La dieta que imita el ayuno son cinco días seguidos de pocas calorías, una vez al mes, con una fórmula de base vegetal que sustituye a las comidas. Sale del grupo de Valter Longo y se vende como ProLon. Tiene ensayos aleatorizados, y su mejor resultado es en la diabetes tipo 2 tratada solo con dieta o metformina; la famosa bajada de 2,5 años de edad biológica es un análisis exploratorio, sin comparar con el control. Esta entrada cuenta qué es, qué demuestra cada ensayo, quién no debe hacerla y por qué una versión casera no hereda la evidencia.

Ficha de KRECE dibujada por código a partir de los estudios citados en su pie; no está hecha con un generador de imágenes. Cada barra es un día del ciclo, de alto proporcional a sus kcal; en coral, la grasa, y en turquesa, los hidratos. La caja del resto del mes no está a escala.
Leer la figura en texto
Título: Un ciclo, kcal por día y su reparto, cinco días al mes. Rótulo superior: Dieta que imita el ayuno, un ciclo.
Esquema. Cinco barras, una por día, de alto proporcional a sus kcal y divididas por su reparto: proteína arriba, grasa en medio, en coral, e hidratos complejos abajo, en turquesa. Día 1: 1.100, con un 10 % de proteína, un 56 % de grasa y un 34 % de hidratos. Días 2, 3, 4 y 5: 750 cada uno. A la derecha, una caja discontinua: resto del mes, comida habitual, sin escala, del 6 al 30. Leyenda: proteína, grasa e hidratos complejos.
El programa del ensayo de diabetes de 2024. Uno, día 1: unos 4.600 kJ, 1.100 kcal, con un 10 % de proteína, un 56 % de grasa y un 34 % de hidratos. Dos, días 2 a 5: iguales entre sí, unos 3.150 kJ, 750 kcal, con un 9 % de proteína, un 44 % de grasa y un 47 % de hidratos. Tres, resto del mes: hasta el siguiente ciclo, habitual, la comida de siempre. Ciclos mensuales: 3, 4 o 12, en los tres ensayos principales.
Pie. Esquema dibujado por código. Fórmula comercial de base vegetal; no es un menú casero. No es para embarazo, lactancia, bajo peso, trastornos de la conducta alimentaria ni menores; con fármacos para la glucosa o un SGLT2, solo con tu médico. Fuentes: van den Burg 2024 (composición y 12 ciclos), NCT02158897 (3 ciclos) y Mishra 2023 (4 ciclos).
Lo que has venido a saber
¿Qué es la dieta que imita el ayuno?
Son cinco días seguidos de pocas calorías, una vez al mes: unas 1.100 kcal el primer día y unas 750 los cuatro siguientes, con una fórmula de base vegetal, poca proteína y poco azúcar. El resto del mes se come con normalidad. En inglés se llama fasting-mimicking diet, FMD, y se vende como ProLon.
¿De verdad quita 2,5 años de edad biológica?
No está demostrado. La cifra es la bajada de la mediana dentro del grupo que hizo tres ciclos, en un análisis secundario y exploratorio, sin una comparación publicada con el grupo control. La edad que se calculó usa valores como la HbA1c y la presión, que la dieta también baja.
¿Sirve para la diabetes tipo 2?
Es donde mejor evidencia tiene. En un ensayo de un año con 100 personas tratadas solo con dieta o metformina, el 40 % de las que llegaron al final redujo su medicación, a criterio de su médico, frente al 5 % del control, y la HbA1c bajó 3,2 mmol/mol más. Con insulina o sulfonilureas no se probó, por el riesgo de hipoglucemia.
¿Es mejor que la dieta mediterránea?
No. En el único ensayo que las compara, con 84 personas con hipertensión y sobrepeso, ningún parámetro fue distinto entre las dos al terminar, y la dieta que imita el ayuno se abandonó más: un 15,9 % frente a un 5,0 %.
¿Quién no debe hacerla?
Embarazadas y madres que dan el pecho, personas con bajo peso, con un trastorno de la conducta alimentaria, presente o pasado, o menores de 18 años. Con insulina, sulfonilureas, un inhibidor de SGLT2 o antecedentes de desmayos al comer poco, solo con supervisión médica. Si tienes más de 65 años, tomas cualquier medicación o tienes cálculos biliares, consúltalo antes; en cáncer, solo dentro de un ensayo.
¿Se puede hacer en casa?
Se pueden copiar sus objetivos, no su evidencia. Todos los ensayos usaron fórmulas preparadas, la comercial en casi todos, y no hemos encontrado ninguno que pruebe una versión casera. Por eso KRECE no publica un menú de cinco días.
Qué es la dieta que imita el ayuno
Cinco días de pocas calorías, una vez al mes
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La dieta que imita el ayuno son cinco días seguidos de comer muy poco, una vez al mes, y el resto del mes se come con normalidad. En inglés se llama fasting-mimicking diet y se abrevia FMD. Busca parte de lo que el ayuno hace en el cuerpo sin dejar de comer: el primer día, unas 1.100 kcal, y los cuatro siguientes, unas 750, de base vegetal (van den Burg, Diabetologia 2024). Su ensayo fundacional la describe baja en calorías, azúcares y proteína y rica en grasas insaturadas (Wei, Sci Transl Med 2017).
En los ensayos no se cocinó: se usaron fórmulas preparadas, de base vegetal y que sustituyen a las comidas. Casi siempre, la que se vende como ProLon, de la empresa L-Nutra, que en el ensayo frente a la dieta mediterránea entregó en una caja toda la comida de los cinco días (Mishra, 2023) y en el de diabetes de 2024 puso la fórmula y una pequeña parte de la financiación (van den Burg, 2024). Lo que se sabe de esta dieta es, por tanto, lo que se sabe de esas fórmulas.
De dónde sale: Valter Longo y la Universidad del Sur de California
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Es una creación del grupo de Valter Longo, en la Universidad del Sur de California. Longo es fundador y accionista de L-Nutra, la empresa que la vende, tiene patentes licenciadas a ella y está en su consejo asesor, según la declaración de intereses del ensayo de diabetes de 2024 (van den Burg, 2024). Firma también, como último autor, el análisis de edad biológica de 2024, donde se declara además que la universidad tiene propiedad intelectual licenciada a L-Nutra y puede cobrar regalías de ella (Brandhorst, Nat Commun 2024).
El primer ensayo en personas lo promovió la propia universidad, con Min Wei como investigadora principal: NCT02158897, en adultos sanos con un índice de masa corporal de más de 19, que hicieron tres ciclos de cinco días, uno al mes, frente a un grupo control que siguió con su dieta y luego pasó a hacerla. El registro da entre 600 y 1.200 kcal al día y 102 personas inscritas (ClinicalTrials.gov). Se publicó en 2017 (Wei, 2017).
De ahí vienen casi todos los datos en personas: el análisis de edad biológica de 2024 reutiliza muestras de ese ensayo y del ensayo frente a la dieta mediterránea, del mismo grupo (Brandhorst, 2024), y los ensayos posteriores usan casi siempre la misma fórmula comercial. La trayectoria de Longo y su dieta de la longevidad están en su ficha de referentes.
Qué no es: ni ayuno intermitente, ni ayuno de agua, ni restricción continua
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No es ayuno intermitente. El ayuno intermitente juega con el horario de las comidas o con días alternos, y se repite cada día o cada semana; la dieta que imita el ayuno no toca el horario, baja mucho las calorías durante cinco días y se repite una vez al mes. Lo que se sabe de uno no vale para la otra.
No es un ayuno de agua. En el ayuno de varios días solo se bebe, y ese terreno, con el umbral del tercer día, está en la entrada de ayuno prolongado. Tampoco es un ayuno terapéutico supervisado en una clínica: aquí se come todos los días, aunque poco.
Y no es restricción calórica continua. La restricción calórica come algo menos todos los días durante meses o años; esta dieta come mucho menos cinco días y nada menos el resto del mes. Como marco general del ayuno, una revisión de 2025 en Endocrine Reviews concluye que la evidencia clínica aún no basta para recomendarlo de forma amplia, aunque sus señales de beneficio justifican seguir estudiándolo (Fazeli y Steinhauser, 2025).
Cómo se hizo la dieta que imita el ayuno en los ensayos
El ciclo: 1.100 kcal el primer día y 750 los cuatro siguientes
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Día 1: unas 1.100 kcal, unos 4.600 kJ, con un 10 % de proteína, un 56 % de grasa y un 34 % de hidratos de carbono complejos. Días 2 a 5: unas 750 kcal cada uno, unos 3.150 kJ, iguales entre sí, con un 9 % de proteína, un 44 % de grasa y un 47 % de hidratos complejos. Es la composición del programa del ensayo de diabetes de 2024, de base vegetal y en forma de fórmula; a quien pesaba más de 100 kg se le añadía una barrita de 90 kcal al día (van den Burg, 2024).
Del día 6 hasta el siguiente ciclo, comida habitual. El ensayo de 2023 frente a la dieta mediterránea lo expresa en proporción: el primer día, del 50 al 60 % de lo que se come de costumbre, y los cuatro siguientes, del 35 al 40 % (Mishra, npj Metab Health Dis 2023).
Lo que se ha medido de su efecto en el cuerpo: el IGF-1 bajó en el metaanálisis de 2025 (Mohammadzadeh, 2025), y el beta-hidroxibutirato, uno de los cuerpos cetónicos, cambió frente al control en el ensayo de autofagia de 2025 (Espinoza, GeroScience 2025). Son las dos señales del ayuno que la fórmula busca imitar.
Cuántos ciclos: tres, cuatro o doce, según el ensayo
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Tres ciclos, uno al mes, en el ensayo fundacional y en el análisis de edad biológica (NCT02158897; Brandhorst, 2024). Cuatro en el ensayo frente a la dieta mediterránea (Mishra, 2023). Doce, uno al mes durante un año, en el de diabetes tipo 2 (van den Burg, 2024).
No hemos encontrado un ensayo que compare frecuencias. Cuántos ciclos al año convienen, o si a partir de cierto número dejan de sumar, no está estudiado en lo que hemos leído: lo que se sabe vale para la pauta de cada ensayo y su duración, de tres meses a un año.
¿Se puede hacer en casa? Lo que no hereda una versión casera
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Ninguno de los ensayos que citamos probó una versión casera. Todos usaron fórmulas preparadas, la comercial en casi todos, con su composición y sus ingredientes. Por eso KRECE no publica un menú de cinco días: un menú nuestro parecería un protocolo ensayado sin serlo, y entre quienes lo buscarían están personas que no deben hacer esta dieta.
Si alguien la reproduce en casa, lo que está imitando son estos objetivos: unas 1.100 kcal el primer día y unas 750 los cuatro siguientes, en torno a un 10 % de proteína, poco azúcar, bastante grasa insaturada y base vegetal. No hemos encontrado ningún ensayo que mida si una copia da los mismos resultados.
Antes de intentarlo, habla con tu médico si tomas cualquier medicación, y no lo hagas si estás en alguno de los casos del bloque de seguridad. Qué llevar a esa consulta está en el bloque de decisión.
Qué demuestran los ensayos de la dieta que imita el ayuno
El ensayo fundacional: adultos sanos y tres ciclos
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NCT02158897 fue un ensayo clínico aleatorizado con adultos sanos: un grupo hizo tres ciclos mensuales y el control siguió con su dieta de siempre unos dos o tres meses, para pasar después a hacerla. Entre otros criterios, se excluyó a quien tenía un índice de masa corporal por debajo de 19, a las embarazadas y a las mujeres que daban el pecho, a quien tenía una hipertensión grave y a quien bebía más de dos bebidas alcohólicas al día las mujeres o tres los hombres (ClinicalTrials.gov).
Lo que encontró, en palabras del propio grupo en 2024: tres ciclos redujeron el peso, la grasa del tronco y la total, la presión arterial y el IGF-1, sin efectos adversos graves (Brandhorst, 2024, resumiendo a Wei, 2017). No hemos podido leer en esta sesión el texto completo de 2017, así que no damos sus cifras: va en la tabla citable como N4, con ese límite.
Diabetes tipo 2: el mejor ensayo, en un perímetro estrecho
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Es el ensayo más sólido de la dieta: 100 personas con diabetes tipo 2 e índice de masa corporal de 27 o más, de 18 a 75 años, atendidas en atención primaria y tratadas solo con dieta o con metformina, asignadas al azar a 12 ciclos mensuales junto a su tratamiento habitual (51) o a su tratamiento habitual solo (49), durante un año (van den Burg, Diabetologia 2024).
Resultados a los 12 meses, frente al control: el 40 % de quienes llegaron al final (17 de 43) redujo su medicación para la glucosa, frente al 5 % (2 de 39), siempre a criterio de su médico de cabecera, y el 16 % la dejó, frente al 5 %, una diferencia no significativa (p = 0,16); la HbA1c bajó 3,2 mmol/mol más (intervalo de confianza del 95 %, de -6,2 a -0,2; p = 0,04), unas tres décimas de punto en porcentaje, y el peso, 3,6 kg más. Los autores lo resumen así: «Integration of a monthly FMD programme in regular primary care for people with type 2 diabetes who use metformin as the only glucose-lowering drug and/or diet for glycaemic control reduces the need for glucose-lowering medication, improves HbA1c despite the reduction in medication use, and appears to be safe in routine clinical practice.» Integrar un programa mensual de la dieta en atención primaria, en personas con diabetes tipo 2 que solo usan metformina o dieta, reduce la necesidad de medicación, mejora la HbA1c pese a reducirla y parece seguro en la práctica habitual (van den Burg, 2024). Es evidencia N4.
El perímetro importa: solo entraron personas tratadas con dieta o metformina, sin ningún otro fármaco para la glucosa. Con sulfonilureas o insulina, además, hay un riesgo concreto: como escriben los autores, reducir las calorías aumenta el riesgo de hipoglucemia. Fuera de ese perímetro, el resultado no se puede trasladar. El pilar de ayuno intermitente ya cuenta este ensayo en su sección de diabetes, y revertir la diabetes con la pérdida de grasa visceral es territorio de revertir la diabetes tipo 2.
Frente a una dieta mediterránea: empate en lo principal
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El único ensayo contra una buena dieta continua no encontró diferencias al final. Fueron 84 personas con hipertensión y sobrepeso u obesidad, en un solo centro, asignadas al azar a cuatro ciclos de la dieta que imita el ayuno (44) o a cuatro meses de dieta mediterránea continua (40). Su objetivo, la función del endotelio, no difirió entre grupos en el índice de hiperemia reactiva (p = 0,0558) ni en la distensibilidad arterial, y ninguno de los parámetros fue distinto entre las dos dietas al terminar (Mishra, 2023). Frente a su propio punto de partida, el índice de hiperemia reactiva bajó con la dieta que imita el ayuno (p = 0,0023) y no con la mediterránea, sin que aumentara la proporción de pacientes con un valor anormal; los autores lo interpretan con cautela.
Las dos hicieron perder peso de forma parecida, además de cintura, grasa y colesterol total; frente a su punto de partida, la dieta que imita el ayuno bajó la HbA1c y el IGF-1, y la mediterránea, la glucosa y la resistencia a la insulina. En los tres meses siguientes, el grupo mediterráneo perdió más masa libre de grasa (p = 0,0498 entre grupos): un punto a favor de la dieta que imita el ayuno en masa libre de grasa, que no es lo mismo que músculo, en un solo ensayo.
Pero se abandonó más: el 15,9 % del grupo de la dieta que imita el ayuno frente al 5,0 % del mediterráneo; tres personas la dejaron en el primer ciclo, dos por debilidad y vómitos y una por una intoxicación alimentaria con col rizada que el estudio registra como efecto adverso grave (Mishra, 2023). Es evidencia N4: frente a una dieta continua bien hecha, consigue lo mismo en lo principal con cinco días al mes, y a cambio se tolera peor.
El metaanálisis de 2025: HbA1c, IGF-1 y presión, pero no el peso
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Once ensayos aleatorizados, con 12 brazos y 761 personas, reunidos en 2025: la dieta bajó la HbA1c 8,6 mmol/mol (de -12,4 a -4,8), el IGF-1 19,2 ng/mL (de -33,0 a -5,4), la presión sistólica 4,1 mmHg (de -7,6 a -0,7) y la diastólica 2,3 mmHg (de -4,2 a -0,4), y no tuvo un efecto significativo en el peso, el índice de masa corporal, la glucosa en ayunas, los lípidos ni la proteína C reactiva (Mohammadzadeh, Diabetol Metab Syndr 2025). Para la pérdida de peso, por tanto, el conjunto no la confirma. Es evidencia N5 por diseño.
Cómo leerlo: mezcla poblaciones muy distintas, con sanos, diabetes tipo 2 con y sin nefropatía, cáncer de mama durante la quimioterapia, hipertensión y obesidad, y dietas de control distintas; los propios autores señalan una heterogeneidad de moderada a alta en casi todo, y no hemos encontrado una evaluación de la certeza de la evidencia. Cuatro de los once ensayos son con diabetes tipo 2, lo que pesa en el resultado de la HbA1c: la bajada del conjunto, 8,6 mmol/mol, es mucho mayor que la del mejor ensayo por separado, 3,2.
Autofagia: una señal en células de la sangre
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La autofagia, el reciclaje de componentes dentro de la célula, es uno de los argumentos de la dieta. En personas hay un ensayo piloto: 30 adultos sanos, asignados al azar a ProLon (11), a otra fórmula (10) o a control (9) durante ocho días, con el flujo autofágico medido en células mononucleares de la sangre. Del inicio al sexto día hubo diferencias entre grupos en peso, glucosa, beta-hidroxibutirato, resistencia a la insulina y flujo autofágico, pero no en todos los momentos medidos; con ProLon, el texto habla de una tendencia al alza del flujo autofágico (Espinoza, GeroScience 2025).
Lo patrocinó L-Nutra, lo firma Min Wei, la investigadora principal del ensayo fundacional, y los autores piden ensayos más grandes para confirmarlo. Es evidencia N4 en un marcador indirecto: dice que la autofagia de esas células se mueve, no que el cuerpo se regenere. La regeneración de varios sistemas que se cita a menudo está descrita en ratones (Brandhorst, 2024); su relación con el estrés que entrena, en hormesis.
Cáncer de mama: el ensayo DIRECT, y por qué no es para hacerla por tu cuenta
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El ensayo DIRECT probó una versión de cuatro días durante la quimioterapia previa a la cirugía en 131 mujeres con cáncer de mama HER2 negativo en estadio II o III: otra fórmula de base vegetal, Xentigen, de unas 1.200 kcal el primer día y unas 200 los tres siguientes, los tres días anteriores y el día de cada ciclo de quimioterapia. Valter Longo es uno de sus autores. Su objetivo principal, la toxicidad de grado III o IV, no difirió: 75,4 % con la dieta frente a 65,6 % con la alimentación habitual (de Groot, Nat Commun 2020).
Lo prometedor está en los objetivos secundarios: la respuesta radiológica fue mejor con la dieta (odds ratio de 3,17; p = 0,039) y, en el análisis por protocolo, también la respuesta patológica (odds ratio de 4,11; p = 0,016). Pero la adherencia fue baja: el 81,5 % completó el primer ciclo y solo en torno al 20 % la hizo en todos los ciclos de quimioterapia (de Groot, 2020). Es evidencia N4 negativa en lo principal y una hipótesis en lo secundario.
En cáncer, solo dentro de un ensayo y con el oncólogo. Comer muy poco durante un tratamiento oncológico es una decisión del equipo que lo lleva. En DIRECT, además, el protocolo retiró la dexametasona al grupo de la dieta en una parte de los ciclos, porque podía contrarrestar los efectos de la dieta, mientras el grupo control la recibió en todos: es un cambio de la pauta oncológica que solo decide el equipo. Fuera de un ensayo, no suspendas ni cambies ningún fármaco del tratamiento.
Quién paga los ensayos: L-Nutra y Valter Longo
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La empresa que vende la dieta y su creador están detrás de buena parte de la evidencia. En el ensayo de diabetes, L-Nutra puso la fórmula y una pequeña parte de la financiación, y Longo, coautor, declara que es fundador y accionista de L-Nutra, con sus acciones cedidas a la Create Cures Foundation y a otras organizaciones benéficas y de investigación, que tiene patentes licenciadas a L-Nutra, que recibe de ella apoyo para viajes y que está en su consejo asesor (van den Burg, 2024). En el análisis de edad biológica, L-Nutra puso la fórmula, la Universidad del Sur de California tiene propiedad intelectual licenciada a L-Nutra y puede cobrar regalías, y Longo, con participación en la empresa, declara que no intervino en la recogida ni en el análisis de los datos (Brandhorst, 2024). En el ensayo frente a la dieta mediterránea, L-Nutra puso la comida y Longo firma como último autor (Mishra, 2023); el ensayo de autofagia lo patrocinó L-Nutra (Espinoza, 2025); y Longo es coautor de DIRECT (de Groot, 2020).
Un conflicto de interés no invalida un resultado, pero cambia cuánto pesa. Lo que falta para leerlo con tranquilidad son réplicas de grupos sin relación con la empresa. El ensayo de diabetes, con la mayor parte de la financiación de fuera de la empresa, es lo más cerca que se ha llegado; el metaanálisis de 2025 es de otro grupo, pero reúne estos ensayos y otros.
La edad biológica de 2024: qué se midió y qué no
Qué se midió: la edad de Klemera y Doubal, con siete valores
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La edad biológica del estudio no es un reloj epigenético. Es la edad de Klemera y Doubal, una fórmula que combina siete valores de un análisis de sangre y una toma de presión: albúmina, fosfatasa alcalina, creatinina, proteína C reactiva, HbA1c, presión sistólica y colesterol total (Brandhorst, 2024). Los autores la presentan como una medida validada que predice enfermedad y mortalidad.
Qué es la edad biológica y cómo se mide, con sus distintos tests de edad biológica, está en su entrada de Glosario, y los relojes de metilación del ADN, en relojes epigenéticos. Lo que importa aquí: la HbA1c y la presión sistólica entran en el cálculo, y son dos de los parámetros que la dieta baja en el metaanálisis de 2025. Si bajan, la edad calculada baja con ellos.
2,5 años menos: dentro del grupo y sin comparar con el control
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El dato que se repite es un análisis secundario de un ensayo aleatorizado. Lo dice el propio resumen: «Here, we performed secondary and exploratory analysis of blood samples from a randomized clinical trial (NCT02158897)», es decir, un análisis secundario y exploratorio de muestras de sangre de un ensayo aleatorizado (Brandhorst, 2024). En las 52 personas que hicieron tres ciclos, la mediana de la edad biológica bajó casi 2,5 años; en las 34 del segundo estudio, que es el ensayo frente a la dieta mediterránea (NCT04150159, Mishra, 2023), medidas tras el tercero de sus cuatro ciclos, 2,7; y juntando a las 86, 2,6.
El control no se comparó con la dieta. Las 19 personas del grupo control subieron de media 0,78 años, una subida no significativa (desviación estándar de 3,57; p = 0,76), y en lo que hemos leído no hay una prueba estadística entre los dos grupos. Sin esa comparación, la bajada es un cambio antes y después, no un efecto demostrado frente a no hacer nada. Por eso va en la tabla citable como N3, aunque venga de un ensayo aleatorizado.
Lo que también encontró: menos resistencia a la insulina y otros marcadores de prediabetes, y una relación más alta entre linfocitos y células mieloides, que los autores leen como un sistema inmune más joven. Y menos grasa en el hígado, pero en las 5 personas que tenían más de un 5 % de grasa hepática: de un 14,3 % a un 7,9 % de media (Brandhorst, 2024).
Por qué no es rejuvenecer
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La fórmula mide riesgo cardiometabólico, y eso es lo que mejora. Que la edad calculada baje dice que esos siete valores mejoran tras tres ciclos; no dice que el envejecimiento se haya frenado ni que se viva más. No hemos encontrado ningún ensayo de la dieta que mida enfermedad cardiovascular o mortalidad.
Independiente del peso no quiere decir independiente de la dieta. Los autores comprobaron que el cambio no se asociaba a los kilos perdidos (bicor de 0,15; p = 0,29), pero eso no lo separa de los propios análisis que entran en la fórmula. Y advierten de que no está establecido de forma concluyente si, en las personas mayores, la dieta puede afectar de forma dañina a la masa magra y a parámetros metabólicos o interferir con la medicación (Brandhorst, 2024).
Nuestra lectura: mejoran marcadores de riesgo, en un análisis exploratorio hecho por el grupo que creó la dieta; que revierta el envejecimiento no está demostrado. Para saber si a ti te sirve, mide los análisis que la componen, no la edad que se calcula con ellos.
Quién no debe hacer la dieta que imita el ayuno
Quién no debe hacerla, y quién debe consultarlo antes
+Lo esencial: no la hagas si estás embarazada o das el pecho, si tienes bajo peso, si tienes o has tenido un trastorno de la conducta alimentaria o si eres menor de 18 años; con insulina, sulfonilureas, un inhibidor de SGLT2 o antecedentes de desmayos al comer poco, solo con supervisión médica; si tienes más de 65 años, una enfermedad crónica importante, tomas cualquier medicación o tienes cálculos biliares, consúltalo antes; en cáncer, solo dentro de un ensayo y con tu oncólogo; durante el ciclo son frecuentes el cansancio, el dolor de cabeza, el mareo y las náuseas, y si te desmayas o vomitas, para y consulta.
Embarazo, lactancia y bajo peso. El ensayo fundacional excluyó, entre otros criterios, a las embarazadas, a las mujeres que daban el pecho y a quien tenía un índice de masa corporal por debajo de 19 (NCT02158897), y el de diabetes, también el embarazo (van den Burg, 2024). No hay datos de seguridad en esas situaciones.
Trastornos de la conducta alimentaria, presentes o pasados. Cinco días de comer muy poco con reglas fijas es justo la forma que puede tomar una recaída. No hemos encontrado ningún ensayo de la dieta en estas personas; por qué el ayuno está contraindicado aquí, con su fuente, se explica en la sección de seguridad del pilar de ayuno intermitente.
Menores, mayores y quien pierde músculo. Los ensayos fueron en adultos, y el de diabetes, de 18 a 75 años. Los autores del estudio de 2024 advierten de que no está establecido de forma concluyente si, en las personas mayores, la dieta puede dañar la masa magra, que incluye la masa muscular, o interferir con la medicación (Brandhorst, 2024). La pérdida de músculo con la edad, en sarcopenia.
Enfermedades importantes, desmayos y cálculos biliares. El ensayo de diabetes excluyó a quien había tenido un infarto en los seis meses anteriores, una enfermedad renal avanzada (aclaramiento de creatinina por debajo de 30), alergia a algún ingrediente de la fórmula, antecedentes de síncope durante una restricción calórica u otra enfermedad importante (van den Burg, 2024): en esas situaciones no hay datos de seguridad. Y el ayuno prolongado y la pérdida rápida de peso favorecen los cálculos de la vesícula; la guía europea y sus cifras están en la sección de vesícula del pilar de ayuno intermitente.
Lo que pasó en los ensayos. En el de diabetes, una parte importante de los participantes tuvo cansancio, dolor de cabeza, mareo y náuseas durante los cinco días, que desaparecían entre ciclos, y hubo ocho efectos adversos graves en cinco personas del grupo de la dieta, ninguno atribuido al estudio, frente a ninguno en el control; los autores concluyen que parece segura en la práctica habitual, en su perímetro (van den Burg, 2024). En el ensayo frente a la dieta mediterránea, dos personas la dejaron en el primer ciclo por debilidad y vómitos (Mishra, 2023). Estas contraindicaciones se deducen de los ensayos y de su diseño, no son una lista cerrada: la decisión, con tu médico.
Fármacos: insulina, sulfonilureas e inhibidores de SGLT2
+Lo esencial: con insulina o sulfonilureas, comer muy poco aumenta el riesgo de hipoglucemia; con un inhibidor de SGLT2, como la dapagliflozina, que también se receta en la insuficiencia cardiaca y la enfermedad renal crónica, su ficha técnica cuenta la ingesta restringida entre las situaciones de más riesgo de cetoacidosis. No empieces un ciclo sin que lo sepa y lo ajuste quien lleva tu tratamiento, no suspendas el fármaco por tu cuenta, y si tomas una gliflozina y durante el ciclo tienes náuseas, vómitos, dolor abdominal, sed excesiva, dificultad para respirar, confusión o un cansancio o somnolencia inusuales, busca atención médica urgente: puede ser una cetoacidosis aunque la glucosa no esté muy alta.
Insulina y sulfonilureas: hipoglucemia. Reducir las calorías aumenta el riesgo de hipoglucemia en quien usa sulfonilureas o insulina, como escriben los autores del ensayo de diabetes, que solo admitió a personas tratadas con dieta o metformina y dejó cualquier ajuste de la medicación en manos del médico de cabecera (van den Burg, 2024). Si tomas cualquier fármaco para la glucosa, el ajuste lo decide tu médico, no la dieta.
Inhibidores de SGLT2: cetoacidosis. La ficha técnica de la dapagliflozina (Forxiga, EMA) cuenta entre los pacientes con más riesgo de cetoacidosis diabética a los que tienen cuadros que conducen a una ingesta restringida de alimentos o deshidratación grave, y cinco días de 750 kcal son una ingesta restringida. La misma ficha lista como señales náuseas, vómitos, anorexia, dolor abdominal, sed excesiva, dificultad respiratoria, confusión y fatiga o somnolencia inusuales, avisa de que la glucosa puede estar solo algo elevada, por debajo de 14 mmol/l (250 mg/dl), y está indicada también en la insuficiencia cardiaca y en la enfermedad renal crónica. Los efectos de los inhibidores de SGLT2 y cómo se manejan, en efectos secundarios de los SGLT2.
¿Tiene sentido hacer la dieta que imita el ayuno?
Para quién puede tener sentido
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Donde hay mejor evidencia es en la diabetes tipo 2 tratada solo con dieta o metformina, con sobrepeso, y dentro de un programa con su médico de cabecera: ahí reduce la medicación y mejora algo la HbA1c a un año (van den Burg, 2024). Es una herramienta más, no la primera: frente a una dieta mediterránea bien hecha no ganó en lo principal (Mishra, 2023).
Para un adulto sano que quiere bajar marcadores de riesgo, es una forma de comer menos unos días al mes; sus resultados en sanos, peso, presión e IGF-1, vienen de un ensayo de tres meses del grupo que la creó. Para quien busca rejuvenecer, el dato de 2024 no lo demuestra.
ProLon o versión casera: qué está ensayado
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Lo que tiene ensayos es la fórmula comercial, ProLon. KRECE no la enlaza, no da su precio y no la puntúa. Que la fórmula esté ensayada no la hace adecuada para ti: los resultados que puede esperar quien la hace son los de los ensayos que cuenta esta entrada, y los límites de seguridad son los mismos.
La versión casera copia los objetivos de calorías y de reparto, pero no hereda la evidencia: no hemos encontrado ningún ensayo que la pruebe. Si se hace, que sea con los mismos límites de seguridad y sabiendo que es un experimento propio.
Antes de empezar: qué hablar con tu médico y qué medir
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Lleva a la consulta tres cosas: la lista de tus fármacos, sobre todo los de la glucosa y la presión; tu peso y si has perdido peso o músculo sin querer; y cualquier antecedente de trastorno de la conducta alimentaria, cálculos biliares o desmayos al comer poco.
Qué medir para saber si te sirve: lo que mejoró en los ensayos, la HbA1c, la presión arterial y el peso, antes de empezar y después de los ciclos que acuerdes con tu médico. Una edad biológica calculada con esos mismos análisis no añade información.
Recursos multimedia: la dieta que imita el ayuno en tres fichas
Ficha 1: un ciclo, día a día
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Ficha de KRECE dibujada por código a partir de los estudios citados en su pie; no está hecha con un generador de imágenes. Cada barra es un día del ciclo, de alto proporcional a sus kcal; en coral, la grasa, y en turquesa, los hidratos. La caja del resto del mes no está a escala.
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Título: Un ciclo, kcal por día y su reparto, cinco días al mes. Rótulo superior: Dieta que imita el ayuno, un ciclo.
Esquema. Cinco barras, una por día, de alto proporcional a sus kcal y divididas por su reparto: proteína arriba, grasa en medio, en coral, e hidratos complejos abajo, en turquesa. Día 1: 1.100, con un 10 % de proteína, un 56 % de grasa y un 34 % de hidratos. Días 2, 3, 4 y 5: 750 cada uno. A la derecha, una caja discontinua: resto del mes, comida habitual, sin escala, del 6 al 30. Leyenda: proteína, grasa e hidratos complejos.
El programa del ensayo de diabetes de 2024. Uno, día 1: unos 4.600 kJ, 1.100 kcal, con un 10 % de proteína, un 56 % de grasa y un 34 % de hidratos. Dos, días 2 a 5: iguales entre sí, unos 3.150 kJ, 750 kcal, con un 9 % de proteína, un 44 % de grasa y un 47 % de hidratos. Tres, resto del mes: hasta el siguiente ciclo, habitual, la comida de siempre. Ciclos mensuales: 3, 4 o 12, en los tres ensayos principales.
Pie. Esquema dibujado por código. Fórmula comercial de base vegetal; no es un menú casero. No es para embarazo, lactancia, bajo peso, trastornos de la conducta alimentaria ni menores; con fármacos para la glucosa o un SGLT2, solo con tu médico. Fuentes: van den Burg 2024 (composición y 12 ciclos), NCT02158897 (3 ciclos) y Mishra 2023 (4 ciclos).
Dónde se desarrolla: la composición, en El ciclo; cuántos ciclos usó cada ensayo, en Cuántos ciclos; y por qué no es un menú casero, en ¿Se puede hacer en casa?
Ficha 2: lo que hay detrás de los 2,5 años
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Ficha de KRECE dibujada por código a partir de los estudios citados en su pie; no está hecha con un generador de imágenes. En coral, el cambio dentro del grupo de la dieta; en gris, el del control. Ninguna barra de la dieta se compara con el control en lo publicado que hemos leído.
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Título: ¿2,5 años menos?, edad biológica tras 3 ciclos, en años. Rótulo superior: Dieta que imita el ayuno, edad biológica.
Esquema. Barras sobre un eje de menos 3 a más 1, con la línea del cero. Ensayo 1, 52 con la dieta, mediana: menos 2,5. Ensayo 2, 34 con la dieta, mediana: menos 2,7. Los dos, 86 con la dieta, mediana: menos 2,6. Control, en gris, 19 del ensayo 1, media: más 0,78. Leyenda: en coral, con la dieta, dentro del grupo; en gris, control, sin la dieta. Nota: ninguna barra de la dieta se compara con el control en lo publicado que hemos leído.
Qué hay detrás de la cifra. Uno, qué se midió: la edad de Klemera y Doubal, 7 valores, 6 de sangre y la presión sistólica. Dos, qué diseño: análisis secundario y exploratorio, antes y después, dentro del grupo de la dieta. Tres, quién lo firma: el grupo que creó la dieta, Longo, accionista de L-Nutra; no analizó los datos. Nuestra lectura: mejoran análisis; no está demostrado que rejuvenezca.
Pie. Esquema dibujado por código. La edad calculada incluye la HbA1c y la presión, que la dieta también baja. No es para embarazo, lactancia, bajo peso, trastornos de la conducta alimentaria ni menores; con fármacos para la glucosa o un SGLT2, solo con tu médico. Fuentes: Brandhorst 2024 (Nature Communications), van den Burg 2024 y Mohammadzadeh 2025.
Dónde se desarrolla: qué se midió, en Qué se midió; las cifras y el control, en 2,5 años menos; y nuestra lectura, en Por qué no es rejuvenecer.
Ficha 3: qué demuestra cada ensayo
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Ficha de KRECE dibujada por código a partir de los estudios citados en su pie; no está hecha con un generador de imágenes. En turquesa, mejora frente a control; con contorno, señal o empate; en coral, sin demostrar en lo principal.
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Título: Los ensayos, qué demuestra cada uno, en personas. Rótulo superior: Dieta que imita el ayuno, ensayos.
Esquema. Seis filas, una por estudio, con su resultado a la derecha. Diabetes tipo 2, solo dieta o metformina, 100 personas, 12 meses: menos fármaco, en turquesa. Metaanálisis, Mohammadzadeh 2025, 11 ensayos, 761 personas: HbA1c y presión, en turquesa. Adultos sanos, Wei 2017, 3 ciclos: señal, con contorno. Frente a mediterránea, Mishra 2023, 84 con hipertensión: empate, con contorno. Edad biológica, Brandhorst 2024, 86 personas: sin comparar, en coral. Cáncer de mama, de Groot 2020, 131 mujeres: toxicidad igual, en coral. Leyenda: en turquesa, mejora frente a control; con una línea gris, señal o empate; en coral, sin demostrar en lo principal.
Las cifras que deciden. Uno, HbA1c en diabetes, frente al control, a 12 meses: menos 3,2 mmol/mol (van den Burg 2024). Dos, abandonos, con la dieta y con la mediterránea: 15,9 % frente a 5,0 % (Mishra 2023). Tres, peso, en 11 ensayos y 761 personas: sin efecto significativo (Mohammadzadeh 2025). Quién financia: L-Nutra, que puso la fórmula y parte del dinero en el de diabetes.
Pie. Esquema dibujado por código. Estudios distintos: no se comparan entre sí. No es para embarazo, lactancia, bajo peso, trastornos de la conducta alimentaria ni menores; con fármacos para la glucosa o un SGLT2, solo con tu médico. Fuentes: van den Burg 2024, Mohammadzadeh 2025, Wei 2017, Mishra 2023, Brandhorst 2024 y de Groot 2020.
Dónde se desarrolla: la diabetes, en Diabetes tipo 2; la dieta mediterránea, en Frente a una dieta mediterránea; el metaanálisis, en El metaanálisis de 2025; el cáncer, en El ensayo DIRECT; y la financiación, en Quién paga los ensayos.
La dieta que imita el ayuno, afirmación por afirmación, con su nivel de evidencia
| Afirmación | Qué dice la evidencia | Nivel (N0-N5) | Veredicto KRECE |
|---|---|---|---|
| Mejora peso, grasa, presión e IGF-1 en adultos sanos | Tres ciclos los redujeron sin efectos adversos graves, según el resumen que hace Brandhorst 2024 del ensayo fundacional (Wei, 2017) | N4 | Señal, del grupo que la creó |
| Reduce la medicación en la diabetes tipo 2 | El 40 % reduce la dosis frente al 5 %, a criterio del médico, y el 16 % la deja frente al 5 % (p = 0,16), a 12 meses, en 100 personas tratadas con dieta o metformina (van den Burg, 2024) | N4 | Sí, en ese perímetro |
| Mejora la HbA1c | -3,2 mmol/mol frente a control a 12 meses (van den Burg, 2024); -8,6 en el metaanálisis de 11 ensayos, cuatro de ellos con diabetes tipo 2 (Mohammadzadeh, 2025) | N5 | Sí, sobre todo en la diabetes; con heterogeneidad alta |
| Baja el IGF-1 | -19,2 ng/mL en el metaanálisis, con mucha variación entre ensayos (Mohammadzadeh, 2025) | N5 | Sí |
| Baja la presión arterial | -4,1 mmHg la sistólica y -2,3 la diastólica en el metaanálisis (Mohammadzadeh, 2025) | N5 | Sí, de forma modesta |
| Hace perder peso | Sin efecto significativo en el metaanálisis; -3,6 kg frente a control en diabetes a 12 meses (van den Burg, 2024) | N5 | No en el conjunto; sí en algún ensayo |
| Es mejor que la dieta mediterránea | Ningún parámetro distinto entre las dos al terminar, en 84 personas con hipertensión, y más abandonos: 15,9 % frente a 5,0 % (Mishra, 2023) | N4 | No |
| Conserva la masa libre de grasa frente a la dieta mediterránea | Menos pérdida de masa libre de grasa a los 3 meses de terminar (p = 0,0498) (Mishra, 2023) | N4 | Señal en un solo ensayo |
| Quita 2,5 años de edad biológica | Bajada de la mediana dentro del grupo, en un análisis secundario y exploratorio, sin prueba frente al control (Brandhorst, 2024) | N3 | No demostrado |
| Reduce a la mitad la grasa del hígado | De 14,3 % a 7,9 % en 5 personas con esteatosis, sin control (Brandhorst, 2024) | N3 | Señal en muy pocas personas |
| Activa la autofagia | Diferencia en el cambio del flujo autofágico de células de la sangre al sexto día, en 30 personas; con ProLon, una tendencia; ensayo patrocinado por L-Nutra (Espinoza, 2025) | N4 | Señal en un marcador indirecto |
| Regenera órganos | Descrito en ratones (Brandhorst, 2024) | N1 | Sin datos en personas |
| Reduce la toxicidad de la quimioterapia | Toxicidad de grado III o IV de 75,4 % frente a 65,6 %, sin diferencia, en 131 mujeres con cáncer de mama (de Groot, 2020) | N4 | No |
| Mejora la respuesta del tumor a la quimioterapia | Odds ratio de 3,17 en la respuesta radiológica y de 4,11 en la patológica por protocolo, como objetivos secundarios (de Groot, 2020) | N4 | Hipótesis por confirmar |
| Una versión casera da lo mismo | No hemos encontrado ningún ensayo que la pruebe | Sin evidencia | No se sabe |
| Es segura con insulina o sulfonilureas | El ensayo de diabetes las excluyó, y reducir las calorías aumenta el riesgo de hipoglucemia con ellas (van den Burg, 2024) | Sin evidencia | Solo con supervisión médica |
| Es segura con un inhibidor de SGLT2 | Su ficha técnica cuenta la ingesta restringida de alimentos entre las situaciones de más riesgo de cetoacidosis (Forxiga, EMA) | Sin evidencia | Solo con supervisión médica |
| Es para cualquier adulto | Los ensayos excluyeron embarazo, lactancia, bajo peso, infarto reciente, enfermedad renal avanzada y otras enfermedades importantes (NCT02158897; van den Burg, 2024) | Sin evidencia | No: hay contraindicaciones |
La posición de KRECE
Es una dieta con ensayos, no un milagro, y donde mejor demuestra es en la diabetes tipo 2 tratada solo con dieta o metformina. Reduce la medicación y mejora algo la HbA1c a un año, en un ensayo de atención primaria con 100 pacientes. Fuera de ese perímetro no está probada, y con insulina o sulfonilureas tiene un riesgo concreto, la hipoglucemia; con un inhibidor de SGLT2, la cetoacidosis.
Los 2,5 años de edad biológica no son rejuvenecer. Son la bajada de la mediana dentro del grupo de la dieta, en un análisis secundario y exploratorio, sin una comparación publicada con el control, y con una fórmula que usa valores que la dieta baja por sí misma. Mejoran marcadores de riesgo; que se frene el envejecimiento no está demostrado.
Frente a una buena dieta continua, no gana. En el único ensayo que la compara con la dieta mediterránea, ningún parámetro fue distinto al terminar, y se abandonó tres veces más. Cinco días al mes pueden ser más fáciles para algunas personas; no son mejores.
Casi toda la evidencia lleva la firma del creador de la dieta o el producto de su empresa, y eso pesa. El creador de la dieta es fundador, accionista y asesor de la empresa que la comercializa y tiene patentes licenciadas a ella; firma casi todos los ensayos que citamos, y la empresa puso la fórmula, la comida o el patrocinio en varios. No invalida los resultados, pero hasta que grupos independientes los repliquen, KRECE los lee con ese descuento.
La versión casera no hereda la evidencia, y hay personas que no deben hacer ninguna de las dos. Nadie ha probado que un menú casero dé lo mismo, y por eso no publicamos uno. Embarazo, lactancia, bajo peso, trastornos de la conducta alimentaria y menores quedan fuera; con fármacos para la glucosa o un inhibidor de SGLT2, solo con el médico; y en cáncer, solo dentro de un ensayo.
Preguntas frecuentes sobre la dieta que imita el ayuno
¿Qué es la dieta que imita el ayuno?
¿Qué es ProLon?
¿La dieta que imita el ayuno sirve para adelgazar?
¿Rejuvenece de verdad 2,5 años?
¿Sirve en la diabetes tipo 2?
¿Es mejor que la dieta mediterránea?
¿Quién no debe hacer la dieta que imita el ayuno?
¿Se puede hacer la dieta que imita el ayuno en casa?
¿Cada cuánto se hace?
¿Es lo mismo que el ayuno intermitente?
Fuentes de información
Ver las 10 fuentes
- Brandhorst S, Levine ME, Wei M, Shelehchi M, Morgan TE, Nayak KS, Dorff T, Hong K, Crimmins EM, Cohen P, Longo VD. Fasting-mimicking diet causes hepatic and blood markers changes indicating reduced biological age and disease risk. Nat Commun 2024;15:1309.Cita textual. Análisis secundario y exploratorio de NCT02158897 y NCT04150159: edad de Klemera y Doubal con seis valores de sangre y la presión; 52, 34 y 86 personas; control con 0,78 años más; grasa hepática en 5 personas; advertencia sobre las personas mayores; regeneración descrita en ratones; declaración de intereses: L-Nutra puso la fórmula, la universidad tiene propiedad intelectual licenciada a L-Nutra y Longo no participó en la recogida ni en el análisis de los datos.
- van den Burg EL y col. Integration of a fasting-mimicking diet programme in primary care for type 2 diabetes reduces the need for medication and improves glycaemic control: a 12-month randomised controlled trial. Diabetologia 2024.Cita textual. 100 personas (51 y 49) y 12 ciclos; composición del programa; HbA1c -3,2 mmol/mol (IC 95 %, -6,2 a -0,2); 40 % (17 de 43) frente a 5 % reduce la medicación, a criterio del médico de cabecera; 16 % frente a 5 % la deja (p = 0,16); efectos adversos durante los ciclos; criterios de inclusión y exclusión; financiación y declaración de Longo. También en PMC: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11153305/
- Mishra A, Fanti M, Ge X, Vaughn D, Brandhorst S, Wei M, Hong KM, Pellegrini M, Pijl H, Houston MC, Longo VD. Fasting mimicking diet cycles versus a Mediterranean diet and cardiometabolic risk in overweight and obese hypertensive subjects: a randomized clinical trial. npj Metab Health Dis 2023;1:1.84 personas (44 y 40); función endotelial sin diferencia entre grupos (p = 0,0558); masa libre de grasa (p = 0,0498); abandonos del 15,9 y el 5,0 %; la comida la puso L-Nutra y Longo firma como último autor.
- Mohammadzadeh M y col. Metaanálisis de ensayos aleatorizados sobre la dieta que imita el ayuno y los factores de riesgo cardiovascular. Diabetol Metab Syndr 2025;17:137.11 ensayos, 12 brazos y 761 personas: HbA1c, IGF-1 y presión, con sus intervalos; sin efecto en peso, lípidos, glucosa ni PCR; heterogeneidad de moderada a alta.
- Espinoza SE, Park S, Connolly G, Qi W, Zhang N, Semwal M, Li Y, Lauzon M, Salmon AB, Hsu W, Wei M, Musi N. Effect of fasting-mimicking diet on markers of autophagy and metabolic health in human subjects. GeroScience 2025 (NCT06115551).30 personas (11, 10 y 9), ocho días; tendencia al alza del flujo autofágico con ProLon; patrocinado por L-Nutra.
- de Groot S y col. Ensayo DIRECT: dieta que imita el ayuno junto a la quimioterapia neoadyuvante en el cáncer de mama HER2 negativo. Nat Commun 2020.131 pacientes; fórmula de cuatro días (Xentigen); toxicidad de grado III o IV del 75,4 y el 65,6 %; respuesta radiológica y patológica como objetivos secundarios; adherencia; dexametasona omitida en parte de los ciclos del grupo de la dieta; financiado por Pink Ribbon y Amgen; Longo, coautor.
- Wei M y col. Ensayo fundacional de la dieta que imita el ayuno en adultos sanos (NCT02158897). Sci Transl Med 2017;9:eaai8700. PMID 28202779.Composición descrita en su resumen; el texto completo no se pudo leer en esta sesión. Sus resultados se citan por el resumen que hace Brandhorst 2024.
- ClinicalTrials.gov NCT02158897. Effect of a Periodic Fasting-mimicking Diet on Risk Factors for Metabolic Syndrome and Age-related Diseases.Promotor, la Universidad del Sur de California; investigadora principal, Min Wei; 102 personas inscritas; criterios de exclusión y diseño.
- Agencia Europea de Medicamentos. Forxiga (dapagliflozina), ficha técnica, sección 4.4.Indicaciones (diabetes tipo 2, insuficiencia cardiaca y enfermedad renal crónica); ingesta restringida de alimentos entre las situaciones de más riesgo de cetoacidosis diabética, sus señales y la glucosa por debajo de 250 mg/dl.
- Fazeli PK, Steinhauser ML. A Critical Assessment of Fasting to Promote Metabolic Health and Longevity. Endocr Rev 2025;46(6):856-876.Marco general del ayuno: la evidencia clínica aún no basta para recomendarlo de forma amplia.
