo de las causas demostradas de cáncer en humanos, y lo reafirmó en su monografía 100B. Se le atribuye cerca del 90 % del cáncer gástrico no cardial, el que no nace en la unión con el esófago (Herrero, 2014; de Martel, 2020).

El camino es lento y por etapas. Pelayo Correa propuso el modelo en 1975 y lo formuló por etapas en 1992: gastritis crónica, atrofia, metaplasia intestinal, displasia y adenocarcinoma. La mayoría de los infectados se queda en la gastritis. Maastricht VI observa que erradicar la bacteria beneficia a cualquier edad adulta, y que el beneficio decrece con la edad. La gastritis crónica como fuego de fondo del envejecimiento, en inflammaging.

Las cuentas de la próxima generación. Un estudio de 2025 calcula 15,6 millones de cánceres gástricos a lo largo de la vida de las personas nacidas de 2008 a 2017, el 76 % atribuibles a H. pylori (Park, Nature Medicine 2025).

Qué riesgo real tiene un infectado, según dónde vive

+

La mayoría de los infectados nunca tendrá cáncer. El informe de carcinógenos de Estados Unidos estima un riesgo de cáncer gástrico a lo largo de la vida de en torno al 10 % en los infectados de países de riesgo alto y del 1 al 3 % en los demás (NTP, 2021). En Japón, un modelo que combina registros y metaanálisis estima un riesgo acumulado del 10,8 % en hombres y del 5,5 % en mujeres infectados sin atrofia, y del 26,7 y el 13,5 % con atrofia (Taniyama, 2017).

La cifra del 1 a 2 % que circula no se sostiene como regla general. Suele atribuirse a una revisión de 2006 que no hemos podido verificar, y el riesgo real depende del país: en uno de riesgo alto puede ser de cinco a diez veces mayor.

Dónde vives cambia la cuenta. Latinoamérica tiene zonas de incidencia alta de cáncer gástrico: un informe de la IARC de 2025 nombra Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala y Perú como los países con más incidencia y mortalidad, concentradas sobre todo en las zonas montañosas cercanas al Pacífico. Para un lector de esas zonas, la decisión de buscar y tratar la bacteria pesa más que para uno de España.

Erradicar previene: los ensayos y dónde se hicieron

+

Erradicarla reduce el cáncer gástrico en los ensayos. La revisión Cochrane de 2020, con 7 ensayos y 8.323 personas sanas infectadas, encontró un RR de 0,54 para la incidencia, del 3,0 % al 1,6 %, y de 0,61 para la mortalidad por cáncer gástrico (Ford, 2020). La revisión de los mismos autores de 2025 da un RR de 0,64 para la incidencia, con 8 ensayos, y de 0,78 para la mortalidad, con 5 (Ford, Gastroenterology 2025).

La letra pequeña la escriben los propios autores: «We found moderate certainty evidence that searching for and eradicating H. pylori reduces the incidence of gastric cancer and death from gastric cancer in healthy asymptomatic infected Asian individuals, but we cannot necessarily extrapolate this data to other populations.» Hay certeza moderada de que buscar y erradicar H. pylori reduce la incidencia y la muerte por cáncer gástrico en personas asiáticas sanas e infectadas, pero no se puede extrapolar sin más a otras poblaciones (Ford, Cochrane 2020). Todos los ensayos en sanos son de Asia oriental salvo uno, en Colombia.

A escala de comunidad, el efecto es más modesto. En el ensayo de Linqu, en China, con 180.284 participantes, la erradicación masiva dio una HR de 0,86 para el cáncer gástrico (Pan, Nature Medicine 2024).

Tras extirpar un cáncer precoz, erradicarla redujo a la mitad los cánceres nuevos en el estómago que queda, con una HR de 0,50 (Choi, NEJM 2018). Maastricht VI la considera obligatoria en ese caso (grupo 4, enunciado 21).

Familiares de primer grado y cribado de la población

+

Si tu padre, tu madre, un hermano o un hijo ha tenido cáncer gástrico, erradicar la bacteria reduce tu riesgo: en un ensayo con familiares de primer grado, el 1,2 % frente al 2,7 % desarrolló cáncer gástrico en una mediana de 9,2 años, con una HR de 0,45 (Choi, NEJM 2020). La guía estadounidense y el III Consenso Español indican buscarla y tratarla, y Maastricht VI propone además endoscopia con biopsias a partir de los 45 años.

El cribado de toda la población, donde el cáncer gástrico es frecuente. Maastricht VI considera coste-efectivo buscar y tratar la bacteria en toda la población de las regiones con incidencia intermedia o alta (grupo 4, enunciado 19), y el consenso global de Taipéi de 2020 lo considera más coste-efectivo en los adultos jóvenes de las regiones de alta incidencia (Liou, 2020).

Decisión

Qué hacer si tienes Helicobacter pylori

Qué hacer, paso a paso

+

Uno, si te la han confirmado con el aliento, el antígeno en heces o una biopsia, trátala con tu médico. Erradicarla reduce el riesgo de úlcera y de cáncer gástrico. Un panel funcional de heces no sustituye a esas pruebas para confirmarla.

Dos, pide una pauta de primera línea del consenso: la cuádruple con bismuto de al menos 10 días, la que prefieren Maastricht VI y la guía estadounidense donde hay resistencia a la claritromicina, o la concomitante de 14. No la triple clásica.

Tres, cúmplela entera, sin alcohol con ninguna de las dos y, con la de bismuto, sin tomar a la vez zinc, calcio, magnesio, hierro, antiácidos, bicarbonato ni lácteos. Si tomas un anticoagulante o domperidona, o estás embarazada, dilo antes. Si lo necesitas para tolerarla, S. boulardii reduce la diarrea.

Cuatro, confirma la curación con aliento o heces al menos 4 semanas después de acabar, sin omeprazol las 2 semanas previas. Si da positivo, otra combinación distinta.

Cinco, si un familiar de primer grado ha tenido cáncer gástrico, pide la prueba. Y con heces con sangre o alquitranadas, vómitos con sangre o un dolor de abdomen intenso y repentino, a urgencias, también durante el tratamiento.

Dos matices: el omeprazol crónico y la bacteria buena

+

Tomar omeprazol de forma crónica no obliga a buscarla. El III Consenso Español desaconseja investigarla de forma sistemática en ese caso, y ninguna guía leída recomienda erradicarla antes de empezar un inhibidor de la bomba de protones de larga duración. El omeprazol crónico tiene sus propios avisos, como el magnesio bajo: déficit de magnesio.

La idea de que es una bacteria buena es una hipótesis. La infección se asocia a menos adenocarcinoma de esófago, con un OR de 0,56 en un metaanálisis de estudios observacionales (Islami y Kamangar, 2008), y a menos asma en algunos estudios, con resultados contradictorios. Pero la revisión Cochrane no vio más cáncer de esófago tras erradicarla, con un RR de 1,22 no significativo, y Maastricht VI concluye que usar la erradicación de forma amplia para prevenir el cáncer gástrico no aumenta otras enfermedades graves (grupo 4, enunciado 16, recomendación débil).

Fichas para guardar

Multimedia: Helicobacter pylori en tres fichas

Ficha 1: cómo se contagia y cuánta gente la lleva

+
Helicobacter pylori: cómo se contagia y cuánta gente la lleva, con la prevalencia en adultos del mundo, España, México y Chile y las vías de contagio.

Ficha de KRECE dibujada por código a partir de los estudios de prevalencia y de las fuentes citadas en su panel; no está hecha con un generador de imágenes. En coral, los adultos con la bacteria según cada estudio.

Ver a tamaño completo
Leer la figura en texto

Título: ¿Cómo se contagia? Y cuánta gente la lleva. Rótulo superior: H. pylori, la bacteria del estómago. En el formato de Pinterest añade una definición: una bacteria del estómago que suele cogerse en la infancia, de persona a persona.

Esquema. Barras horizontales de adultos con la bacteria, sobre un eje de 0 a 100 %. Mundo, adultos, de 2015 a 2022: 43,9 % (Chen 2024). España, Ourense, 2006: 69,1 % (Macenlle 2006). México, adultos, de 2010 a 2022: 70,5 % (V Consenso Mexicano 2026). Chile, por anticuerpos, 2003: 73 % (Ferreccio 2007). Nota: España solo tiene un estudio regional; no hay dato nacional reciente.

Cómo pasa de una persona a otra. Uno, cuándo se coge: en la infancia, a menudo dentro de la familia (IARC 100B y NTP 2021). Dos, por dónde: de persona a persona, boca a boca, y también por vómitos o heces (NTP 2021 y MedlinePlus). Tres, agua y comida contaminadas: una vía posible, también descrita (MedlinePlus). Cuatro, si alguien de casa la tiene: la guía de EE. UU. propone la prueba a los adultos que conviven (ACG 2024). Cuánta gente la lleva: 4.400 millones, estimación mundial de 2015 (Hooi 2017).

Pie. Esquema dibujado por código. La mayoría no tiene síntomas: solo una prueba lo dice. Fuentes: Chen 2024, Hooi 2017, Macenlle 2006, V Consenso Mexicano 2026, Ferreccio 2007, IARC 100B, NTP 2021, MedlinePlus y ACG 2024.

Dónde se desarrolla: cada cifra, con su fuente y sus límites, en La bacteria y cuánta gente la lleva y en Cómo se contagia.

Ficha 2: qué dejar antes de la prueba

+
Helicobacter pylori: qué dejar antes de la prueba, antibióticos y bismuto cuatro semanas y omeprazol catorce días, y qué pruebas sirven para diagnosticar y controlar la infección.

Ficha de KRECE dibujada por código a partir de Maastricht VI, de la guía del Colegio Estadounidense de Gastroenterología de 2024 y del III Consenso Español; no está hecha con un generador de imágenes. En coral, el tiempo sin tomar cada fármaco antes de la prueba.

Ver a tamaño completo
Leer la figura en texto

Título: Antes del test de H. pylori: qué dejar y cuándo. Rótulo superior: aliento o heces, Maastricht VI y ACG.

Esquema. Una línea de tiempo en semanas antes de la prueba, de 4 semanas a la prueba. Antibióticos: 4 semanas sin tomarlos. Bismuto: 4 semanas sin tomarlo. Omeprazol y demás inhibidores de la bomba de protones: 14 días. Antiácidos y anti-H2: no hace falta dejarlos. Leyenda: en coral, el tiempo sin tomarlo antes de la prueba. Nota: aliento con urea o antígeno en heces, con los plazos de las guías (ACG 2024 y Maastricht VI).

Qué prueba y cuándo repetirla. Uno, aliento con urea, con ácido cítrico: sí, antes y después de tratar (Maastricht VI). Dos, antígeno en heces, monoclonal y validado: sí, antes y después de tratar (Maastricht VI). Tres, anticuerpos en sangre, serología IgG: no para el control, porque no distingue la infección activa de la pasada (Maastricht VI). Cuatro, control de curación tras acabar el tratamiento: 4 semanas como mínimo (ACG 2024 y III Consenso Español). Antiácidos y anti-H2: se siguen tomando, salvo los que llevan bismuto (Maastricht VI y ACG 2024).

Pie. Esquema dibujado por código. No sustituye la valoración médica: qué dejar y cuándo lo confirma quien pide la prueba. Fuentes: Maastricht VI (Gut 2022), ACG 2024 y III Consenso Español 2013.

Dónde se desarrolla: qué prueba elegir, en Aliento y heces sí; análisis de sangre, no para el control, y los plazos con sus excepciones, en Qué dejar antes de la prueba y cuándo repetirla.

Ficha 3: qué hacer si da positivo

+
Helicobacter pylori: qué hacer si da positivo, con los plazos del tratamiento y de la prueba de control y las reglas de seguridad durante el tratamiento.

Ficha de KRECE dibujada por código a partir del V Consenso Español, del III Consenso Español, de Maastricht VI y de las fichas técnicas de la AEMPS; no está hecha con un generador de imágenes. En coral, cada plazo; el rombo, la prueba de control.

Ver a tamaño completo
Leer la figura en texto

Título: Si da positivo: qué hacer con H. pylori. Rótulo superior: H. pylori, consenso español. En el formato de Pinterest añade una definición: tratamiento con receta, cumplido entero, y una prueba de control para confirmar la curación.

Esquema. Una línea de tiempo en semanas desde el inicio del tratamiento. Tratamiento, de 10 a 14 días y entero: de la semana 0 a la 2. Sin antibióticos ni bismuto, 4 semanas: de la semana 2 a la 6. Sin omeprazol ni otros inhibidores de la bomba de protones, 14 días: de la semana 4 a la 6. Control, con aliento o heces: en la semana 6, marcado con un rombo. Nota: plazos mínimos de las guías tras un tratamiento de 14 días (V Consenso Español, III Consenso Español y Maastricht VI).

Durante el tratamiento y después. Uno, alcohol, con las dos pautas: nada, ni en las 24 horas siguientes (fichas técnicas de Pylera y de Flagyl). Dos, zinc, calcio, hierro, magnesio, antiácidos y lácteos: no a la vez, porque restan absorción a la tetraciclina (ficha técnica de Pylera). Tres, probióticos solos, sin antibiótico: un 14 % de erradicación media (Losurdo 2018). Cuatro, si el control da positivo, la bacteria sigue: otra pauta de rescate, con otra combinación (V Consenso Español). Embarazo o lactancia: avísalo antes; Pylera está contraindicada (ficha técnica de Pylera).

Pie. Esquema dibujado por código. La pauta, la dosis y el control los decide tu médico. Fuentes: V Consenso Español 2022, III Consenso Español 2013, Maastricht VI, fichas técnicas de Pylera y de Flagyl en CIMA, y Losurdo 2018.

Dónde se desarrolla: las pautas, en Las dos primeras líneas del consenso español; lo que no se mezcla, en Seguridad del tratamiento; y qué hacer si falla, en Si el tratamiento falla.

Tabla citable

Helicobacter pylori, afirmación por afirmación, con su nivel de evidencia

Lo que se dice sobre H. pylori, con la mejor evidencia disponible y su nivel; las series observacionales, los registros y las posiciones de guía se gradúan por lo que reúnen
AfirmaciónQué dice la evidenciaNivel (N0-N5)Veredicto KRECE
La mitad del mundo lleva H. pylori43,9 % de los adultos y 35,1 % de los niños en 2015-2022 (Chen YC, 2024); unos 4.400 millones en 2015 (Hooi, 2017); cerca del 70 % de los adultos en LatinoaméricaN2Sí; en adultos ha bajado en las últimas décadas
El aliento y el antígeno en heces sirven para el controlRecomendación fuerte con evidencia de calidad alta, antes y después del tratamiento (Maastricht VI, grupo 2, enunciados 4 y 5)N5Sí: son las pruebas de referencia sin endoscopia
Un análisis de sangre confirma la curaciónLos anticuerpos IgG no distinguen la infección activa de la pasada y no sirven para evaluar el tratamiento (Maastricht VI)N2Falso
Hay que dejar el omeprazol antes de la prueba14 días antes; antibióticos y bismuto, 4 semanas; antiácidos y anti-H2 sin bismuto, no (Maastricht VI, grupo 2, enunciado 10; ACG 2024)N2Sí, dos semanas
La triple clásica sigue sirviendoNo recomendada con resistencia a la claritromicina por encima del 15 %; en España, del 17 a 18 %, y la triple suele curar a menos del 75 % (V Consenso Español, 2022)N4No en España
La cuádruple con bismuto cura a más del 90 %95 % con 10 días en primera línea, por intención de tratar modificada, en el registro Hp-EuReg (Nyssen, 2020)N2Sí, en la práctica real
Los probióticos curan H. pyloriErradicación media del 14 % en monoterapia (Losurdo, 2018)N5No
S. boulardii mejora el tratamientoDiarrea, RR 0,51, y erradicación, RR 1,11 (Szajewska, 2015); con cuádruple con bismuto, RR 1,05 por intención de tratar y 1,03 por protocolo, no significativo (Chen Y, 2024), y 1,08 en 10 ensayos chinos (Jiang, 2025)N5Ayuda a tolerarlo; suma poco a la curación
La lactoferrina mejora la erradicaciónOR 2,22 y 2,26 en dos metaanálisis de 2009 con triples; el segundo depende de dos ensayos y todos sus estudios son italianos (Sachdeva, 2009; Zou, 2009)N5Dato antiguo y frágil
La zinc-carnosina mejora el tratamiento77,0 % frente a 58,6 % con triple (Tan, 2017); OR 2,01 en tres ensayos, evidencia escasa (Mahmoud, 2022); el zinc resta absorción a la tetraciclinaN5No con la cuádruple con bismuto
El brócoli o el sulforafano la erradicanBaja la carga y vuelve a los dos meses de dejarlo (Yanaka, 2009); sin efecto en un ensayo doble ciego (Chang, 2015)N4No
Erradicar previene el cáncer gástricoRR 0,64 en incidencia, con 8 ensayos, y 0,78 en mortalidad, con 5, casi todos de Asia oriental (Ford, 2025)N5Sí; fuera de Asia, con menos datos
Un infectado tiene un 1 a 2 % de riesgo de cáncerEn torno al 10 % en los países de riesgo alto y del 1 al 3 % en los demás (NTP, 2021)N2Depende de dónde vivas
Los familiares de primer grado de un cáncer gástrico deben tratarse1,2 % frente a 2,7 % de cáncer en 9,2 años, HR 0,45 (Choi, NEJM 2020)N4Sí: pide la prueba
Los paneles de heces tipo GI-MAP diagnostican y controlan la infecciónLas guías recomiendan aliento o antígeno; ningún biomarcador molecular predice el riesgo de cáncer (Maastricht VI, grupo 2, enunciado 15)N2No sustituyen al aliento ni al antígeno
Posición oficial

La posición de KRECE

Si te han confirmado H. pylori, trátala con una cuádruple, no con la triple. En España la resistencia a la claritromicina pasa del umbral del 15 % y la triple suele curar a menos de tres de cada cuatro. La cuádruple con bismuto de al menos 10 días, la que prefieren las guías europea y estadounidense, o la concomitante de 14 son las primeras líneas en España, con receta.

El control de curación es parte del tratamiento. Aliento o heces, al menos 4 semanas después de acabar y sin omeprazol las 2 semanas previas. El análisis de sangre no sirve para eso, y un panel funcional de heces no sustituye a esas pruebas.

Ningún suplemento ni remedio natural la erradica de forma fiable. Brócoli, arándano, mástique o probióticos solos, como mucho, la suprimen un tiempo, y el riesgo es el retraso. S. boulardii puede hacer el tratamiento más llevadero, y ahí se queda. La zinc-carnosina, con la cuádruple con bismuto, resta en lugar de sumar.

Con cualquiera de las dos pautas, nada de alcohol; con la de bismuto, nada de minerales a la vez. Las dos llevan metronidazol: alcohol, nada, hasta al menos 24 horas después. Zinc, calcio, magnesio, hierro, antiácidos, bicarbonato y lácteos restan absorción a la tetraciclina de la de bismuto. Con anticoagulantes, domperidona, embarazo o lactancia, avisa antes. Heces con sangre o alquitranadas, vómitos con sangre o un dolor de abdomen intenso y repentino: urgencias, también durante el tratamiento.

Erradicar previene el cáncer; buscarla en todo el mundo depende de dónde vives. Los ensayos, casi todos asiáticos, reducen la incidencia un 36 % y la mortalidad un 22 %. Con un familiar de primer grado con cáncer gástrico, pide la prueba; en regiones de incidencia intermedia o alta, Maastricht VI considera coste-efectivo el cribado de toda la población.

Consultas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre Helicobacter pylori

¿Qué es Helicobacter pylori?
Es una bacteria que vive en el estómago, pegada a la mucosa, y que siempre causa gastritis, aunque la mayoría de los infectados no tiene síntomas. La lleva cerca de la mitad de los adultos del mundo.
¿Cómo se contagia Helicobacter pylori?
De persona a persona, sobre todo de boca a boca, y normalmente en la infancia, a menudo dentro de la familia. También se describen el contacto con vómitos o heces y la comida o el agua contaminadas.
¿Qué síntomas da Helicobacter pylori?
La mayoría, ninguno. Cuando los da, son de estómago: dolor o ardor en la parte alta del abdomen, hinchazón, náuseas y eructos. Heces con sangre o alquitranadas, vómitos con sangre o un dolor de abdomen intenso y repentino son una urgencia, también durante el tratamiento.
¿Cómo se detecta Helicobacter pylori?
Con la prueba del aliento con urea o el antígeno en heces, que sirven antes y después del tratamiento. La serología no distingue la infección activa de la pasada y no sirve para el control.
¿Qué hay que dejar antes de la prueba del aliento?
Los antibióticos y el bismuto, 4 semanas antes, y el omeprazol y similares, 14 días antes. Los antiácidos y los anti-H2 no hace falta dejarlos, salvo los que llevan bismuto. El control se hace al menos 4 semanas después de acabar el tratamiento.
¿Cuál es el tratamiento de Helicobacter pylori?
En España, una cuádruple con receta: la concomitante sin bismuto durante 14 días o la cuádruple con bismuto durante al menos 10. La triple clásica ya no se recomienda porque la resistencia a la claritromicina pasa del 15 %.
¿Se puede curar Helicobacter pylori de forma natural?
No. Ningún remedio natural la erradica de forma fiable: el brócoli, el arándano o el mástique la suprimen un tiempo y los probióticos solos curan de media a un 14 %. Sirven, como mucho, de complemento del tratamiento.
¿Qué no se puede tomar durante el tratamiento?
Alcohol, con ninguna de las dos pautas, que llevan metronidazol, hasta al menos 24 horas después de acabar. Con la de bismuto, no a la vez zinc, calcio, magnesio, hierro, antiácidos, bicarbonato ni lácteos, que restan absorción a la tetraciclina. La claritromicina no se combina con simvastatina, lovastatina, colchicina ni domperidona, y las dos pautas pueden potenciar los anticoagulantes.
¿Helicobacter pylori causa cáncer?
Sí, es un carcinógeno del grupo 1 y está detrás de cerca del 90 % del cáncer gástrico no cardial, pero la mayoría de los infectados nunca lo tendrá. Erradicarla reduce la incidencia un 36 % en los ensayos.
¿Tiene que hacerse la prueba mi familia?
Si alguien de la familia ha tenido cáncer gástrico, sí: en familiares de primer grado, erradicar la bacteria redujo el cáncer a menos de la mitad. La guía estadounidense propone además la prueba a los adultos que conviven con un positivo.
Trazabilidad

Fuentes de información

Ver las 52 fuentes
  1. Malfertheiner P, Megraud F, Rokkas T, Gisbert JP y col. Management of Helicobacter pylori infection: the Maastricht VI/Florence consensus report. Gut 2022;71(9):1724-1762. DOI 10.1136/gutjnl-2022-327745.Cita textual de los probióticos (grupo 5, enunciado 6). Gastritis siempre, indicaciones, pruebas, suspensión antes del test, serología, biomarcadores, cribado poblacional y erradicación tras un cáncer precoz.
  2. Gisbert JP, Alcedo J, Amador J y col. V Conferencia Española de Consenso sobre el tratamiento de la infección por Helicobacter pylori. Gastroenterol Hepatol 2022;45(5):392-417. DOI 10.1016/j.gastrohep.2021.07.011.Recomendaciones 1 a 8 y 13: primeras líneas y su duración, alergia a la penicilina, umbral del 15 %, resistencia en España, datos del registro Hp-EuReg, rescate y probióticos.
  3. Gisbert JP, Calvet X, Bermejo F y col. III Conferencia Española de Consenso sobre la infección por H. pylori. Gastroenterol Hepatol 2013;36:340-374. DOI 10.1016/j.gastrohep.2013.01.011.Indicaciones (anemia, púrpura y B12 incluidas), prueba y tratamiento en menores de 55 sin signos de alarma, serología, omeprazol suspendido 2 semanas, control a las 4 semanas y omeprazol crónico.
  4. Chey WD, Howden CW, Moss SF y col. ACG Clinical Guideline: Treatment of Helicobacter pylori Infection. Am J Gastroenterol 2024;119(9):1730-1753. DOI 10.14309/ajg.0000000000002968. Enlace al resumen oficial del Colegio Estadounidense de Gastroenterología.Cuádruple con bismuto como primera línea, 14 días, concomitante no sugerida, convivientes adultos, menores de 60 sin signos de alarma y corte más bajo en poblaciones de riesgo, probióticos sin pruebas suficientes, plazos antes del test y control. El texto completo está en el DOI.
  5. Megraud F y col. Resistencia primaria de H. pylori a los antibióticos en Europa en 2018. Gut 2021;70(10):1815.1.211 adultos: claritromicina 21,4 %, levofloxacino 15,8 %, metronidazol 38,9 %.
  6. Nyssen OP y col. Registro europeo Hp-EuReg, cápsula única de bismuto, tetraciclina y metronidazol. United European Gastroenterol J 2021;9(1):38-46, publicado en línea en 2020. DOI 10.1177/2050640620972615.95 % con 10 días en primera línea, por intención de tratar modificada.
  7. AEMPS, CIMA. Pylera, ficha técnica.Contraindicaciones, alcohol, heces oscuras e interacción de la tetraciclina con minerales, antiácidos y lácteos (sección 4.5).
  8. AEMPS, CIMA. Claritromicina Normon 500 mg, ficha técnica.Contraindicada con lovastatina y simvastatina, colchicina, domperidona, QT largo y potasio o magnesio bajos, entre otras; anticoagulantes; embarazo.
  9. AEMPS, CIMA. Flagyl 250 mg (metronidazol), ficha técnica.Alcohol durante el tratamiento y al menos hasta un día después; anticoagulantes; embarazo y lactancia.
  10. AEMPS, CIMA. Gastrodenol (subcitrato de bismuto), ficha técnica.Contraindicado en el embarazo, los trastornos renales graves y los menores de 12 años; encefalopatía con dosis altas prolongadas; 2 meses como máximo. La condición de medicamento con receta figura en su registro de CIMA.
  11. AEMPS, CIMA. Ultra-Levura 250 mg (Saccharomyces boulardii CNCM I-745), ficha técnica.Sin receta; contraindicado con catéter venoso central, enfermo crítico o inmunodeprimido; no con antifúngicos.
  12. Hooi JKY y col. Gastroenterology 2017;153:420-429. DOI 10.1053/j.gastro.2017.04.022.Unos 4.400 millones de infectados en 2015.
  13. Li Y y col. Lancet Gastroenterol Hepatol 2023;8(6):553-564. DOI 10.1016/S2468-1253(23)00070-5.Del 58,2 % en 1980-1990 al 43,1 % en 2011-2022.
  14. Chen YC, Malfertheiner P y col. Gastroenterology 2024;166(4):605-619. DOI 10.1053/j.gastro.2023.12.022. Citado como Chen YC, 2024.43,9 % en adultos y 35,1 % en niños en 2015-2022; descenso en adultos, no en niños.
  15. Curado MP y col. Cancer Epidemiol 2019;60:141-148. DOI 10.1016/j.canep.2019.04.003.69 % en adultos de Latinoamérica y el Caribe.
  16. V Consenso Mexicano sobre H. pylori. Rev Gastroenterol Méx 2026;91(1):89-114. DOI 10.1016/j.rgmx.2025.10.001.70,5 % en adultos mexicanos, 2010-2022.
  17. Ferreccio C y col. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2007;16(4):662-667. Encuesta nacional de salud de Chile de 2003.73 % con anticuerpos IgG en mayores de 17 años.
  18. Porras C y col. Cancer Causes Control 2013;24(2):209-215. Ensayo SWOG S0701.79,4 % con la prueba del aliento en 1.852 adultos de siete centros de seis países latinoamericanos, de 70,1 a 84,7 % según el centro.
  19. Macenlle R y col. Rev Esp Enferm Dig 2006;98(4):241-248.69,1 % en una muestra aleatoria de 383 adultos de Ourense, con la prueba del aliento.
  20. Sánchez Ceballos F y col. Rev Esp Enferm Dig 2007;99(9):497-501.60,3 % en voluntarios de 4 a 82 años de una feria de salud en Madrid.
  21. National Toxicology Program. Report on Carcinogens, 15th edition: Helicobacter pylori (chronic infection). 2021.Transmisión de persona a persona, úlceras atribuibles y riesgo de cáncer de por vida según el país.
  22. International Agency for Research on Cancer. IARC Monographs volume 100B, Helicobacter pylori.Grupo 1; adquisición en la infancia.
  23. MedlinePlus en español. Infección por H. pylori.Vías de contagio, síntomas y señales de urgencia.
  24. Sonnenberg A, Turner KO, Genta RM. Am J Gastroenterol 2020;115(2):244-250.Una de cada cuatro úlceras duodenales y una de cada seis gástricas con H. pylori en Estados Unidos, 2009-2018.
  25. Herrero R, Park JY, Forman D. Best Pract Res Clin Gastroenterol 2014;28(6):1107-1114. De Martel C y col. Lancet Glob Health 2020;8(2):e180-e190.Cerca del 90 % del cáncer gástrico no cardial, atribuible a H. pylori.
  26. Correa P y col. Lancet 1975;2:58-60. Correa P. Cancer Res 1992;52(24):6735-6740.El modelo de la gastritis al adenocarcinoma y su formulación por etapas.
  27. International Agency for Research on Cancer. Gastric cancer prevention in Latin America and the Caribbean, capítulo de Population-Based Helicobacter pylori Screen-and-Treat Strategies for Gastric Cancer Prevention: Guidance on Implementation. 2025.Países con más incidencia y mortalidad, concentradas en las zonas montañosas del litoral pacífico.
  28. Park JY y col. Nat Med 2025;31:3020-3027. DOI 10.1038/s41591-025-03793-6.15,6 millones de cánceres gástricos esperados en los nacidos de 2008 a 2017, el 76 % atribuibles.
  29. Taniyama Y y col. Jpn J Clin Oncol 2017;47(11):1097-1102.Riesgo acumulado estimado en Japón: 10,8 % en hombres y 5,5 % en mujeres infectados sin atrofia; 26,7 y 13,5 % con atrofia.
  30. Ford AC, Yuan Y, Forman D, Hunt R, Moayyedi P. Helicobacter pylori eradication for the prevention of gastric neoplasia. Cochrane Database Syst Rev 2020. CD005583.pub3.Cita textual de la conclusión. Incidencia RR 0,54, del 3,0 al 1,6 %; mortalidad RR 0,61; cáncer de esófago RR 1,22.
  31. Ford AC, Yuan Y, Park JY, Forman D, Moayyedi P. Gastroenterology 2025;169:261-276. DOI 10.1053/j.gastro.2024.12.033.Incidencia RR 0,64 con 8 ensayos y mortalidad RR 0,78 con 5.
  32. Pan KF y col. Nat Med 2024;30:3250-3260. Ensayo comunitario de Linqu.180.284 participantes, HR 0,86.
  33. Choi IJ y col. N Engl J Med 2018;378:1085-1095.Cáncer tras la resección de un cáncer precoz, HR 0,50.
  34. Choi IJ y col. N Engl J Med 2020;382:427-436.Familiares de primer grado, 1,2 % frente a 2,7 %, HR 0,45.
  35. Liou JM y col. Taipei global consensus. Gut 2020;69(12):2093-2112.Enunciado 8: más coste-efectivo en adultos jóvenes de regiones de alta incidencia.
  36. Islami F, Kamangar F. Cancer Prev Res 2008;1(5):329-338.Metaanálisis: adenocarcinoma de esófago, OR 0,56.
  37. Szajewska H y col. Aliment Pharmacol Ther 2015;41:1237-1245.11 ensayos; erradicación RR 1,11; diarrea RR 0,51.
  38. Chen Y y col. Front Med 2024;11:1344702. S. boulardii con cuádruple con bismuto. Citado como Chen Y, 2024.6 ensayos; 87,0 % frente a 83,3 % por intención de tratar, RR 1,05; 93,7 % frente a 91,0 % por protocolo, RR 1,03; efectos adversos 22 % frente a 39 %.
  39. Jiang YZ y col. BMC Gastroenterol 2025;25:273.S. boulardii con cuádruple con bismuto: 10 ensayos chinos, 2.307 pacientes; 87,3 % frente a 80,8 %, RR 1,08; diarrea RR 0,28.
  40. Fallone CA y col. Toronto consensus. Gastroenterology 2016;151:51-69.En contra de añadir probióticos.
  41. Losurdo G y col. World J Gastroenterol 2018;24:139-149.Erradicación media ponderada del 14 % con probióticos solos, IC 95 % del 2 al 25 %.
  42. Sachdeva A, Nagpal J. Aliment Pharmacol Ther 2009;29(7):720-730. Zou J, Dong J, Yu XF. Helicobacter 2009;14:119-127.Lactoferrina: 5 ensayos y OR 2,22; 9 ensayos y OR 2,26, con la valoración DARE.
  43. Tan B y col. PLoS One 2017;12:e0175625.Polaprezinc con triple: 77,0 % y 75,9 % frente a 58,6 %.
  44. Mahmoud A y col. Nutrients 2022;14:4126.3 ensayos, OR 2,01; evidencia escasa.
  45. Wu D y col. J Clin Med 2022;11(23):7050.100 pacientes; pauta con polaprezinc frente a pauta con bismuto, 61,2 % frente a 70,6 %, sin diferencia significativa.
  46. Yanaka A y col. Cancer Prev Res 2009;2(4):353-360.48 pacientes, brotes de brócoli frente a brotes de alfalfa; vuelve a los valores de partida a los dos meses.
  47. Chang YW y col. Gut Liver 2015;9(4):486-493.Ensayo doble ciego sin efecto en la prueba del aliento.
  48. Dabos KJ y col. Phytomedicine 2010;17:296-299.Mástique: 4 y 5 de 13 frente a 10 de 13 con la triple.
  49. Li ZX y col. J Gastroenterol Hepatol, publicado en línea en 2020. DOI 10.1111/jgh.15212.Arándano: 20 % frente a 7,35 % de pruebas negativas a las 8 semanas, leído en fuentes secundarias.
  50. Graham DY y col., 1999; McNulty CAM y col., 2001; Di Mario F y col., 2007; Khonche A y col., 2016; Salem EM y col., 2010.Ajo sin efecto; cúrcuma, 3 de 25 sin antibióticos y sin efecto añadido; Nigella con omeprazol, 66,7 % con 2 g frente a 82,6 % con la triple.
  51. Li G y col. Br J Nutr 2011;106(11):1632-1637. Fontes LES y col., Cochrane 2019, CD012357.pub2.Vitaminas C y E sin beneficio; N-acetilcisteína con certeza muy baja.
  52. MeSH D016481, Helicobacter Infections.Descriptor de la entidad.
Explora todas las PatologíasVuelve al panel de la categoría y su mapa de fichas
Sigue aprendiendo despeja dudas y amplía este tema en el mapa del conocimiento explorar →

Índice editorial

685 análisis con evidenciaVer todo el archivo