Ilustración celular de la mitofagia que activa la urolitina A, con una mitocondria dañada envuelta por un autofagosoma junto a mitocondrias sanas.
GLOSARIO · 5 Ago 2026

Urolitina A

Qué es la urolitina A, cómo activa la mitofagia, qué muestran sus ensayos humanos y por qué no está autorizada como suplemento en la UE.

Sistema KRECE / Glosario
Urolitina A · postbiótico derivado de los elagitaninos
Urolitina A, la molécula de la mitofagia

La urolitina A no está en la granada. La fabrica tu intestino, y solo si tienes las bacterias adecuadas. Es el activador de mitofagia mejor estudiado en humanos, con un programa clínico serio detrás, y a la vez una molécula que no ha alcanzado el objetivo principal en sus dos ensayos aleatorizados de referencia. En Europa no puede venderse en cápsula, pero sí puede ir en una crema. Esta entrada explica por qué las cuatro cosas son ciertas a la vez.

Respuestas directas

Lo que has venido a saber

¿Qué es exactamente la urolitina A?

Un postbiótico: un metabolito que produce la microbiota intestinal a partir de los elagitaninos de la granada, la nuez, la frambuesa o el roble. No la aporta el alimento; la fabrican tus bacterias a partir de lo que comes.

¿Funciona?

Depende de qué entiendas por funcionar. Tiene ensayos aleatorizados y con placebo, que es más de lo que puede decir casi ninguna molécula de este catálogo. Pero en los dos principales el objetivo primario no se alcanzó: las mejoras aparecieron en objetivos secundarios como la resistencia muscular y la fuerza.

¿Se puede comprar en España?

Como complemento alimenticio, no de forma legal. Es un nuevo alimento sin autorizar: la solicitud del fabricante lleva presentada desde 2018 y sigue en tramitación. Lo que se compra por internet entra fuera del marco europeo.

¿Y entonces por qué hay cremas con urolitina A?

Porque el cosmético se rige por otro reglamento, sin autorización previa para un ingrediente que no esté en los anexos de prohibidos o restringidos. La misma molécula está bloqueada en cápsula y permitida en crema, y no es una contradicción: son dos marcos legales distintos.

¿Es segura?

En los ensayos publicados fue bien tolerada hasta 1.000 mg diarios durante cuatro meses, sin diferencias de efectos adversos frente a placebo. No hay datos en embarazo, lactancia, menores ni en pacientes oncológicos, y ahí la ausencia de datos no es un permiso.

¿Qué dice KRECE?

Que el mecanismo es real y el programa clínico es de los más honestos del sector de la longevidad, precisamente porque publica los objetivos que falla. El problema no es la molécula: es el salto entre lo que dicen los papers y lo que dice la etiqueta.

El análisis

La urolitina A, sección a sección

Qué es la urolitina A y por qué no está en la granada

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Conviene empezar deshaciendo el malentendido comercial más extendido sobre esta molécula: la urolitina A no se encuentra en ningún alimento. Lo que contienen la granada, la nuez, la frambuesa, la fresa o el vino criado en roble son elagitaninos, unos polifenoles grandes que el cuerpo no absorbe. En el estómago se hidrolizan a ácido elágico, y es en el colon donde la microbiota los transforma en urolitinas.

Químicamente es una dibenzopiranona pequeña y sencilla, de fórmula C13H8O4, muy lejos de la complejidad de sus precursores. Esa simplicidad es precisamente lo que le permite absorberse y llegar a los tejidos, algo que sus precursores no consiguen. Quien quiera el detalle de la nomenclatura lo tiene en su ficha de PubChem, con el identificador 5488186.

La consecuencia práctica de todo esto es contundente y es el punto donde empieza a separarse la biología del marketing: comer granada no te da urolitina A. Te da el sustrato. Lo que hagas con él depende de qué bacterias tengas, y ese es el asunto de la sección tercera. El mismo mecanismo aparece por otra vía en el extracto de granada frente al inflammaging y en el aceite de semilla de granada, que son piezas distintas y con moléculas distintas.

Cómo actúa: mitofagia y control de calidad mitocondrial

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La urolitina A hace una sola cosa relevante, y de ahí sale absolutamente todo lo demás: induce mitofagia. La mitofagia es la variante especializada de la autofagia que se ocupa de identificar mitocondrias dañadas, marcarlas y enviarlas al lisosoma para que se reciclen. Es el control de calidad del orgánulo que produce tu energía.

Importa entender qué no hace, porque el error habitual es el contrario. La urolitina A no repara mitocondrias ni fabrica mitocondrias nuevas. Retira las que ya no funcionan. La fabricación de mitocondrias nuevas es biogénesis, que es otro proceso, con otras palancas y otra evidencia, y el desarrollo completo de la maquinaria vive en la mitocondria como centro de señalización del envejecimiento.

El razonamiento biológico de fondo es sólido y está bien establecido con independencia de esta molécula: con la edad, la mitofagia se vuelve menos eficiente, las mitocondrias averiadas se acumulan y la célula produce menos energía y más estrés oxidativo. Restaurar ese reciclado es una diana legítima del envejecimiento, y la desarrollamos en la pieza de mitofagia, ejercicio y rapamicina, que es la pieza dueña del mecanismo en esta casa y donde esta molécula se compara con las otras palancas disponibles.

Conviene tener presente que el ejercicio activa mitofagia sin coste ni etiqueta, y que la jerarquía de intervenciones sobre la mitocondria está ordenada en restauración mitocondrial. Cualquier suplemento que actúe sobre esta ruta compite con una intervención gratuita y mejor documentada, y esa comparación debería aparecer en toda conversación honesta sobre el tema.

El problema del metabolizador: la lotería de tu microbiota

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Aquí está el argumento más sólido a favor de suplementar y, curiosamente, también el más ignorado por quien vende granada. Producir urolitina A a partir de elagitaninos requiere bacterias concretas, y no todo el mundo las tiene. La literatura sitúa en torno a un 40 por ciento de la población la proporción capaz de convertir de forma eficiente, con una variabilidad individual enorme.

Esto convierte a los estudios epidemiológicos sobre consumo de granada en poco informativos, porque la exposición real a la molécula activa depende de una variable que el estudio no mide. Dos personas con la misma dieta pueden tener concentraciones plasmáticas que difieren en un orden de magnitud, y la responsable es la microbiota intestinal funcionando como órgano metabólico.

De ahí sale la propuesta comercial completa: suplementar directamente con la molécula final salta la lotería bacteriana. El argumento es correcto y es honesto. Lo que no es honesto es lo contrario, que también se ve: vender extracto de granada prometiendo los efectos que solo se han medido administrando urolitina A pura. No son el mismo producto ni el mismo nivel de evidencia.

Qué muestran los ensayos orales en humanos

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El programa clínico es real y tiene el mérito de existir, algo que casi ninguna molécula de longevidad puede decir. Empieza en 2019 con el primer ensayo en humanos, publicado en Nature Metabolism, en mayores sedentarios y con dosis únicas y repetidas durante cuatro semanas. Su objetivo principal era la seguridad, y ahí salió bien: fue segura y biodisponible en plasma a todas las dosis probadas.

Ese estudio también describió cambios en acilcarnitinas plasmáticas y en la expresión de genes mitocondriales del músculo esquelético con 500 y 1.000 mg. Es importante situarlo bien: esos hallazgos eran objetivos secundarios y son biomarcadores moleculares, no resultados clínicos. Un cambio de expresión génica en una biopsia no es una persona que camina mejor.

En 2022 llegan los dos ensayos que sostienen todo el edificio. El publicado en JAMA Network Open aleatorizó a 66 adultos de 65 a 90 años a 1.000 mg diarios o placebo durante cuatro meses, con análisis por intención de tratar. El de Cell Reports Medicine hizo lo propio en adultos de edad media, también a cuatro meses y con dos dosis. Los dos son aleatorizados, con placebo y a doble ciego, que es el diseño correcto.

Los resultados que se citan en la publicidad son ciertos: mejoró la resistencia muscular medida como número de contracciones hasta la fatiga, mejoró la fuerza en torno a un 12 por ciento en el ensayo de edad media, y bajaron las acilcarnitinas y la proteína C reactiva. Lo que no se cita es lo que viene en la sección siguiente, y cambia bastante la lectura.

Una revisión sistemática posterior que agrupó cinco ensayos y unos 250 participantes encontró un efecto antiinflamatorio dependiente de dosis y una activación consistente de los marcadores de mitofagia, pero ningún efecto sobre la producción máxima de ATP, la composición corporal ni los desenlaces cardiovasculares. Para comparar con otras moléculas que dicen actuar sobre la mitocondria, están los precursores de NAD, la espermidina y los péptidos mitocondriales.

El patrón: el objetivo primario que no se alcanza

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Este es el dato que separa una lectura seria del resumen de la etiqueta, y merece decirse sin rodeos. En los dos ensayos aleatorizados de referencia, el objetivo primario no se alcanzó.

En el ensayo de JAMA Network Open, el objetivo primario eran dos medidas: la distancia recorrida en seis minutos y la producción máxima de ATP en el músculo de la mano, medida por espectroscopia de resonancia magnética. Ninguna de las dos mejoró de forma significativa frente a placebo. Los propios autores lo escriben en las conclusiones. Lo que sí mejoró fue la resistencia muscular en mano y pierna, que era objetivo secundario.

En el ensayo de Cell Reports Medicine ocurre lo mismo con otra medida. El objetivo primario era la potencia pico, y el resumen del propio artículo dice que no se observó una mejora significativa en ese parámetro. Las mejoras aparecen en fuerza, en consumo pico de oxígeno y en el test de seis minutos, todas secundarias.

Un objetivo primario fallido no significa que la molécula sea inútil. Significa dos cosas concretas: que la hipótesis que los investigadores consideraron más importante antes de empezar no se confirmó, y que todo lo demás pasa a ser generador de hipótesis, no confirmatorio. La diferencia es la misma que separa un descubrimiento de una pista, y es una distinción que explicamos en el marco fundacional del healthspan.

Aquí conviene además ser justo con el fabricante. Que estos datos se puedan leer es porque se publicaron en revistas serias, con el resultado negativo incluido. Comparado con el estándar del sector, donde lo habitual es no ensayar nada o no publicar lo que sale mal, es un mérito real. La crítica no va contra quien hizo los ensayos: va contra el salto que ocurre después, cuando el resultado secundario viaja a la etiqueta sin el adjetivo.

La vía tópica y el preprint sobre el que se ha construido una línea de lujo

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En 2026 la urolitina A entró en la cosmética de gama alta cuando un grupo cosmético de primer nivel lanzó una línea de longevidad cutánea formulada con la versión purificada de la molécula, tras invertir en la biotecnológica que la fabrica. El argumento de venta es actuar sobre la edad biológica de la piel y no sobre el efecto visible inmediato. Como marco general del envejecimiento cutáneo, la pieza de referencia es glicación y piel.

La evidencia tópica que sostiene ese lanzamiento son tres ensayos aleatorizados reunidos en un solo documento. Y aquí llega el dato que ningún dosier de prensa menciona: ese documento sigue siendo un preprint. Se publicó en medRxiv el 20 de junio de 2023, en su versión primera, y tres años después no ha aparecido en ninguna revista con revisión por pares.

El contenido del preprint importa tanto como su estatus, y no es homogéneo. El primer ensayo, con 48 mujeres posmenopáusicas, sí estaba controlado con placebo y a doble ciego: el 1 por ciento redujo la profundidad de la arruga y activó rutas de síntesis de colágeno en biopsia, mientras que el 0,5 por ciento no tuvo ningún efecto significativo. Eso es una relación con la dosis, que es buena señal.

El problema está en el segundo ensayo, que es el más grande con 108 participantes y el que sostiene el mensaje comercial de reducción de arrugas. En ese estudio la crema con urolitina A al 1 por ciento se comparó contra la zona sin tratar, no contra el mismo vehículo sin activo. Cualquier hidratante mejora el aspecto de una arruga y la hidratación frente a piel desnuda, así que ese diseño no permite separar el efecto de la molécula del efecto de la crema. Es el mismo error de lectura que analizamos en los cosmecéuticos mitocondriales.

El tercer ensayo, sobre eritema inducido por radiación ultravioleta, tenía 22 participantes y encontró una reducción del enrojecimiento en torno al 14 por ciento, otra vez frente a zona sin tratar, sin beneficio ni del placebo ni de la dosis baja. Es un resultado interesante en una muestra pequeña, y conviene decir lo que no es: no es un factor de protección solar ni sustituye a uno.

Queda el capítulo de la independencia, que aquí es un elemento del diseño y no una insinuación. El estudio lo financió el fabricante, cinco de los ocho firmantes son empleados suyos, el centro que reclutó y midió fue una empresa de investigación por contrato, y el comité ético que aprobó los ensayos fue el de ese mismo centro. Los autores lo declaran todo con transparencia. Nada de eso invalida el trabajo, pero es exactamente el escenario en el que la revisión por pares importa más, y es la que falta.

Sobre la molécula aplicada a la piel, el estándar de comparación tampoco es neutro: el retinoide sigue teniendo mucha más evidencia acumulada para la arruga. Quien busque la comparativa de activos peptídicos la tiene en los mejores péptidos para la piel.

Prohibida en cápsula, permitida en crema: la asimetría europea

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Esta es la parte que ningún artículo patrocinado te va a contar, y es la que más afecta a un lector español. La urolitina A no está autorizada como nuevo alimento en la Unión Europea. No tiene historial de consumo significativo antes del 15 de mayo de 1997, así que entra de lleno en el régimen de autorización previa, y sin figurar en la lista de la Unión no puede comercializarse legalmente como complemento alimenticio.

El expediente existe y es público. El fabricante presentó su solicitud con el número 2018/0538, para urolitina A sintética con una pureza mínima del 97 por ciento, destinada a cereales, barritas y complementos. Ocho años después sigue en la lista de solicitudes en curso. La prensa sectorial informó a comienzos de 2026 de que hay dictamen favorable de seguridad y de que la autorización está en trámite, pero mientras no se actualice la lista de la Unión, el producto no es legal aquí.

Y sin embargo la crema sí lo es. La razón es que el cosmético se rige por un reglamento distinto que no exige autorización previa para un ingrediente que no esté en los anexos de sustancias prohibidas, restringidas, colorantes, conservantes o filtros solares. La responsabilidad recae en el evaluador de seguridad del producto acabado y en la persona responsable que lo pone en el mercado, no en un permiso previo del regulador.

El resultado es la asimetría del titular, y merece la pena entenderla porque se repite con otras moléculas de moda. Una misma sustancia puede estar bloqueada para tomarla y permitida para aplicártela, y eso no dice nada sobre su eficacia ni sobre su seguridad relativa: dice que la carga de la prueba está repartida de forma distinta en cada marco. Un lector informado no debería leer la presencia de un ingrediente en una crema europea como un aval de eficacia.

Hay un matiz añadido que conviene tener claro. Aunque el ingrediente sea legal en cosmética, el mensaje no lo es siempre: un cosmético no puede atribuirse propiedades de tratamiento ni afirmar que actúa sobre una enfermedad, y las alegaciones de salud en alimentación requieren autorización específica que esta molécula no tiene.

Seguridad, dosis y quién debe abstenerse

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Lo esencial: en los ensayos publicados fue bien tolerada hasta 1.000 mg diarios durante cuatro meses, sin diferencias de efectos adversos frente a placebo, pero no existen datos en embarazo, lactancia, menores de edad ni en pacientes con cáncer en tratamiento, y en esos casos la ausencia de datos se lee como no, no como probablemente sí. Nada de lo que sigue sustituye a un médico.

El perfil de seguridad conocido es tranquilizador dentro de sus límites. El primer ensayo en humanos tenía la seguridad como objetivo principal y la cumplió, y el ensayo de cuatro meses en mayores no encontró diferencias estadísticas en efectos adversos entre el grupo activo y el placebo. Los estudios de toxicidad en animales a 28 y 90 días tampoco mostraron hallazgos toxicológicos en los parámetros medidos.

Las dosis usadas en la literatura son de 500 y 1.000 mg al día por vía oral, y de 0,5 y 1 por ciento en las formulaciones tópicas ensayadas. En la vía tópica la dosis baja no funcionó, lo que tiene una consecuencia práctica inmediata: un cosmético que no declare la concentración del activo no permite saber si está en el rango que se ensayó.

Los grupos en los que recomendamos abstenerse son los previsibles y la razón es siempre la misma. Embarazo y lactancia, menores de edad, y cualquier persona en tratamiento oncológico activo: en este último caso porque la mitofagia y la autofagia son rutas que la propia célula tumoral utiliza para sobrevivir al estrés, y el efecto neto de modularlas durante un tratamiento no está establecido. También conviene consultar antes si hay hepatopatía o polimedicación.

Queda un riesgo que no es farmacológico sino de producto, y es probablemente el mayor de todos aquí. Al no estar autorizada en la Unión Europea, lo que llega al consumidor español no pasa por ningún control europeo de identidad ni de pureza. La molécula puede ser segura y el bote no serlo. Cómo se comprueba eso está en la sección siguiente.

Qué circula en el mercado y cómo leer una etiqueta

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El mercado de esta molécula tiene tres capas y conviene distinguirlas antes de comparar precios. La primera es el producto de la biotecnológica que financió los ensayos, que es la versión concreta que se ha estudiado y la que se analiza en la monografía de Timeline y Mitopure. La segunda es la urolitina A genérica de fabricantes asiáticos, químicamente la misma molécula si la pureza es real, pero sin ningún ensayo propio detrás. La tercera es el extracto de granada vendido como si fuera lo mismo, que no lo es.

La comprobación mínima antes de comprar cualquiera de las dos primeras es la de siempre y no admite atajos: pureza declarada con un método analítico concreto, lote identificable, y un certificado de análisis de un laboratorio tercero que no dependa del vendedor. Sin eso, lo que compras es una etiqueta. El procedimiento completo está en cómo se mide de verdad la función mitocondrial si además quieres verificar que algo cambia en ti.

Hay una señal de alarma específica para esta molécula que conviene aprender a detectar. Cuando un producto habla de elagitaninos, ácido elágico o extracto de granada estandarizado y a continuación cita los estudios de urolitina A, está encadenando dos cosas que la biología separa: el estudio se hizo con la molécula final, no con el precursor, y el precursor solo llega a molécula final si tu microbiota coopera.

Sobre el precio, el juicio es sencillo. Estamos ante una molécula con mecanismo real, ensayos con placebo, objetivos primarios fallidos y sin autorización europea para su venta como suplemento. Eso no justifica el precio de una intervención probada, y sí justifica la curiosidad de quien quiera seguir el expediente.

Comparativa

Usos atribuidos a la urolitina A y el nivel de evidencia de cada uno

Efectos atribuidos a la urolitina A, con su respaldo real y su estado en la UE, auditado por krece.io
Uso o efectoQué muestra la evidenciaNivel (N0-N5)Estado en la UEVeredicto KRECE
Activación de la mitofagiaAumento consistente de marcadores de mitofagia en músculo y plasma.N4Sin autorizar como alimentoMecanismo demostrado
Resistencia muscular en mayoresMás contracciones hasta la fatiga con 1.000 mg y cuatro meses.N4Sin autorizar como alimentoObjetivo secundario
Fuerza muscular en edad mediaMejora en torno al 12 por ciento frente a placebo.N4Sin autorizar como alimentoObjetivo secundario
Distancia recorrida en seis minutosSin diferencia significativa frente a placebo en mayores.N4Sin autorizar como alimentoObjetivo primario fallido
Producción máxima de ATP muscularSin efecto en el ensayo de mayores ni en la revisión que agrupa cinco.N5Sin autorizar como alimentoSin efecto demostrado
Marcadores de inflamaciónDescenso de proteína C reactiva dependiente de dosis.N4Sin autorizar como alimentoSeñal consistente, sin desenlace clínico
Arrugas con aplicación tópica al 1 por cientoReducción de profundidad, pero el ensayo grande compara contra piel sin tratar.N3Legal en cosméticoPreprint sin revisión por pares
Protección frente a eritema ultravioletaDescenso del enrojecimiento en torno al 14 por ciento con 22 participantes.N3Legal en cosméticoNo sustituye a un fotoprotector
Composición corporal y salud cardiovascularNingún efecto en la revisión sistemática de cinco ensayos.N5Sin autorizar como alimentoSin efecto demostrado

Fíjate en la asimetría de la penúltima columna: el nivel de evidencia es más alto por vía oral y más bajo por vía tópica, y sin embargo es la vía tópica la que está legalmente disponible en Europa. La regulación no ordena por evidencia, ordena por categoría de producto.

Puntos clave

Urolitina A: 5 cosas que la evidencia deja claras

  1. La urolitina A no está en ningún alimento: la fabrica tu microbiota a partir de los elagitaninos de la granada o la nuez, y solo en torno al 40 por ciento de la población convierte de forma eficiente.
  2. Hace una sola cosa: activa la mitofagia. No repara mitocondrias ni fabrica nuevas. Retira las averiadas, que es un objetivo legítimo del envejecimiento y que el ejercicio también consigue.
  3. En sus dos ensayos aleatorizados de referencia el objetivo primario no se alcanzó. Lo que mejoró fue secundario: resistencia muscular, fuerza en torno al 12 por ciento y marcadores de inflamación.
  4. La evidencia tópica descansa en un preprint de 2023 que sigue sin revisión por pares, financiado por el fabricante, y cuyo ensayo mayor compara la crema contra piel sin tratar en vez de contra vehículo.
  5. En la Unión Europea no está autorizada como complemento alimenticio y su expediente lleva desde 2018 en tramitación, pero sí puede ir en un cosmético porque ese marco no exige autorización previa.
Posición oficial

La posición de KRECE

La urolitina A es una de las moléculas más serias del sector de la longevidad, y precisamente por eso merece que se la lea entera. Tiene mecanismo definido, ensayos aleatorizados con placebo, publicación en revistas de primer nivel y un fabricante que ha invertido en generar datos en vez de en generar testimonios. Eso la coloca por encima del 90 por ciento del catálogo. También significa que se le puede exigir más.

Lo exigible es que se cuente el objetivo primario. En el ensayo de mayores no mejoraron ni la distancia caminada ni la producción de ATP; en el de edad media no mejoró la potencia pico. Los resultados positivos son reales y son secundarios, y la diferencia entre una cosa y otra no es un tecnicismo estadístico: es la diferencia entre confirmar una hipótesis y sugerir la siguiente. Quien te venda el 12 por ciento de fuerza sin decirte qué falló te está contando la mitad.

Sobre la vía tópica somos bastante más duros. Que una línea cosmética de gama alta se construya sobre un preprint que lleva tres años sin pasar revisión por pares no es un detalle bibliográfico. Y el ensayo mayor de ese preprint compara una crema contra piel desnuda: eso mide el efecto de hidratar, no el efecto de la molécula. Cuando el diseño no permite separar el activo del vehículo, el resultado no puede atribuirse al activo, por muy prestigioso que sea el logotipo del frasco.

La asimetría regulatoria europea hay que entenderla y no confundirla con un aval. Que la molécula esté bloqueada en cápsula y permitida en crema no dice que la crema esté mejor respaldada: dice que la cosmética no exige permiso previo y la alimentación sí. Leer la presencia de un ingrediente en un producto europeo como prueba de que funciona es el error de lectura más caro que se comete en esta categoría.

Qué haríamos nosotros. Si la mitofagia te interesa, la palanca con más evidencia y coste cero sigue siendo el ejercicio, y está desarrollada en nuestras piezas de mecanismo. Si aun así quieres la molécula, asume tres cosas: que compras un producto sin autorización europea, que pagas precio de intervención probada por una que tiene los primarios fallidos, y que ninguna etiqueta te va a certificar lo que hay dentro. No es un disparate. Es una apuesta, y conviene saber que lo es.

Consultas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la urolitina A

¿La urolitina A está en la granada?
No. La granada, la nuez, la frambuesa y el roble contienen elagitaninos, que el cuerpo no absorbe. La urolitina A la fabrica la microbiota del colon a partir de ellos, y solo en torno al 40 por ciento de la población convierte de forma eficiente. Comer granada aporta el sustrato, no la molécula.
¿Se puede comprar urolitina A legalmente en España?
Como complemento alimenticio, no. Es un nuevo alimento sin autorizar en la Unión Europea: la solicitud del fabricante lleva presentada desde 2018 y sigue en tramitación, así que la molécula no figura en la lista de la Unión. Lo que se adquiere por internet entra fuera del marco europeo y sin control de identidad ni de pureza.
¿Por qué hay cremas con urolitina A si no está autorizada?
Porque el cosmético se rige por otro reglamento europeo, que no exige autorización previa para un ingrediente que no esté en los anexos de sustancias prohibidas, restringidas, colorantes, conservantes o filtros. La responsabilidad recae en el evaluador de seguridad del producto acabado. Que un ingrediente sea legal en cosmética no significa que su eficacia esté avalada por el regulador.
¿Qué dosis de urolitina A se ha estudiado?
Por vía oral, 500 y 1.000 mg diarios durante periodos de cuatro semanas a cuatro meses. Por vía tópica se ensayaron el 0,5 y el 1 por ciento, y la concentración baja no mostró efecto significativo. Un cosmético que no declare la concentración del activo no permite saber si está en el rango ensayado.
¿Es lo mismo urolitina A que extracto de granada?
No, y confundirlos es el error comercial más frecuente con esta molécula. Los ensayos clínicos se hicieron con urolitina A pura, no con extracto. El extracto aporta precursores que solo se convierten en molécula activa si tu microbiota tiene las bacterias necesarias, y en muchas personas eso no ocurre.
¿Tiene efectos secundarios la urolitina A?
En los ensayos publicados fue bien tolerada, sin diferencias de efectos adversos frente a placebo hasta 1.000 mg diarios durante cuatro meses. No hay datos en embarazo, lactancia, menores de edad ni en pacientes con cáncer en tratamiento activo, y en esos grupos recomendamos abstenerse. Consulta con un médico antes de tomarla si sigues cualquier tratamiento.
Fuentes de información

En qué se basa este artículo

Ver las 8 fuentes
  1. National Center for Biotechnology Information. PubChem, urolitina A, identificador de compuesto 5488186.Nomenclatura de referencia y fórmula molecular C13H8O4. Es el único identificador que emite el schema de esta pieza. Verificado el 5 de agosto de 2026.
  2. Andreux PA, Blanco-Bose W, Ryu D, et al. The mitophagy activator urolithin A is safe and induces a molecular signature of improved mitochondrial and cellular health in humans. Nature Metabolism. 2019, volumen 1, páginas 595 a 603.Primer ensayo en humanos. El objetivo principal era la seguridad y se cumplió. Los cambios en acilcarnitinas y en expresión génica mitocondrial fueron objetivos secundarios.
  3. Liu S, D’Amico D, Shankland E, et al. Effect of Urolithin A Supplementation on Muscle Endurance and Mitochondrial Health in Older Adults: A Randomized Clinical Trial. JAMA Network Open. 2022, volumen 5, número 1, e2144279.66 adultos de 65 a 90 años, 1.000 mg diarios, cuatro meses. Fuente del dato central de esta entrada: la distancia recorrida en seis minutos y la producción máxima de ATP, que eran el objetivo primario, no mejoraron de forma significativa frente a placebo.
  4. Singh A, D’Amico D, Andreux PA, et al. Urolithin A improves muscle strength, exercise performance, and biomarkers of mitochondrial health in a randomized trial in middle-aged adults. Cell Reports Medicine. 2022, volumen 3, número 5, 100633.Ensayo en adultos de edad media. Mejora de fuerza en torno al 12 por ciento, pero el propio resumen declara que no hubo mejora significativa en la potencia pico, que era el objetivo primario.
  5. D’Amico D, Fouassier AM, Faitg J, et al. Topical application of Urolithin A slows intrinsic skin aging and protects from UVB-mediated photodamage. medRxiv, preprint publicado el 20 de junio de 2023.Los tres ensayos tópicos que sostienen el argumento cosmético. Sigue siendo un preprint en su versión primera tres años después. Financiado por el fabricante, con cinco de los ocho firmantes en su plantilla y con el comité ético del propio centro que ejecutó los estudios. El ensayo mayor, de 108 participantes, compara contra zona sin tratar y no contra vehículo.
  6. Comisión Europea, Seguridad Alimentaria. Resumen de la solicitud en curso 2018/0538, urolitina A, Amazentis SA.Expediente de nuevo alimento presentado en 2018 para urolitina A sintética de pureza mínima del 97 por ciento. Sigue en la lista de solicitudes en tramitación. La prensa sectorial informó en febrero de 2026 de que existe dictamen favorable de seguridad y de que la autorización está en curso; no hemos podido abrir ese dictamen y no lo afirmamos como propio.
  7. Comisión Europea, Seguridad Alimentaria. Autorizaciones de nuevos alimentos y lista de la Unión.Marco del Reglamento 2015/2283. Un alimento sin consumo significativo en la Unión antes del 15 de mayo de 1997 solo puede comercializarse tras un acto de ejecución que actualice la lista de la Unión.
  8. Comisión Europea, Mercado Interior. Base de datos de ingredientes cosméticos, CosIng.Fuente de la asimetría regulatoria: solo el Reglamento 1223/2009 y sus anexos determinan si una sustancia puede usarse en cosmética, y la aparición de un ingrediente en la base no implica autorización ni aval de eficacia.
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