Ilustración molecular de los macrófagos, con uno de ellos extendiendo pseudópodos para fagocitar una célula senescente mientras acumula gotas de colesterol.
GLOSARIO · 23 Sep 2026

Macrófagos

Qué son los macrófagos, qué hacen y por qué el modelo M1/M2 se queda corto. Su papel en el envejecimiento y qué suplementos tienen evidencia.

Sistema KRECE / Glosario
Macrófagos · fagocitosis · inmunidad innata · envejecimiento
Macrófagoslas células que limpian el cuerpo, y que también envejecen

El macrófago es la célula que come: bacterias, células muertas, glóbulos rojos gastados y colesterol. De su trabajo depende que una inflamación se apague y que el hierro se recicle. Con los años cambia de comportamiento, y esa es la parte que casi nunca se cuenta. Esta entrada explica qué es, de dónde sale, por qué el esquema M1 y M2 se queda corto y qué se vende para activarlo sin datos.

Respuestas directas

Lo que has venido a saber

¿Qué es un macrófago?

Una célula del sistema inmunitario innato, de vida larga, que vive en los tejidos y se dedica a fagocitar: engulle y digiere microbios, células muertas y restos. Además avisa al resto del sistema inmunitario y participa en la reparación del tejido. Hay una población distinta en casi cada órgano.

¿Los macrófagos vienen de los monocitos de la sangre?

Solo una parte. Muchos macrófagos residentes se originan en el embrión, en el saco vitelino, y se mantienen en su tejido toda la vida; la microglía del cerebro es el ejemplo mejor demostrado. Los que derivan del monocito llegan sobre todo cuando hay inflamación.

¿Qué son los macrófagos M1 y M2?

Dos etiquetas de laboratorio: M1 para el macrófago estimulado con señales bacterianas o interferón, M2 para el estimulado con interleucina 4. En el cuerpo no hay dos cajas, hay un espectro, y el consenso de nomenclatura de 2014 calificó la descripción al uso de polémica y confusa.

¿Qué tienen que ver con el envejecimiento?

Mucho, y por varias vías. En ratón, macrófagos inflamatorios cargados de la enzima CD38 se acumulan con la edad y consumen NAD+. Los macrófagos cargados de colesterol forman la placa de ateroma, y los de la grasa visceral alimentan la inflamación crónica. Son a la vez víctimas y motores del envejecimiento.

¿Hay algún suplemento que active los macrófagos?

Ninguno con evidencia clínica de hacerlo, y activarlos más no es necesariamente mejor. Lo que se sostiene es corregir déficits reales. El producto vendido como factor activador de macrófagos, el GcMAF, es un fraude documentado: su ensayo clínico fue retractado y el regulador británico cerró su producción por riesgo de contaminación.

¿Se pueden medir en un análisis de sangre?

No en un análisis de rutina. El hemograma cuenta monocitos, que circulan en sangre, no los macrófagos de los tejidos. Ningún test de consumo mide la salud de tus macrófagos, y cualquier alteración del recuento se interpreta con un médico.

Contexto

Qué es un macrófago

La célula que come, y quién la vio primero

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Un macrófago es una célula del sistema inmunitario innato especializada en fagocitar: rodear una partícula con su membrana, encerrarla en una vesícula y digerirla. La nomenclatura médica de referencia lo define como la célula fagocítica de vida relativamente larga de los tejidos de los mamíferos y lo cataloga con el identificador D008264. El nombre viene del griego y significa gran comedor.

La observación que lo descubrió es de las más elegantes de la biología. En Messina, Iliá Méchnikov vio en larvas de estrella de mar unas células móviles que sospechó defensivas, y para comprobarlo les clavó espinas de un mandarino que había preparado como árbol de Navidad para sus hijos. A la mañana siguiente las espinas estaban rodeadas de esas células. De ahí sacó la idea de que los leucocitos podían engullir y digerir las bacterias que entran en el cuerpo. Presentó su primer trabajo sobre la fagocitosis en Odesa, en 1883, y en 1908 compartió el Nobel de Fisiología o Medicina con Paul Ehrlich, en reconocimiento de sus trabajos sobre la inmunidad.

Tres rasgos lo separan de otras células que también comen. Vive mucho: el neutrófilo, el otro gran fagocito, dura poco en los tejidos, y el macrófago se queda. Es residente: cada órgano tiene su propia población, a menudo con nombre propio. Y no solo mata: limpia, recicla, repara y participa en decidir cuándo una inflamación debe apagarse.

Por eso es una pieza central de la longevidad y no solo de las infecciones. Cuando el macrófago falla con la edad no falla un antibiótico interno: falla el servicio de limpieza y mantenimiento de los tejidos. El marco general de cómo envejece el sistema inmunitario está en inmunosenescencia; aquí nos quedamos con esta célula.

Dos orígenes: el embrión y el monocito

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El modelo de manual dice que el monocito sale de la médula ósea, circula por la sangre y, al entrar en un tejido, se convierte en macrófago. Es verdad para una parte de los macrófagos, no para todos, y la propia definición de la nomenclatura médica todavía lo describe así, como célula derivada de los monocitos de la sangre.

El trabajo que cambió el cuadro es de 2010. Ginhoux y colaboradores siguieron en ratón el linaje de las células con marcadores genéticos y demostraron que la microglía adulta procede de progenitores mieloides primitivos que aparecen antes del día embrionario 8, y que los progenitores de la médula posteriores al nacimiento no contribuyen de forma significativa a mantenerla. Nivel N1: modelo animal con trazado de linaje.

La revisión de Lazarov y colaboradores en Nature, en 2023, lo generaliza con esta frase: «Embryo-derived tissue-resident macrophages are the first representatives of the haematopoietic lineage to emerge in metazoans». Traducido: los macrófagos residentes de origen embrionario son los primeros representantes del linaje sanguíneo que aparecen en los animales. Según esa revisión se originan en el saco vitelino, se especializan por tejido mientras se forman los órganos, persisten en el adulto y son distintos, en desarrollo y en función, de los que derivan de la médula y del monocito.

La consecuencia práctica es de primer orden. Un tejido tiene dos poblaciones que no hacen lo mismo: la residente, que mantiene y repara, y la reclutada desde el monocito, que llega en masa cuando hay inflamación. Buena parte de lo que se desordena con la edad es el equilibrio entre ambas. Qué proporción de cada una tiene cada órgano humano adulto no lo cifra esta entrada: el dato procede sobre todo de ratón y no se ha verificado tejido a tejido.

Un macrófago distinto en cada tejido

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Cada órgano tiene sus macrófagos, adaptados a su trabajo. La nomenclatura médica cita como tipos principales los macrófagos peritoneales y alveolares, los histiocitos, las células de Kupffer y los osteoclastos, y la lista crece cuando se mira órgano a órgano.

Microglía, en el cerebro. Vigila el tejido, retira restos y participa en la poda de conexiones. Tiene sección propia más abajo, porque es el caso de origen embrionario mejor demostrado.

Células de Kupffer, en el hígado. Todo lo que atraviesa la barrera intestinal llega primero al hígado por la vena porta, y allí lo esperan. La relación con la permeabilidad del intestino está desarrollada en barrera intestinal.

Macrófagos alveolares, en el pulmón, que limpian lo que se inhala. Osteoclastos, en el hueso, que conviven con los osteoblastos y reabsorben matriz ósea. Macrófagos de la pulpa roja, en el bazo, que retiran los glóbulos rojos envejecidos. Y macrófagos asociados a la grasa, que conviven con los adipocitos.

La idea que conviene retener es que el macrófago no es una célula, es una familia. Decir que algo activa los macrófagos sin decir cuáles, dónde y hacia qué función es no decir nada, y es exactamente la frase con la que se venden la mayoría de productos inmunitarios.

Mecanismo

Lo que hace un macrófago

Fagocitosis y eferocitosis: comer y limpiar sin inflamar

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La fagocitosis es el trabajo que le da nombre. El macrófago reconoce la partícula con receptores de superficie, la rodea, la encierra en una vesícula y la fusiona con sus lisosomas, que la digieren. Sirve igual para una bacteria que para un cristal o un resto celular.

Pero su trabajo más frecuente no es matar microbios, es la eferocitosis: retirar las células que mueren de forma programada, un flujo constante en cualquier tejido. La eferocitosis bien hecha no enciende la inflamación: el tejido se limpia sin alarma. La nomenclatura médica la registra como descriptor propio, D000097242.

Al comer, el macrófago también informa. Presenta fragmentos de lo que ha digerido a los linfocitos y libera citoquinas que reclutan a otras células. Cuando detecta una señal de peligro, como los cristales de colesterol o de urato, puede encender el inflamasoma, un sensor interno que libera interleucina 1 beta; el mecanismo y sus fármacos viven en NLRP3. Y cuando lo que llega es lipopolisacárido bacteriano, la respuesta es la que describe endotoxinas.

Además participa en la reparación: tras una lesión coordina la limpieza del tejido dañado y la transición hacia la cicatrización. Por eso la frase más actividad es mejor no se aplica. Un macrófago que come mal deja restos; uno que inflama de más daña el tejido que debía proteger. La salud del macrófago es su capacidad de cambiar de función a tiempo, y esa flexibilidad es la que los trabajos de las secciones siguientes ven deteriorarse, sobre todo en ratón.

Del M1/M2 al espectro de activación

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Durante años se enseñó que los macrófagos son de dos tipos: M1, proinflamatorios y malos, y M2, reparadores y buenos. La clasificación nació en el laboratorio: un macrófago en cultivo estimulado con componentes bacterianos o interferón gamma adopta un perfil, y estimulado con interleucina 4 adopta otro.

El problema es tomar esas dos condiciones de cultivo por dos estados del cuerpo. En 2014, veinticinco inmunólogos firmaron un consenso de nomenclatura en Immunity que empieza así: «Description of macrophage activation is currently contentious and confusing». Traducido: la descripción de la activación de los macrófagos es hoy polémica y confusa. Y señalan como parte del problema que muchos investigadores siguen considerando que solo hay dos tipos de macrófagos activados, a menudo llamados M1 y M2.

Su propuesta es sencilla: nombrar la activación por el estímulo que la produce, declarar de dónde salen los macrófagos del experimento y usar un conjunto acordado de marcadores. En el tejido vivo un macrófago recibe muchas señales a la vez y adopta combinaciones que no caben en dos cajas.

Esto importa fuera del laboratorio porque el binario se ha convertido en marketing: pasar tus macrófagos de M1 a M2 es una promesa frecuente de suplementos y protocolos, y no describe nada medible en una persona. KRECE también lo ha usado como atajo: varias piezas del sitio hablan de macrófagos que pasan de M2 a M1 como si fuera un estado observable. El criterio desde esta entrada es usar tipo M1 y tipo M2 solo para condiciones de laboratorio y hablar de espectro cuando se habla del cuerpo.

Lo que sobrevive es la idea de fondo: el macrófago puede inclinarse hacia la defensa y la inflamación o hacia la reparación y la resolución, y un tejido sano necesita las dos en el momento adecuado. El nivel de este marco es consenso de expertos, no un ensayo.

El reciclaje del hierro, el trabajo que nadie ve

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Casi todo el hierro que usas cada día no viene de la comida: viene de glóbulos rojos viejos que los macrófagos desmontan. Según una revisión de 2018, entre 20 y 21 miligramos diarios se reciclan del grupo hemo de los eritrocitos en el bazo, frente a solo 1 o 2 miligramos absorbidos de la dieta. Los macrófagos de la pulpa roja reconocen los glóbulos envejecidos, los engullen y devuelven el hierro a la circulación.

La salida del hierro del macrófago tiene una puerta, la ferroportina, y un portero hormonal, la hepcidina, que se une a la ferroportina y provoca su degradación: el hierro queda encerrado en la célula. Cuando la inflamación dispara la hepcidina, el hierro se queda secuestrado en los macrófagos y baja en sangre. Es la anemia de la inflamación, y por qué cambia la lectura de la ferritina se explica en ferritina alta.

Y aquí aparece el envejecimiento. En 2023, Slusarczyk y colaboradores describieron en ratonas de 10 a 11 meses macrófagos del bazo sobrecargados de hierro, con menos ferroportina, menos capacidad para retirar glóbulos rojos y pérdida de estas células por una muerte dependiente de hierro parecida a la ferroptosis. Propusieron ese colapso como una marca temprana del envejecimiento, y una dieta con menos hierro lo atenuó.

Nivel N1, y conviene no saltar a conclusiones: el trabajo es en ratón y no justifica por sí solo restringir hierro en personas. Lo que sí refuerza es una regla que ya existía, no suplementar hierro sin una carencia documentada. Cuándo falta hierro de verdad se trata en ferritina baja.

Evidencia

Cómo envejecen los macrófagos

Macrófagos CD38 y la caída del NAD+

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El NAD+ baja en muchos tejidos con la edad, y durante años la explicación favorita fue que se fabricaba menos. En 2020, Covarrubias y colaboradores publicaron en Nature Metabolism un mecanismo por el lado del consumo: macrófagos proinflamatorios que se acumulan con la edad en la grasa visceral y en el hígado, con mucha CD38, una enzima que degrada NAD+.

La cadena que describen tiene tres eslabones. Las células senescentes se acumulan en esos tejidos con la edad. Su secreción inflamatoria, el SASP, induce a los macrófagos residentes a proliferar y a expresar CD38. Y esos macrófagos, con actividad NADasa dependiente de CD38, reducen el NAD+ del tejido. En sus datos se acumulaban los de tipo M1, en el vocabulario del propio estudio, y no los macrófagos sin estimular ni los de tipo M2.

Nivel N1: todo el trabajo es en ratón. El artículo tiene además una corrección publicada por los autores que arregla puntos de datos en dos figuras y una cita omitida, y que no cambia las conclusiones. Es una buena pieza de mecanismo y una mala base para comprar nada.

Qué no dice. No dice que en una persona mayor el NAD+ baje sobre todo por esto, ni que subir el NAD+ con precursores compense a los macrófagos, ni que bloquear CD38 sea seguro: CD38 es también una molécula de las células inmunitarias. La lectura sobre precursores está en precursores de NAD+ y la de por qué la premisa del NMN cojea, en NAD+ y edad.

Lo valioso del trabajo es conceptual: une tres piezas que se suelen tratar por separado, senescencia, inflamación y metabolismo energético, a través de una célula concreta. Es el tipo de puente que convierte los sellos del envejecimiento en algo más que una lista.

La célula espumosa y la placa de ateroma

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La revisión de Moore, Sheedy y Fisher en Nature Reviews Immunology, en 2013, define la aterosclerosis como una enfermedad inflamatoria crónica que nace de un desequilibrio del metabolismo de los lípidos y de una respuesta inmunitaria desadaptada, impulsada por la acumulación de macrófagos cargados de colesterol en la pared arterial. Esos macrófagos repletos de gotas de lípido se ven al microscopio con aspecto esponjoso y por eso se llaman células espumosas, descriptor D005487.

El proceso empieza fuera del macrófago. Las partículas que llevan apoB, la LDL entre ellas, entran en la pared arterial y quedan retenidas; los monocitos reclutados se convierten en macrófagos que engullen ese colesterol hasta saturarse. Por eso la palanca más contrastada contra la placa no actúa sobre el macrófago sino sobre lo que le llega: bajar las partículas con apoB. Está desarrollado en ApoB y en ApoB y Lp(a).

La misma revisión subraya algo que cambia la imagen estática de la placa: su contenido de macrófagos es un balance cinético entre los monocitos que llegan, su diferenciación y proliferación en el sitio, y su salida o su muerte. Tanto su número como su perfil inflamatorio influyen en el destino de la placa. Esa visión sale del análisis de la progresión y la regresión en modelos animales, así que su nivel es N1.

Dentro de la placa, los cristales de colesterol activan el inflamasoma del macrófago y liberan interleucina 1 beta. El ensayo CANTOS lo puso a prueba en 10.061 pacientes con infarto previo y proteína C reactiva elevada: el canakinumab, un anticuerpo contra la interleucina 1 beta, a 150 mg cada tres meses redujo los eventos cardiovasculares recurrentes frente a placebo sin tocar los lípidos. Y se asoció a más infecciones mortales que el placebo. El detalle del ensayo vive en NLRP3.

La lección es doble. Apagar una señal del macrófago protege el corazón y cuesta defensas: el macrófago inflamatorio no es un error que haya que eliminar, es una función que hay que tener en su sitio. Y el envejecimiento de la médula añade su propia capa, con clones mutados que producen macrófagos más inflamatorios dentro de la placa, en hematopoyesis clonal.

Los macrófagos de la grasa visceral

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En 2003, Weisberg y colaboradores mostraron en ratón que la proporción de células con marcador de macrófago en el tejido adiposo sube con el tamaño del adipocito y con la masa corporal, y encontraron relaciones similares en tejido subcutáneo humano. En sus datos, los macrófagos del tejido adiposo eran responsables de casi toda la expresión de TNF alfa del tejido.

Es el punto de partida de la idea de la grasa como órgano inflamado. Las estructuras en corona, macrófagos rodeando adipocitos muertos, y la mayor carga de macrófagos de la grasa visceral frente a la subcutánea están tratadas en tejido adiposo, que es su dueño en KRECE. Aquí no se repiten.

Lo que aporta esta entrada es la conexión con el resto. Esa misma grasa visceral es uno de los dos tejidos donde el trabajo de 2020 encontró los macrófagos con CD38: la grasa visceral no solo guarda energía, concentra macrófagos que inflaman y consumen NAD+, al menos en ratón. Por qué eso alimenta la resistencia a la insulina se explica en inflammaging.

El nivel de la relación entre macrófagos y adiposidad es N1 en el modelo animal, con correlación observacional en humanos. La proporción exacta de macrófagos en la grasa de una persona con obesidad no se cifra aquí, porque no se ha verificado en esta revisión.

La microglía, el macrófago del cerebro

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La microglía es la población de macrófagos residentes del sistema nervioso central, con descriptor propio, D017628. Vigila el tejido, retira restos y células muertas, participa en la poda de conexiones y responde a la lesión. Es la forma que tiene el cerebro de hacer su propia inmunidad innata.

Es también el mejor ejemplo del origen embrionario. El trabajo de Ginhoux de 2010 mostró en ratón que se mantiene sin aportes de la médula tras el nacimiento y que depende del receptor del factor estimulante de colonias 1, aunque se desarrolla sin el propio factor. En condiciones normales no se renueva desde la sangre, lo que ayuda a entender por qué su envejecimiento pesa tanto.

El resumen de ese mismo trabajo la asocia con la patogenia de muchas enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias del cerebro, y es el terreno más activo de la investigación. El marco clínico está en Alzheimer y el del cerebro que envejece, en mielina.

Aquí la advertencia del M1/M2 pesa todavía más. Leerás que la microglía pasa de M2 a M1 con la edad, y lo ha escrito también KRECE en inflammaging. Es una simplificación. La microglía envejecida no cambia de caja, cambia un repertorio entero de funciones, y reducirlo a dos letras hace creer que existe un botón para devolverla a su sitio. En personas no hay ninguno validado.

Suplementación

Suplementos y macrófagos

Suplementos para los macrófagos: qué dice la evidencia

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Una advertencia ordena toda la sección: no hay ningún suplemento con evidencia clínica de mejorar la función de los macrófagos en una persona sana. Lo que sigue es lo que tiene datos, con su nivel y con el dueño de cada tema en KRECE.

Vitamina D. Es la que tiene el mecanismo mejor descrito. En 2006, Liu y colaboradores mostraron en Science que el macrófago humano, al detectar bacterias, aumenta su receptor de vitamina D y la enzima que la activa, y fabrica catelicidina, un péptido antimicrobiano que mata a la bacteria de la tuberculosis dentro de la célula; los sueros con 25-hidroxivitamina D baja sostenían peor esa respuesta. Es mecanismo en células humanas. Pero el metaanálisis de 2025, con 40 ensayos y 61.589 participantes, no encontró un efecto significativo sobre las infecciones respiratorias agudas: odds ratio de 0,94, con un intervalo de confianza del 95 % de 0,88 a 1,00. Corregir un déficit tiene sentido; suplementar para reforzar las defensas, no. Dosis y formas en vitamina D3; la catelicidina tiene su entrada en LL-37.

Lo que dice la ley europea. El Reglamento 432/2012 autoriza para varios nutrientes, entre ellos las vitaminas A, B6 y B12, el cobre, el hierro, los folatos y el selenio, la misma fórmula: contribuyen al funcionamiento normal del sistema inmunitario. Normal, no reforzado. El zinc y la vitamina C siguen la misma lógica de corregir una carencia, y se desarrollan en zinc y en vitamina C.

Urolitina A. Es la única con un ensayo aleatorizado reciente que mide función de células inmunitarias innatas en humanos. En 2025, Denk y colaboradores dieron 1.000 mg al día o placebo durante 4 semanas a 50 adultos sanos de mediana edad. Los objetivos principales eran de linfocitos T; entre los secundarios aumentaron los monocitos no clásicos y mejoró la captación de bacterias por los monocitos. Nivel N4 de un solo ensayo, pequeño, corto y con desenlaces intermedios, y el monocito no es el macrófago del tejido. El mecanismo está en urolitina A y en mitofagia.

Beta-glucanos. En 2012, Quintin y colaboradores mostraron en ratón y en cultivo que los beta-glucanos de la pared de los hongos reprograman a los monocitos a través del receptor dectina 1, con cambios epigenéticos que aumentan su respuesta posterior: es lo que se llama inmunidad entrenada. Nivel N1. Que un beta-glucano oral haga eso en una persona sana, y que sea deseable, es otra cuestión, desarrollada en beta-glucano.

Omega-3. Se vende con frecuencia como precursor de unos mediadores, las resolvinas, que ayudarían al macrófago a resolver la inflamación. La revisión crítica de 2022 concluye que en humanos sus niveles no se relacionaron con la suplementación y que el método más usado no permite cuantificarlos de forma fiable. El omega-3 tiene sus indicaciones; activar la resolución a través del macrófago no está demostrada entre ellas. Dosis e indicaciones en omega-3.

La regla que ordena todo: pueden acompañar, nunca sustituir. Y quien lleve tu tratamiento debe saber lo que tomas.

Suplementos desaconsejados para los macrófagos y por qué

+Lo esencial: el GcMAF, vendido como factor activador de macrófagos, es un producto sin licencia cuya producción cerró el regulador británico por riesgo de contaminación. No se usa por ninguna vía.

Aquí el coste de equivocarse suele ser dinero, tiempo y una falsa sensación de protección, con una excepción que abre la lista y que sí es un riesgo para la salud. Cada caso lleva su motivo.

  1. GcMAF, el llamado factor activador de macrófagos. Es un producto derivado de sangre que se ha vendido para el cáncer, el VIH y el autismo. El ensayo que lo sostenía en cáncer de mama metastásico fue retractado en 2014 por irregularidades en la documentación de su aprobación ética, y en 2015 el regulador británico incautó más de 10.000 viales en una planta sin licencia que no cumplía las normas de correcta fabricación. Motivo del desaconsejo: producto no autorizado, con riesgo de contaminación y sin un ensayo válido detrás.
  2. Fórmulas que prometen activar o potenciar los macrófagos. La promesa describe un efecto que no se ha medido en personas y, además, parte de una premisa equivocada: un macrófago más activado no es un macrófago mejor, y buena parte del problema del envejecimiento es justo el exceso de activación inflamatoria. Motivo del desaconsejo: vende como beneficio un efecto sin medir y, si existiera, no sería deseable.
  3. Suplementos vendidos como SPM o mediadores pro-resolutivos. Se presentan como la forma de ayudar al macrófago a resolver la inflamación. Una revisión crítica de 2022 firmada por dieciocho investigadores concluye que en humanos los niveles de esos mediadores no se relacionaron con la suplementación de sus precursores omega-3 y que el método más usado no los cuantifica de forma fiable. Motivo del desaconsejo: la sustancia que se vende no tiene demostrado que exista en cantidad relevante en el cuerpo.
  4. Precursores de NAD+ para compensar el CD38 de los macrófagos. El mecanismo de los macrófagos con CD38 que consumen NAD+ está descrito en ratón. Saltar de ahí a tomar precursores para contrarrestarlo en una persona es encadenar dos inferencias que nadie ha probado juntas; la evidencia de los precursores se evalúa aparte, en su entrada. Motivo del desaconsejo: extrapola un mecanismo de ratón a una indicación humana que no se ha ensayado.
  5. Glutamina como inmunoestimulante en personas sanas. Que la glutamina tenga un papel en el paciente crítico no la convierte en un estimulante de las defensas para una persona sana y bien nutrida. La entrada de glutamina revisa por qué ese salto no se sostiene. Motivo del desaconsejo: traslada a personas sanas una lógica pensada para el paciente crítico.
  6. Hierro sin carencia documentada, sobre todo con inflamación activa. Durante la inflamación la hepcidina bloquea la salida del hierro de los macrófagos, así que añadir hierro no corrige el problema de fondo y puede sumar sobrecarga. Primero se mide y después se decide. Motivo del desaconsejo: se trata un diagnóstico que no se ha hecho.
  7. Péptidos inmunomoduladores del mercado gris para modular los macrófagos. Timosina alfa 1 o LL-37 comprados fuera del circuito farmacéutico y autoadministrados con esa idea. Tienen su propia literatura y sus indicaciones, que no son esta, y su calidad no es verificable fuera de ese circuito, como se explica en cómo evaluar un proveedor. Motivo del desaconsejo: riesgo de identidad y pureza para una indicación sin datos.
  8. Megadosis de vitamina D para reforzar las defensas. El metaanálisis más reciente, de 2025, con 40 ensayos y 61.589 participantes, no encontró que la vitamina D reduzca de forma significativa las infecciones respiratorias agudas. Corregir una carencia medida tiene sentido; subir dosis buscando un escudo, no. Motivo del desaconsejo: persigue un efecto preventivo que el mejor análisis disponible no confirma.

Contraindicaciones e interacciones que hay que conocer

+Lo esencial: si tomas inmunosupresores o un tratamiento biológico, o tienes una enfermedad autoinmune, no añadas ningún producto que prometa modular la inmunidad sin consultarlo antes. Ningún suplemento de esta entrada sustituye a un médico ni a un farmacéutico.

Inmunosupresión y tratamientos biológicos. Si tomas corticoides de forma crónica, inmunosupresores o un fármaco biológico, cualquier producto que prometa modular la inmunidad actúa sobre las mismas vías que tu tratamiento. No hay datos que permitan predecir esa interacción producto a producto, y precisamente por eso se consulta antes.

Enfermedad autoinmune. Un producto que promete estimular la inmunidad innata no distingue entre defenderte y atacarte. Con una enfermedad autoinmune, la decisión es de quien la trata, no del envase.

Hierro. No se suplementa sin ferritina y perfil de hierro medidos. Durante una inflamación activa la hepcidina retiene el hierro en los macrófagos y el suplemento se aprovecha mal, mientras la sobrecarga se acumula sin síntomas hasta tarde.

Vitamina D. Corregir un déficit documentado tiene sentido. Las dosis altas mantenidas sin control analítico pueden producir hipercalcemia, y esa sí tiene consecuencias.

Zinc. Las dosis altas mantenidas interfieren con la absorción de cobre, que también es necesario para la función inmunitaria normal. Por eso el zinc no se toma solo ni a dosis altas de forma indefinida.

Omega-3 a dosis altas. Si tomas anticoagulantes o antiagregantes, se consulta antes de subir la dosis.

La lección de CANTOS. El único fármaco que ha demostrado reducir eventos cardiovasculares apagando una señal del macrófago se asoció a más infecciones mortales. Modular la inmunidad innata no es gratis ni siquiera cuando funciona, y un producto sin ensayo no tiene por qué ser más seguro que un fármaco con él.

Y la regla general. Quien lleve tu tratamiento debe tener la lista completa de lo que tomas, incluidos los productos que consideras inocuos.

Decisión

Qué hacer con todo esto

Lo que sí cambia el entorno del macrófago, y en qué orden

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Primero, cambiar la pregunta. No es cómo activar los macrófagos, es qué les estás dando para limpiar. Casi todo lo que envejece a esta célula en los trabajos de esta entrada es exceso de carga: colesterol en la pared arterial, grasa visceral, células senescentes, hierro acumulado.

Segundo, actuar donde hay evidencia sólida, que es sobre la carga. Bajar las partículas con apoB reduce la materia prima de la célula espumosa, y es la palanca con más respaldo del cluster cardiovascular, en ApoB. Reducir la grasa visceral quita el tejido donde se concentran los macrófagos inflamatorios, en tejido adiposo.

Tercero, dormir y moverse, sabiendo lo que se sabe y lo que no. La entrada de hematopoyesis clonal recoge un trabajo en ratón en el que dormir sin interrupciones y el ejercicio reprogramaron los macrófagos mutados de la placa. Es N1, y aun así son dos intervenciones que se justifican por muchas otras razones.

Cuarto, las células senescentes, que en el trabajo de 2020 son las que ponen en marcha a los macrófagos con CD38. Eliminarlas es la idea de los senolíticos, con evidencia humana todavía limitada.

Y quinto, los suplementos, al final y solo para corregir carencias medidas. Si un producto promete activar tus macrófagos, esa frase basta para no comprarlo.

Tabla citable

Lo que se afirma de los macrófagos, con su nivel de evidencia

Lo que se afirma de los macrófagos y lo que dice la evidencia, auditado por krece.io
AfirmaciónQué dice la evidenciaNivel (N0-N5)Veredicto KRECE
Todos los macrófagos vienen del monocitoTrazado de linaje en ratón: la microglía adulta procede de progenitores embrionarios anteriores al día 8 y no se renueva desde la médula tras el nacimiento.N1Falso como regla general
Hay dos tipos de macrófagos, M1 y M2El consenso de nomenclatura de 2014 califica la descripción al uso de polémica y confusa, y propone nombrar la activación por el estímulo.ConsensoEtiqueta de laboratorio, no estado del cuerpo
Los macrófagos reciclan casi todo el hierro diarioRevisión de 2018: entre 20 y 21 mg al día desde eritrocitos, frente a 1 o 2 mg absorbidos de la dieta.RevisiónCierto
Con la edad, macrófagos con CD38 vacían el NAD+Covarrubias 2020, en ratón: se acumulan en grasa visceral e hígado, inducidos por el SASP.N1Mecanismo real, sin traslado a humanos
Los macrófagos cargados de colesterol hacen la placaRevisión de 2013 sobre modelos de progresión y regresión: el contenido de macrófagos de la placa es un balance dinámico.N1Cierto, y reversible en animales
Frenar la inflamación del macrófago protege el corazónCANTOS, 10.061 pacientes: el canakinumab redujo eventos recurrentes y aumentó las infecciones mortales.N4Prueba de concepto con coste infeccioso
La vitamina D previene infeccionesMetaanálisis de 2025, 40 ensayos y 61.589 participantes: odds ratio 0,94, intervalo de 0,88 a 1,00, no significativo.N5No como preventivo general
La urolitina A rejuvenece las células inmunitariasUn ensayo aleatorizado, 50 adultos, 4 semanas; mejor captación de bacterias por monocitos como objetivo secundario.N4Señal preliminar
Los beta-glucanos entrenan la inmunidad innataQuintin 2012: reprogramación de monocitos por dectina 1 en ratón y en cultivo.N1Mecanismo real, beneficio clínico sin demostrar
Los suplementos SPM resuelven la inflamaciónRevisión crítica de 2022: en humanos los niveles no se relacionaron con la suplementación y la medición no es fiable.Sin evidenciaSin base para comprarlos
El GcMAF activa los macrófagos y trata el cáncerEnsayo retractado en 2014; el regulador británico incautó más de 10.000 viales en 2015.RetractadoFraude documentado. No usar
Posición oficial

La posición de KRECE

M1 y M2 son etiquetas de laboratorio, no estados del cuerpo. El consenso de nomenclatura de 2014 lo dijo sin rodeos: la descripción al uso de la activación del macrófago es polémica y confusa. Quien promete pasar tus macrófagos de M1 a M2 vende una simplificación que los propios inmunólogos pidieron abandonar, y KRECE deja de usarla como atajo desde esta entrada.

No hay suplemento con evidencia clínica de activar los macrófagos, y activarlos no es la meta. Lo que se sostiene es corregir carencias medidas. El mejor análisis disponible sobre vitamina D e infecciones respiratorias no encuentra efecto significativo, y la urolitina A tiene un ensayo pequeño y corto con desenlaces intermedios. El lenguaje que la ley europea autoriza es funcionamiento normal, no reforzado, y esa diferencia es la que el marketing borra.

El macrófago envejece con lo que le das para limpiar. Colesterol en la pared arterial, grasa visceral, células senescentes y hierro acumulado aparecen una y otra vez detrás de los macrófagos que se estropean. Las palancas con respaldo actúan sobre esa carga, empezando por las partículas con apoB, y no sobre la célula.

El GcMAF es un fraude documentado y ninguna forma de factor activador de macrófagos se recomienda. Su ensayo en cáncer de mama fue retractado y el regulador británico cerró su producción, con más de 10.000 viales incautados y riesgo de contaminación. Es la respuesta que merece quien busca macrófagos y cáncer, y hasta hoy no la tenía en KRECE.

El dato de CD38 y NAD+ es real y es de ratón. Une senescencia, inflamación y metabolismo en una célula concreta, y justifica investigar. No justifica comprar precursores de NAD+ para compensar a los macrófagos, ni bloquear CD38 en personas: CANTOS demostró que apagar una señal del macrófago protege y también cuesta infecciones mortales.

Consultas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre los macrófagos

¿Qué es un macrófago en palabras sencillas?
Una célula inmunitaria que vive en los tejidos y se come lo que sobra o amenaza: microbios, células muertas, glóbulos rojos viejos y restos. Además avisa al resto del sistema inmunitario y participa en la reparación. Su nombre significa gran comedor.
¿Qué diferencia hay entre un monocito y un macrófago?
El monocito circula por la sangre y puede convertirse en macrófago al entrar en un tejido. Pero muchos macrófagos residentes no vienen del monocito: se originan en el embrión y se mantienen en su tejido toda la vida, como la microglía del cerebro. Son dos orígenes con funciones distintas.
¿Qué son los macrófagos M1 y M2?
Dos condiciones de laboratorio: M1 para el macrófago estimulado con señales bacterianas o interferón gamma, M2 para el estimulado con interleucina 4. En el cuerpo la activación es un espectro, y el consenso de nomenclatura de 2014 propuso nombrarla por el estímulo en lugar de por dos letras.
¿Qué papel tienen los macrófagos en el envejecimiento?
Varios. En ratón, macrófagos con la enzima CD38 se acumulan con la edad y consumen NAD+; los cargados de colesterol forman la placa de ateroma; los de la grasa visceral inflaman; y los del bazo se sobrecargan de hierro. La mayoría de esos datos son de ratón, con correlaciones en humanos.
¿Qué es el GcMAF y funciona?
Es un producto derivado de sangre vendido como factor activador de macrófagos para el cáncer, el VIH y el autismo. No funciona como se promete y no es seguro: su ensayo en cáncer de mama fue retractado en 2014 y en 2015 el regulador británico incautó más de 10.000 viales de una planta sin licencia, con riesgo de contaminación.
¿La vitamina D refuerza los macrófagos?
El macrófago humano usa la vitamina D para fabricar catelicidina, un péptido antimicrobiano, y eso está demostrado en células. Pero el metaanálisis de 2025, con 40 ensayos y 61.589 participantes, no encontró que suplementarla reduzca de forma significativa las infecciones respiratorias. Corregir un déficit, sí; reforzar, no.
¿Qué es una célula espumosa?
Es un macrófago repleto de gotas de colesterol dentro de la pared arterial, con aspecto esponjoso al microscopio. Es la célula característica de la placa de ateroma, y su materia prima son las partículas con apoB que entran en la arteria. Por eso bajar la apoB es la palanca con más respaldo.
Trazabilidad

Fuentes de información

Ver las 19 fuentes
  1. National Library of Medicine. MeSH: Macrophages, descriptor D008264.Descriptor principal de la entidad. Su nota de alcance todavía lo define como célula derivada de los monocitos de la sangre. Verificado en vivo el 23 de septiembre de 2026, igual que los descriptores de las entidades mencionadas que emite el JSON-LD.
  2. Nobel Prize Outreach. Ilya Mechnikov, biographical. Premio Nobel de Fisiología o Medicina 1908.Fuente del experimento de Messina con larvas de estrella de mar y espinas de mandarino, y de su primer trabajo sobre la fagocitosis, presentado en Odesa en 1883. El Nobel compartido con Paul Ehrlich consta en la página del premio de 1908.
  3. Lazarov T, Juarez-Carreño S, Cox N, Geissmann F. Physiology and diseases of tissue-resident macrophages. Nature. 2023;618(7966):698-707.Fuente de una de las dos citas textuales: el origen embrionario de los macrófagos residentes.
  4. Ginhoux F, Greter M, Leboeuf M y colaboradores. Fate mapping analysis reveals that adult microglia derive from primitive macrophages. Science. 2010;330(6005):841-845.Trazado de linaje en ratón. Microglía procedente de progenitores anteriores al día embrionario 8.
  5. Murray PJ, Allen JE, Biswas SK y colaboradores. Macrophage Activation and Polarization: Nomenclature and Experimental Guidelines. Immunity. 2014;41(1):14-20.Consenso firmado por veinticinco autores. Fuente de la otra cita textual, verificada palabra por palabra en dos repositorios.
  6. Sukhbaatar N, Weichhart T. Iron Regulation: Macrophages in Control. Pharmaceuticals. 2018;11(4):137.Revisión narrativa. Fuente de la cifra de hierro reciclado frente a absorbido y del mecanismo hepcidina y ferroportina.
  7. Slusarczyk P, Mandal PK, Zurawska G y colaboradores. Impaired iron recycling from erythrocytes is an early hallmark of aging. eLife. 2023. DOI 10.7554/eLife.79196.Ratonas de 10 a 11 meses. Nivel N1.
  8. Covarrubias AJ, Kale A, Perrone R y colaboradores. Senescent cells promote tissue NAD+ decline during ageing via the activation of CD38+ macrophages. Nat Metab. 2020;2:1265-1283.Ratón. Tiene una corrección de autor publicada que arregla datos de las figuras 3e y 7l y una cita omitida, sin cambiar las conclusiones.
  9. Moore KJ, Sheedy FJ, Fisher EA. Macrophages in atherosclerosis: a dynamic balance. Nat Rev Immunol. 2013;13(10):709-721.Revisión sobre modelos animales de progresión y regresión de la placa.
  10. Ridker PM y colaboradores, investigadores de CANTOS. Antiinflammatory therapy with canakinumab for atherosclerotic disease. N Engl J Med. 2017;377(12):1119-1131.10.061 pacientes. Menos eventos recurrentes y más infecciones mortales que el placebo.
  11. Weisberg SP, McCann D y colaboradores, con Ferrante AW Jr. Obesity is associated with macrophage accumulation in adipose tissue. J Clin Invest. 2003;112(12):1796-1808.Ratón, con relaciones similares en tejido subcutáneo humano.
  12. Liu PT, Stenger S, Li H y colaboradores. Toll-like receptor triggering of a vitamin D-mediated human antimicrobial response. Science. 2006;311(5768):1770-1773.Macrófagos humanos en cultivo y sueros de voluntarios.
  13. Jolliffe DA y colaboradores, con Martineau AR. Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory infections: systematic review and meta-analysis of stratified aggregate data. Lancet Diabetes Endocrinol. 2025.40 estudios, 61.589 participantes. Odds ratio 0,94, intervalo de confianza del 95 % de 0,88 a 1,00.
  14. Denk D, Singh A, Kasler HG y colaboradores. Effect of the mitophagy inducer urolithin A on age-related immune decline: a randomized, placebo-controlled trial. Nat Aging. 2025;5:2309-2322.50 adultos sanos de mediana edad, 1.000 mg al día durante 4 semanas. Su declaración de intereses no fue accesible en sesión y no se comenta.
  15. Quintin J y colaboradores, con Netea MG. Candida albicans Infection Affords Protection against Reinfection via Functional Reprogramming of Monocytes. Cell Host Microbe. 2012;12(2):223-232.Ratón y monocitos en cultivo. Origen del concepto de inmunidad entrenada por beta-glucanos.
  16. Schebb NH, Kühn H, Kahnt AS y colaboradores. Formation, signaling and occurrence of specialized pro-resolving lipid mediators – What is the evidence so far?. Front Pharmacol. 2022;13:838782.Revisión crítica firmada por dieciocho investigadores.
  17. Medicines and Healthcare products Regulatory Agency. Regulator warns against GcMAF made in unlicensed facility in Cambridgeshire. Nota de prensa, 3 de febrero de 2015.Más de 10.000 viales incautados; producto sin licencia y con riesgo de contaminación.
  18. Retraction Watch. Paper about widely touted but unapproved «cure» for cancer, autism retracted. 25 de julio de 2014.Reproduce la nota de retractación del ensayo de GcMAF en Int J Cancer. La página de la revista no fue accesible en sesión, por eso se cita esta.
  19. Comisión Europea. Reglamento (UE) n.º 432/2012, de 16 de mayo de 2012, lista de declaraciones de propiedades saludables permitidas.Fuente de la fórmula funcionamiento normal del sistema inmunitario para las vitaminas A, B6 y B12, el cobre, el hierro, los folatos y el selenio.
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