Ilustracion molecular del SOMP, con foliculos antrales detenidos y la senal de insulina estimulando la produccion de androgenos en la teca.
PATOLOGÍAS · 8 Sep 2026

SOMP, antes síndrome de ovario poliquístico

El SOP pasa a llamarse SOMP tras consenso en The Lancet en 2026. Qué cambia, por qué la insulina está en el centro y qué suplementos sirven.

Sistema KRECE / Patologías
Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino · 2026
SOMPel SOP tiene nombre nuevo

El 12 de mayo de 2026, una coalición de 56 organizaciones publicó en The Lancet el consenso que retira el nombre con el que se conocía esta enfermedad desde hace décadas. Ya no se llama síndrome de ovario poliquístico: se llama Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino, SOMP. El cambio no es cosmético. Reconoce que no son quistes y que lo metabólico no es una consecuencia, sino el centro del mecanismo. Y eso reordena qué hay que tratar primero.

Respuestas directas

Lo que has venido a saber

¿Por qué ha cambiado el nombre?

Porque el anterior describía mal la enfermedad. No son quistes, sino folículos que no llegan a madurar. El consenso de The Lancet de mayo de 2026, impulsado por 56 organizaciones tras más de una década de trabajo, lo sustituye por Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino, o PMOS en inglés.

¿Es la misma enfermedad?

Sí, exactamente la misma. No hay criterios nuevos ni pacientes nuevos: cambia el nombre y con él el foco. Si tienes un diagnóstico de SOP, tienes SOMP.

¿Qué significa cada palabra del nombre nuevo?

Metabólico porque la resistencia a la insulina está presente en la mayoría de las pacientes, incluso sin obesidad, y no como consecuencia sino como pieza central. Poliendocrino porque implica varias glándulas y hormonas, no solo el ovario.

¿Sirve el inositol?

Es el suplemento con más literatura en esta indicación y hay ensayos que muestran mejora del ciclo y de la resistencia a la insulina. Dos avisos: los estudios son en su mayoría pequeños y heterogéneos, y el famoso ratio 40:1 se justifica por proporción fisiológica, no porque un ensayo haya comparado ratios.

¿A quién afecta?

Entre el 10 y el 13 por ciento de las mujeres en edad fértil según la OMS, y también a personas transgénero. Hay además investigación incipiente sobre formas masculinas con hiperandrogenismo y resistencia a la insulina, que es uno de los debates que deja abierto el nombre nuevo.

Contexto

Qué es el SOMP

El cambio de nombre y por qué importa

+

El 12 de mayo de 2026, una coalición de 56 organizaciones académicas, clínicas y de pacientes publicó en The Lancet un consenso que llevaba más de una década gestándose. El síndrome de ovario poliquístico pasa a llamarse Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino, SOMP, o PMOS por sus siglas en inglés.

Podría parecer un cambio de etiqueta y no lo es, porque el nombre anterior describía mal la enfermedad en su parte más visible. Nunca hubo quistes: lo que se ve en la ecografía son folículos que no completan su maduración por una alteración hormonal. Esa palabra ha llevado a pacientes a buscar quirófanos que no necesitaban y a médicos a descartar el diagnóstico cuando la ecografía no encajaba.

Cada palabra del nombre nuevo hace un trabajo. Metabólico, porque la resistencia a la insulina está presente en la mayoría de las pacientes, incluidas las que no tienen obesidad, y no es una consecuencia del cuadro sino una pieza central de su mecanismo. Poliendocrino, porque intervienen varias glándulas y varios ejes hormonales, no solo el ovario.

Y deja un debate abierto que conviene conocer: hay quien sostiene que conservar la palabra ovárico cierra la puerta a las formas masculinas que la investigación empieza a describir, con hiperandrogenismo y resistencia a la insulina en hombres. El consenso optó por la continuidad; la discusión sigue.

Para ti, lo práctico: si te diagnosticaron SOP, tienes SOMP. No hay criterios nuevos, ni pacientes nuevos, ni hay que repetir nada.

Qué ocurre de verdad: la insulina en el centro

+

El cuadro clásico combina tres cosas: ciclos irregulares o ausentes, signos de exceso de andrógenos y una ecografía con múltiples folículos. Pero lo que conecta las tres, y lo que el nombre nuevo pone por fin en primer plano, es la resistencia a la insulina.

La secuencia, simplificada: cuando las células responden peor a la insulina, el páncreas compensa produciendo más. Esa insulina elevada actúa sobre el ovario estimulando la producción de andrógenos, y a la vez reduce la proteína transportadora de hormonas sexuales, lo que deja más testosterona libre y activa. El resultado es el hiperandrogenismo, y con él el acné, el vello y la alteración del ciclo.

Ese mecanismo explica el dato que más sorprende: la resistencia a la insulina aparece también en pacientes delgadas. No es una enfermedad de la obesidad, aunque el exceso de peso la agrave y sea frecuente. Tratar solo la manifestación visible sin tocar el eje metabólico es quedarse en la superficie.

También explica el riesgo a largo plazo, que suele quedar fuera de la conversación: mayor probabilidad de diabetes tipo 2, dislipemia, hipertensión y enfermedad cardiovascular, además de apnea del sueño, ansiedad y depresión. El SOMP no es solo un problema reproductivo, y ese es justamente el motivo del cambio de nombre.

Diagnóstico

Cómo se diagnostica

Cómo se diagnostica y los fenotipos

+

El diagnóstico sigue apoyándose en los criterios de Rotterdam, que exigen dos de tres: alteración de la ovulación, hiperandrogenismo clínico o analítico, y morfología ovárica compatible en ecografía. Con dos basta, y por eso el cuadro no se ve igual en todas las pacientes.

De ahí salen los fenotipos, que son la razón de que dos personas con el mismo diagnóstico tengan problemas distintos. Hay quien consulta por infertilidad, quien consulta por acné y vello, y quien llega por una alteración metabólica. El tratamiento no es el mismo, y esa es la primera pregunta que hay que responder en consulta: qué fenotipo y qué objetivo.

Es también un diagnóstico de exclusión: antes de etiquetar hay que descartar otras causas de hiperandrogenismo y de anovulación, incluida la patología tiroidea y la hiperprolactinemia. Un cribado tiroideo forma parte del estudio inicial.

Y una omisión frecuente: la evaluación metabólica no es opcional. Con el eje de la insulina en el centro de la definición nueva, medir glucosa e insulina, calcular el índice correspondiente y valorar el perfil lipídico deja de ser un extra para pasar a ser parte del diagnóstico.

Tratamiento

Tratamiento con evidencia

Tratamiento: qué se trata primero

+
Lo esencial: no hay un tratamiento único del SOMP: hay tratamientos según el objetivo. No es lo mismo buscar embarazo que regular el ciclo, controlar el hiperandrogenismo o corregir el riesgo metabólico, y algunas opciones son incompatibles entre sí. Esto se decide en consulta, y los anticonceptivos, los antiandrógenos y la metformina son fármacos de prescripción con contraindicaciones propias.

Si el objetivo es metabólico, la primera línea es la que menos se vende: pérdida de peso cuando hay exceso, actividad física y trabajo sobre la sensibilidad a la insulina. La metformina es el fármaco clásico de este eje, con perfil conocido y coste bajo.

Si el objetivo es regular el ciclo o controlar el hiperandrogenismo, los anticonceptivos hormonales combinados son el tratamiento habitual, a veces con un antiandrógeno asociado. Regulan y mejoran los signos cutáneos, y no son compatibles con la búsqueda de embarazo.

Si el objetivo es la fertilidad, el abordaje es de inducción de la ovulación y corresponde a la unidad correspondiente. Aquí el orden importa, porque la mejora metabólica previa puede cambiar el resultado.

Los agonistas del GLP-1 han entrado en la conversación por su efecto sobre el peso y la sensibilidad a la insulina. Su uso en este contexto se decide caso a caso y no es un atajo: la pérdida rápida de peso tiene sus propias consecuencias, y en mujeres jóvenes que pueden buscar embarazo hay consideraciones adicionales que se hablan antes de empezar.

Suplementación

Suplementos para el SOMP: qué funciona y qué no

Suplementos para el SOMP: qué dice la evidencia

+

Es de las pocas patologías donde un suplemento tiene literatura seria detrás. También es de las que más marketing acumula, así que conviene separar las dos cosas.

Inositol. El mio-inositol y su epímero, el D-chiro-inositol, actúan como segundos mensajeros de la señal de insulina, y ese es el mecanismo por el que se propusieron aquí: no son hormonas ni antiandrógenos, actúan sobre el eje metabólico que está en el centro de la enfermedad. Los ensayos disponibles muestran mejoras en la regularidad del ciclo, en índices de resistencia a la insulina y en algunos casos en la ovulación, con series que van de decenas a un par de centenares de participantes.

Ahora los tres avisos que casi nunca acompañan a esas cifras. Primero, los estudios son pequeños y heterogéneos, con dosis, duraciones y criterios de inclusión distintos, y no todos encuentran el mismo efecto: en alguno la mejora del índice de resistencia no apareció. Segundo, el famoso ratio 40:1 entre mio-inositol y D-chiro-inositol se justifica por la proporción fisiológica en plasma, no porque un ensayo haya comparado ratios y ganado ese. Tercero, presentarlo como equivalente a la metformina es ir por delante de lo que muestran las comparaciones directas disponibles.

La lectura honesta: el inositol es una opción razonable y bien tolerada para el eje metabólico, con evidencia mejor que la de casi cualquier otro suplemento de esta categoría y peor que la de un fármaco. Su ficha está en mio-inositol.

Berberina. Actúa sobre AMPK y tiene datos en resistencia a la insulina. En esta indicación concreta la evidencia es menor que la del inositol y su perfil de interacciones es más relevante, empezando por su efecto sobre el metabolismo hepático de otros fármacos.

Vitamina D. El déficit es frecuente en este perfil y corregirlo documentado tiene sentido por sus propios motivos. Suplementar sin déficit esperando efecto sobre el ciclo no está respaldado.

Suplementos desaconsejados para el SOMP y por qué

+

Alrededor de esta enfermedad se ha construido un mercado de «protocolos naturales» dirigido a mujeres jóvenes con un diagnóstico reciente y muchas preguntas sin responder. Cada caso con su motivo.

  1. Sauzgatillo o Vitex agnus-castus. Se vende como regulador hormonal natural y actúa sobre la prolactina, que no es el eje alterado en la mayoría de los casos. Además puede interferir con anticonceptivos y con tratamientos de fertilidad. Motivo del desaconsejo: actúa sobre un eje que no es el del problema y puede interferir con el tratamiento real.
  2. DIM y otros «moduladores hormonales» de venta libre. Se comercializan para bajar andrógenos sin ninguna evidencia en esta indicación y sin control de dosis. Motivo: intervención sobre el metabolismo hormonal sin datos ni supervisión, en una enfermedad donde el equilibrio hormonal es exactamente lo alterado.
  3. Suplementos de inositol a dosis o ratios arbitrarios. No es que el inositol no sirva: es que hay productos con cantidades muy por debajo de las estudiadas o con proporciones inventadas. Motivo: el respaldo pertenece a dosis concretas, y un producto que no las alcanza no hereda esa evidencia.
  4. Berberina junto a otros fármacos sin revisar interacciones. Afecta al metabolismo hepático de otros medicamentos, y esta es una población que con frecuencia toma anticonceptivos o metformina. Motivo: riesgo de interacción en un perfil polimedicado.
  5. Dietas cetogénicas extremas y prolongadas como tratamiento. Mejoran indicadores a corto plazo, y en mujeres jóvenes con alteración del ciclo la restricción muy severa puede empeorar el eje reproductivo. Motivo: se ataca el marcador metabólico a costa de presionar más el eje que ya está alterado.
  6. Suplementos para «desintoxicar el hígado» o «limpiar hormonas». No existe el mecanismo que dicen corregir. Motivo: promesa sin mecanismo, que además desplaza atención y dinero del tratamiento que sí funciona.
  7. Cualquier suplemento como sustituto de la evaluación metabólica. El riesgo a largo plazo de esta enfermedad es cardiometabólico, y no se detecta tomando cápsulas sino midiendo glucosa, insulina y lípidos. Motivo: coste de oportunidad sobre el riesgo que de verdad importa a veinte años.
Decisión

Qué hacer con todo esto

Qué llevar a la consulta

+

Cuatro cosas que cambian la calidad de la conversación, especialmente si tu diagnóstico es reciente.

  1. Tu objetivo, dicho en voz alta. No es lo mismo buscar embarazo que regular el ciclo, controlar el acné y el vello o corregir el riesgo metabólico. El tratamiento cambia según cuál sea, y algunas opciones son incompatibles entre sí.
  2. Un registro de tus ciclos. Fechas reales de los últimos meses. Es el dato más informativo que puedes aportar y el que peor se reconstruye de memoria.
  3. Si te han hecho evaluación metabólica. Glucosa, insulina y perfil lipídico. Con el eje metabólico en el centro de la definición nueva, si no te la han hecho, es razonable pedirla.
  4. Todo lo que tomas, suplementos incluidos. Sobre todo sauzgatillo y berberina, que interaccionan con tratamientos habituales en esta enfermedad.

Y si te dicen que lo tuyo son quistes en los ovarios, ahí tienes el dato que ordena la conversación: nunca lo fueron, y desde mayo de 2026 el nombre oficial ya no lo dice.

Tabla citable

Todo lo que se propone para el SOMP, con su nivel de evidencia

Tratamientos y suplementos en el SOMP y su respaldo real, auditado por krece.io
IntervenciónQué haceNivel (N0-N5)Estado regulatorioVeredicto KRECE
Pérdida de peso y ejercicioMejoran la sensibilidad a la insulina.N5Intervención no farmacológicaPrimera línea del eje metabólico
MetforminaSensibilizador clásico a la insulina.N5Fármaco de prescripciónReferencia del eje metabólico
Anticonceptivos hormonales combinadosRegulan el ciclo y el hiperandrogenismo.N5Fármaco de prescripciónNo compatibles con búsqueda de embarazo
Inducción de la ovulaciónTratamiento de la infertilidad anovulatoria.N5Tratamiento especializadoCuando el objetivo es el embarazo
Mio-inositol y D-chiro-inositolSegundos mensajeros de la señal de insulina.N4Complemento alimenticioOpción razonable. Estudios pequeños y heterogéneos
BerberinaActiva AMPK.N3Complemento alimenticioMenos evidencia que el inositol. Ojo a interacciones
Vitamina DCorrección de déficit frecuente.N4Complemento alimenticioCon analítica delante, no a ciegas
Agonistas del GLP-1Peso y sensibilidad a la insulina.N4Fármaco de prescripciónCaso a caso. Consideraciones si se busca embarazo
Sauzgatillo (Vitex)Actúa sobre la prolactina.N1Complemento alimenticioEje equivocado. Interfiere con tratamientos
DIM y moduladores hormonalesSin evidencia en esta indicación.N0Complemento alimenticioIntervención hormonal sin datos ni control
Suplementos detox hormonalSin mecanismo demostrado.N0Sin respaldoPromesa sin base
Posición oficial

La posición de KRECE

El cambio de nombre es la mejor noticia que ha dado esta enfermedad en décadas, y no por semántica. Durante décadas el nombre decía «quistes» cuando nunca los hubo, y ponía el ovario en el centro cuando el centro es metabólico. Un consenso de 56 organizaciones publicado en The Lancet lo corrige, y con él corrige lo que se mira primero en consulta.

Lo que más nos importa del nombre nuevo es la palabra metabólico. La resistencia a la insulina está presente en la mayoría de las pacientes, también en las delgadas, y no como consecuencia sino como pieza del mecanismo. Tratar el acné y el ciclo sin tocar ese eje es tratar lo visible y dejar correr el riesgo cardiovascular de los próximos veinte años.

Con el inositol somos más matizados de lo habitual, porque aquí la evidencia sí existe. Tiene mecanismo plausible, ensayos con mejoras reales en ciclo y en resistencia a la insulina, y muy buena tolerancia. Y a la vez sus estudios son pequeños y heterogéneos, el ratio 40:1 se justifica por fisiología y no por un ensayo comparativo, y venderlo como equivalente a la metformina va por delante de los datos.

Con el resto del mercado no hay matiz que valga. El sauzgatillo actúa sobre la prolactina, que no es el eje alterado, e interfiere con anticonceptivos y con tratamientos de fertilidad. Los moduladores hormonales de venta libre intervienen sin datos sobre el equilibrio hormonal que es justamente lo alterado. Son productos dirigidos a mujeres jóvenes recién diagnosticadas y con muchas preguntas sin responder.

Y la pregunta que ordena todo el tratamiento no es qué tomar, es para qué. Embarazo, ciclo, hiperandrogenismo o riesgo metabólico llevan a tratamientos distintos y algunos incompatibles entre sí. Quien te ofrezca un protocolo único para el SOMP no ha entendido que hay fenotipos, o prefiere no entenderlo.

Consultas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre el SOMP

¿Tengo que hacer algo por el cambio de nombre?
No. Es la misma enfermedad, con los mismos criterios diagnósticos y el mismo tratamiento. Si tu informe dice síndrome de ovario poliquístico, sigue siendo válido. Lo único que cambia, y no es poco, es dónde pone el foco el nombre: en el metabolismo y en el conjunto del sistema endocrino, en lugar de en unos quistes que nunca existieron.
¿Se puede tener SOMP sin sobrepeso?
Sí, y es más frecuente de lo que se cree. La resistencia a la insulina aparece también en pacientes con peso normal, motivo por el que el componente metabólico se considera parte del mecanismo y no una consecuencia de la obesidad. Que el peso sea normal no exime de hacer la evaluación metabólica.
¿El SOMP causa infertilidad definitiva?
No. Es una causa frecuente de infertilidad por anovulación, que es distinto de esterilidad. Muchas pacientes consiguen embarazo de forma espontánea o con inducción de la ovulación, y la mejora metabólica previa puede cambiar los resultados. El abordaje corresponde a una unidad especializada.
¿Cuánto tarda el inositol en hacer efecto?
Los ensayos que muestran cambios en la regularidad del ciclo suelen extenderse a lo largo de meses, con pautas de en torno a seis meses en varios de ellos. Es un plazo largo, y esa es una de las razones por las que conviene tener claro el objetivo y hacer seguimiento analítico en lugar de juzgar por sensaciones.
¿Puedo tomar inositol si tomo anticonceptivos o metformina?
Es una conversación con tu médico, no una decisión paralela. El inositol tiene buen perfil de tolerancia, pero cuando ya hay un tratamiento activo lo prudente es que quien lo prescribe conozca todo lo que tomas. Con la berberina la precaución es mayor, porque afecta al metabolismo hepático de otros fármacos.
¿Hay SOMP en hombres?
Es una línea de investigación incipiente, no un diagnóstico establecido. Se han descrito perfiles con hiperandrogenismo y resistencia a la insulina en hombres emparentados con pacientes, y ese es justamente uno de los argumentos de quienes critican que el nombre nuevo conserve la palabra ovárico. Por ahora es un debate abierto, no una entidad clínica.
Trazabilidad

Fuentes de información

Ver las 3 fuentes
  1. Sociedad Española de Fertilidad. Del SOP al SOMP: mucho más que un cambio semántico.Fecha y alcance del consenso publicado en The Lancet, composición de la coalición de 56 organizaciones y el debate abierto sobre conservar el término ovárico.
  2. Bizzarri M, Monti N, Piombarolo A, Angeloni A, Verna R. Myo-Inositol and D-Chiro-Inositol as Modulators of Ovary Steroidogenesis. Nutrients. 2023. DOI 10.3390/nu15081875.Base mecanística del inositol como mensajero de la señal de insulina en el ovario, que es el argumento por el que se propuso en esta indicación.
  3. Universidad de La Laguna. Revisión bibliográfica sobre la eficacia del mio-inositol en el SOP.Recoge el tamaño y el diseño de los ensayos disponibles, incluidos los criterios de Rotterdam como base de selección y las pautas de seis meses.
Explora todas las PatologíasVuelve al panel de la categoría
Sigue aprendiendo despeja dudas y amplía este tema en el mapa del conocimiento explorar →
Índice editorial · Más de 500 análisis con evidencia
Ver archivo completo